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Conflicto urbanístico

El burro Espinete protagonizará la protesta simbólica frente al ayuntamiento para defender las huertas de Cáceres

La protesta de los defensores de las huertas frente al Ayuntamiento de Cáceres podría incluir a Espinete, un burro que simboliza la lucha por mantener estos espacios agrícolas frente al proyecto urbanístico.

Vídeo | Pedro Moreno reivindica que las máquinas no destrocen las huertas de la Ribera del Marco de Cáceres

Ángel García Collado

Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

La posible entrada de maquinaria en las huertas del entorno de la Ribera del Marco ha reactivado la protesta de quienes defienden la continuidad de estos espacios agrícolas tradicionales junto a la ciudad frente a los intereses de la agrupación urbanística (AIU) San Francisco 06 que pretende crear un corredor fluvial por la zona a cambio de la construcción de más de 415 apartamentos entre la avenida de Cervantes y la Ronda de San Francisco. Entre las acciones que se plantean para llamar la atención sobre la situación se encuentra una protesta simbólica frente al ayuntamiento que podría protagonizar Espinete, un burro que quieren convertir en símbolo de la defensa de este paisaje histórico.

La iniciativa ha surgido porque, según Pedro Moreno, directivo de la Asociación de Amigos de la Ribera del Marco, la maquinaria que está derrumbando las edificaciones del entorno de Fuente Fría se va a adentrar este martes en las huertas y las va a dejar "totalmente inoperativas". "Lo que queremos es que las máquinas no entren en la huerta para que en el futuro pueda seguir habiendo huertos aquí", afirma. Sin embargo, los operarios de la firma que está derruyendo el entorno desconocen todavía si harán esta intervención ya o tardarán más días. Moreno es consciente de que "la actuación es prácticamente inevitable", pero busca seguir luchando por este espectacular pasaje natural que Cáceres tiene a escasos metros. Cabe recordar que la AIU es ya propietaria de estos terrenos y puede ejecutar la actuación si lo considera necesario.

Un corredor verde con huertos

La reivindicación de este colectivo no pasa por frenar el proyecto de corredor verde previsto para la zona, sino por modificar su planteamiento para que incluya los huertos existentes, algo que ya consiguieron con el molino de Mariano Acedo. Según defienden, el espacio podría convertirse en una zona verde que combine áreas naturales con pequeñas parcelas agrícolas gestionadas de forma agroecológica.

"Se puede hacer el corredor verde respetando las huertas", ha sostenido Moreno, que plantea un modelo que incluya árboles, zonas de paseo y huertos tradicionales como parte del paisaje del futuro parque. A su juicio, esta fórmula encajaría además con las iniciativas de renaturalización urbana impulsadas por la Unión Europea para recuperar espacios degradados en las ciudades.

Un paisaje agrícola en retroceso

Los defensores de las huertas advierten de que en el entorno del Marco quedan ya muy pocos espacios de cultivo activos y que muchos de ellos están vinculados a personas mayores que mantienen pequeñas parcelas. En su opinión, la desaparición de estos terrenos supondría borrar una parte del paisaje histórico que durante décadas ha estado ligado al abastecimiento de alimentos de la ciudad.

Por ello, sostienen que mantener algunos huertos dentro del futuro corredor verde permitiría conservar la memoria agrícola del lugar y reforzar la biodiversidad del entorno urbano. Mientras tanto, la posibilidad de que las máquinas comiencen a trabajar en la zona ha generado inquietud entre quienes defienden estos terrenos. La protesta con el burro frente al ayuntamiento se plantea ahora como una de las acciones simbólicas con las que pretenden visibilizar su reivindicación y pedir que las huertas formen parte del futuro de este espacio.

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