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Infraestructuras

¿Es Cáceres una ciudad preparada para la bicicleta y la movilidad sostenible?

La ciudad supera los 50 kilómetros de carriles bici, pero el reto sigue siendo la conexión real entre barrios

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Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

Cáceres dispone actualmente de una red de infraestructuras ciclistas que supera los 50 kilómetros de carriles bici, a los que se suman más de 44 kilómetros de zonas de tráfico calmado (ciclocarriles 30), según datos del Sistema de Información Geográfica (SIG) municipal. La cifra sitúa a la capital cacereña como una ciudad con una red extensa en términos cuantitativos, aunque el debate se centra ahora en su conectividad y uso real.

Los itinerarios existentes conectan algunos de los principales ejes urbanos, como la Ronda Norte, la Ronda Sureste, la avenida del Ferrocarril y el entorno del Parque del Príncipe. En los últimos años, además, se ha ido ampliando la red con tramos que buscan enlazar barrios periféricos con zonas consolidadas de la ciudad.

En 2025 se han incorporado 2,5 kilómetros nuevos para facilitar el acceso ciclista al polígono industrial de Las Capellanías, una actuación que ha respondido a la demanda de mejorar la movilidad hacia uno de los principales focos de actividad económica de Cáceres.

Más kilómetros, pero conexiones pendientes

Aunque la red supera ya el medio centenar de kilómetros de carriles específicos, a esta infraestructura se añaden más de 44 kilómetros de vías compartidas con limitación de velocidad a 30 kilómetros por hora, lo que amplía sobre el papel la malla ciclable urbana.

Sin embargo, uno de los principales retos señalados por usuarios habituales es la continuidad entre tramos. Existen zonas bien definidas, pero en algunos puntos los carriles no enlazan de forma directa, lo que obliga a incorporarse a la calzada en vías con tráfico más intenso.

Uso cotidiano frente a uso recreativo

El crecimiento de la red ha coincidido con un aumento progresivo del uso de bicicletas, especialmente eléctricas, que compensan las pendientes de determinadas zonas de la ciudad. No obstante, el uso cotidiano para acudir al trabajo o realizar gestiones sigue siendo menor que el recreativo o deportivo.

Especialistas en movilidad urbana apuntan que la eficacia de una red ciclista no depende únicamente de la longitud construida, sino de su coherencia, señalización y seguridad percibida. También influyen factores como la disponibilidad de aparcamientos seguros o la integración con el transporte público.

Cáceres ha consolidado en los últimos años una base infraestructural considerable en términos de kilómetros. El siguiente paso, según coinciden expertos y usuarios, pasa por reforzar las conexiones estratégicas y convertir esa red en una alternativa plenamente funcional al vehículo privado en los desplazamientos diarios.

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