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Efectos de las borrascas

El instituto El Brocense de Cáceres, a la espera de la reparación de su muro tras el paso de la borrasca Kristin

El instituto El Brocense de Cáceres espera la respuesta del seguro tras los daños causados por la borrasca Kristin, que derrumbó parte de su muro el pasado 28 de enero, mientras las clases continúan con normalidad

Vídeo | El muro de El Brocense continúa igual tras su derrumbe por el temporal

El Periódico Extremadura

Cáceres

Han pasado 22 días desde aquel agitado día de alerta roja por fuertes vientos en Cáceres, fruto del paso de la borrasca Kristin por el país. Ese día, el 28 de enero, la ciudad vivió numerosos desperfectos. El instituto El Brocense fue uno de los más afectados, pues parte de su muro se vio derrumbado.

Días después, el viento lejos ha quedado, pero el muro sigue sin arreglarse. El propio centro confirma que los trámites con el seguro comenzaron de forma inmediata, desde el día posterior. Se mantienen a la espera de su pronunciamiento para determinar los detalles de la reconstrucción. Por ello, poco pueden destacar.

Bloques de hormigón del muro.

Bloques de hormigón del muro. / Pablo Parra

Lo mismo señalan desde la Delegación Provincial de Educación, donde cuentan con que "el seguro lo arreglará". Sin embargo, admiten que la paciencia es necesaria, pues "los seguros ahora están ocupados". No es de extrañar, pues la sucesión de borrascas afectó de lleno toda la provincia de Cáceres, que ya trata de recuperarse.

Hasta que el seguro conteste, los propios trabajadores del centro han instalado una valla provisional, y las clases transcurren con absoluta normalidad. Los bloques de hormigón siguen siendo visibles, así como todas las ramas retiradas aquel día, acumuladas en la acera de enfrente desde entonces. Toda una cicatriz de una jornada que fue bastante movida.

Ramas retiradas.

Ramas retiradas. / Pablo Parra

Zona catastrófica

La cadena de borrascas y episodios de lluvias y viento de las últimas semanas provocó en Extremadura un escenario repleto de incidencias por rachas muy fuertes, caída de ramas y árboles, y daños en elementos urbanos y viviendas. En paralelo, las precipitaciones contribuyeron a crecidas de ríos, anegamientos en zonas bajas y problemas de drenaje en varios municipios, además de episodios de vigilancia y desembalsos de pantanos.

Por todo ello, la región solicitó la declaración de Zona Catastrófica por parte del Gobierno de España, deseo que ha sido concedido. Aunque el episodio de El Brocense ocurrió con Kristin, meses antes ya había llegado Claudia, y en los días posteriores fue el turno de Leonardo.

La declaración tiene un objetivo claro: abre la vía para que los afectados puedan acogerse al marco de ayudas por daños personales y materiales y para que las administraciones puedan articular medidas de apoyo y recuperación en los territorios incluidos, dentro de los supuestos previstos para este tipo de emergencias.

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