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La cuenta atrás cofrade

La Cofradía de la Vera Cruz de Cáceres: más de cinco siglos de historia de Jueves Santo

Fundada en 1470, la Ilustre y Real Cofradía de la Santa y Vera Cruz de Cáceres, una de las más antiguas de la ciudad, conserva en su procesión del Jueves Santo la tradición de representar la Pasión de Cristo

Cáceres

Jueves Santo es sinónimo de Vera Cruz. Y Vera Cruz es sinónimo de historia, tradición y fe. Una de esas cofradías históricas de Cáceres, la penitencial más antigua de la ciudad. Formada por cinco pasos, representa en su totalidad la Pasión de Cristo: desde el momento de la oración en el huerto hasta la tristeza de la madre, la Dolorosa de la Cruz.

La Ilustre y Real Cofradía de la Santa y Vera Cruz se funda en el año 1470 bajo el nombre de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Vera Cruz o también Cofradía de la Vera Cruz de los Disciplinantes. Es Ilustre al estar amparada bajo la protección de la familia Ulloa, y Real al haber sido aprobados los estatutos por el rey Carlos IV.

Su primera sede fue la ermita del Espíritu Santo, donde se resguarda la Cofradía del Humilladero (con la que guarda una especial relación), pasando al Convento de San Francisco y, con la remodelación de este, acabó en la iglesia de San Mateo, donde se mantiene en la actualidad.

La Cofradía de la Vera Cruz: solemne, tradicional e histórica

La Oración en el Huerto. / Pablo Parra

Historia

"Siempre ha salido al atardecer del Jueves Santo", cuenta su Mayordomo, Antonio Martínez. Aunque cuenta con cinco imágenes, ninguna de estas es la titular. "La mayoría pensará que es la Dolorosa, aunque sí es cierto que es la más icónica de la procesión. Sin embargo, es la Cruz Guía", señala. En la propia cofradía se le conoce como la 'cruz de la toalla'. La cruz primitiva fue sustituida en el año 1808 aprovechándose la madera de la anterior.

La Dolorosa de la Cruz, popularmente conocida con cariño como 'La Zapatona' por el gran tamaño de su sandalia, es la imagen más representativa de la procesión y una de las más famosas de la Semana Santa de Cáceres. Es una réplica de la escultura de Gregorio Fernández, y llegó a la ciudad en el año 1953.

La Cofradía de la Vera Cruz: solemne, tradicional e histórica

La Dolorosa de la Cruz. / Pablo Parra

Ese mote interpuesto no es el único en el cortejo. El tercero de los pasos tiene el nombre de La Flagelación, una donación de la Marquesa de Camarena, pero todos la conocen como 'El Amarrao'. Esta talla es del año 1913 y llegó para sustituir al Señor de la Columna que, aunque pertenece a la Vera Cruz, saca a procesionar el Humilladero.

Con el nombre pasa algo parecido con el Prendimiento de Cristo. Nadie la conoce así, pero es su nombre oficial. Para todos ha sido siempre el Beso de Judas.

Procesiona en segundo lugar, por detrás de la Oración en el Huerto, y data del año 1931. La figura central, que representa el momento de la traición de Judas a Jesús, está acompañada por dos figuras más que no son las originales. Estas se redujeron a cenizas tras un fuego encendido en las cocheras de la cofradía, donde unas personas entraron y, sin tenerse claro si fue intencionado o no, incendiaron a estas.

Alog desapercibido pasa el Cristo de la Salud, al ser más pequeño y simple. Procesiona en cuarto lugar y es la más antigua de todas. Durante el año no está a la vista de los fieles, pues se mantiene de una forma peculiar en la sacristía de la iglesia, la capilla de los Sandes.

La talla es curiosa porque forma parte de un relieve de un calvario. Lo descuelgan para procesionar el Jueves Santo, pero durante el resto del año forma parte de un cuadro.

La Cofradía de la Vera Cruz: solemne, tradicional e histórica

El Cristo de la Salud, en el relieve. / Pablo Parra

Uno de los momentos más bellos de la procesión es precisamente su final, cuando se juntan todos en fila en la plaza de San Mateo. "Disminuimos la luz ambiente y quedan los pasos iluminados solo por la iluminación de las velas que llevan en los faroles. En ese momento un trompetista de una de las bandas toca el toque de silencio. Y se hace una pequeña mención al pasaje bíblico del evangelio de cada paso". Un momento íntimo que pone los pelos de punta.

Novedades

Este año no presenta muchas novedades la procesión. "En estas cofradías tan tradicionales, muchas veces el reto es conservar y mantener más que innovar". Aún así, se presenta la incorporación de la banda de la Diputación y una banda de tambores de batallas.

La música es un aspecto que ha ido cambiando mucho con el paso de las décadas, pasando de la unanimidad de las bandas de cornetas a la cada vez mayor presencia de las bandas sinfónicas. "Actualmente, entre el paso de la Oración en el Huerto y del Beso de Judas viene la banda provincial, la de Diputación de Cáceres y detrás, al final del cortejo, tras la Virgen Dolorosa, viene la municipal. Y en el medio tenemos una pequeña representación de la banda de cornetas y tambores que va marcando el paso y también recordando esos tiempos en los que las procesiones iban prácticamente al sonido de la corneta y el tambor", afirma el Mayordomo.

La Cofradía de la Vera Cruz: solemne, tradicional e histórica

Antonio Martínez, con el Beso de Judas. / Pablo Parra

También juega mucho con el tradicional sonido de las horquillas que todos los amantes de la Semana Santa reconocen al instante. Las suyas son de madera, y el sonido que hacen al dar al suelo de piedra del casco antiguo son ya una de sus señas de identidad.

Actualidad

"La Semana Santa de Cáceres tiene mucho arraigo", apunta Martínez, pero "siempre falta gente, la verdad". "Nosotros sacamos cinco pasos a la calle, son en torno a 210 hermanos de carga los que necesitamos para sacar los cinco turnos completos, que afortunadamente los tenemos. Pero lejos quedan ya aquellos años atrás en los que había relevos".

Una de las peculiaridades que tiene la Semana Santa cacereña es que muchos cofrades pertenecen a varias cofradías a la vez, en muchos casos terminando una procesión y empezando en seguida otra. Algo con lo que la gente al final "no puede más de sí".

La Cofradía de la Vera Cruz: solemne, tradicional e histórica

La Flagelación. / Pablo Parra

Por ello es muy importante el relevo generacional que, como han apuntado en otras cofradías, parece que es favorable en la ciudad. Concretamente en la Vera Cruz, el paso del Cristo de la Salud (y la Expiración) está cargado por muchos jóvenes.

Sin embargo, el Mayordomo apunta que se está perdiendo la figua del Hermano de Luz, un paso intermedio entre salir con los niños y cargar. "Yo creo que en esa etapa los más jóvenes los pasabas de las filas infantiles a llevar el incienso o alguna insignia de la cofradía. Después te ponías el capuchón, y después ya pasabas a la carga".

Sin embargo, cuenta, "últimamente yo vengo notando que los jóvenes enseguida quieren saltar del pasillo infantil a la carga, sin hacer ese tránsito por el Hermano de Luz que había antes".

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