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Hostelería local

Los tubos y las copas de cerveza se imponen en los bares de Cáceres: "Tiramos 300 litros cada semana"

Carmen Álvarez, camarera del bar El Puchero Extremeño, cuenta que "cada vez la gente pide menos cañas"

Carmen Álvarez tira una copa de cerveza en El Puchero Extremeño, en la calle Gil Cordero.

Carmen Álvarez tira una copa de cerveza en El Puchero Extremeño, en la calle Gil Cordero. / E. P.

Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

La cerveza sigue siendo uno de los motores de la hostelería española, pero en los bares de Cáceres el consumo cotidiano tiene sus propias particularidades. En establecimientos del centro de la ciudad, como el bar El Puchero Extremeño, en la calle Gil Cordero, el tradicional formato de caña ha ido perdiendo protagonismo frente a otros vasos más grandes, como el tubo.

Carmen Álvarez Jiménez, camarera del local, explica que la tendencia es clara. "Las cañas hace tiempo que en realidad no las tiramos. Aquí lo que utilizamos más son los tubos y las copas", ha señalado. El establecimiento, especializado en comida tradicional y pinchos, ha comprobado que la cerveza sigue siendo una de las bebidas más demandadas por la clientela, especialmente durante las horas de aperitivo y a lo largo de la mañana en una de las calles con más tránsito del centro cacereño.

Más cantidad y demanda

Según la trabajadora, el tubo se ha consolidado como el formato preferido por los clientes. "Se pide más porque es más cantidad y también es más caro", ha explicado. En el bar El Puchero Extremeño tampoco trabajan con botellines pequeños, conocidos como quintos. En su lugar, la oferta se centra en tercios y cerveza de barril servida en tubo, que es la que mayor salida tiene: "Tenemos tercio, pero en realidad se tira más el tubo", ha señalado.

La rotación de cerveza es significativa para un establecimiento que lleva alrededor de un año abierto. Según los cálculos que maneja el propio bar, cada semana consumen entre tres y cuatro barriles de cerveza de 80 litros, lo que supone superar los 300 litros.

El pincho sigue siendo clave

El consumo de cerveza en el bar se mantiene muy ligado al acompañamiento gastronómico, una práctica muy arraigada en la hostelería extremeña. Carmen destaca que el pincho continúa siendo un elemento fundamental para atraer y fidelizar clientes.

Entre las especialidades del local se encuentran productos muy vinculados a la tradición culinaria popular, como caracoles, morros o caños, ejemplos de la casquería que todavía mantiene gran aceptación entre los clientes habituales: "Es lo tradicional, lo de casa, lo que la gente pide", ha afirmado. También subraya que el pincho influye directamente en la fidelidad del cliente. "Si una persona viene un día y no le ponen pincho, al día siguiente vuelve", ha comentado.

Un hábito muy extendido

El peso de la cerveza en los bares españoles también se refleja en los datos del sector. Según Cerveceros de España, la caña representa aproximadamente el 25% de la facturación media de los bares y puede alcanzar hasta el 40% en entornos rurales. Además, cada caña servida genera unos 81 céntimos de riqueza en la economía y aporta alrededor de 31 céntimos a las arcas públicas. Más allá de las cifras, en bares como el de la calle Gil Cordero la cerveza continúa formando parte de una rutina diaria vinculada al aperitivo, al encuentro social y al consumo acompañado de pequeñas tapas, una escena habitual en la hostelería cacereña.

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