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Barrio a barrio

Armando's Cafetería Cervecería y La Encina: negocios tradicionales que resisten en la calle dedicada al industrial Federico Ballell

La avenida de Portugal, cercana a la calle Federico Ballell, fue un importante nudo comercial en Cáceres, donde se ubicaba el último Fielato del ayuntamiento y florecieron numerosos negocios

Vídeo | Armando's Cafetería Cerveza y la Encina: negocios tradicionales que resisten en la calle Federico Ballell

Miguel Ángel Muñoz Rubio

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Miguel Ángel Muñoz Rubio

Cáceres

Narciso Juanals Gafas vino de Cataluña, hasta la localidad pacense de Barcarrota en primera instancia para dedicadarse al negocio de corcho. Los azares del negocio lo trajeron a Cáceres donde, dentro del mismo setor, montó una de las fábricas que dieron mayor renombre a Cáceres a finales del siglo XIX. El lugar para abrir esa industria fue el pico que enlazaba la avenida de Portugal con la de Antonio Hurtado, entonces un lugar estratégico por su cercanía a la antigua estacion de trenes de Los Fratres.

Una de las hijas de Narciso, Rosa Juanals, se casó con Federico Ballell, que aunque era originario de Llagostera, un municipio de la comarca del Gironés en la provincia de catalana de Girona, también se vino a Cáceres.. Ballell era un industrial que ya tenía entonces una actividad reconocida en la capital cacereña, donde regentaba varios almacenes. De hecho, cuando cerró la fábrica de corcho, aparece un apunte en el registro del ayuntamiento datado en 1948, donde Rosa, ya viuda de Federico, pide un permiso para levantar un almacén en los terrenos de la antigua fábrica que lideró su difunto marido. Además, a lo largo de su trayectoria, Ballell fundó con Candela una industria de material eléctrico, extinguida en 2013, según el registro mercantil.

Ballell vivió en la calle Pizarro en los años 20 junto a sus cuatro hijos, según relata a este diario su biznieto Joaquín Herreros de Tejada, actual directivo de la empresa de tapones de corcho Diam Corchos, radicada en San Vicente de Alcántara (Badajoz) y presidente de Asecor, Asociación de Corcheros de Extremadura.

No es de extrañar que con esta trayectoria el ayuntamiento dedicara una calle a Federico Ballell en Cáceres, ina vía urbana localizada en la zona residencial y de expansión de la ciudad. Su denominación responde a la práctica habitual del consistorio de homenajear a figuras destacadas de la historia, la cultura o la sociedad. Y es que los Ballell forman parte de un apellido muy arraigado en la ciudad.

En este relato histórico de los Ballell no podemos pasar por alto a José Candela Quesada que había nacido en Crevillente, la Ciudad de la Alfombra, conocido así por su tradicional industria alfombrera. Pero José no se dedicaba a las alfombras sino que tenía negocios de materiales de construcción. El empresario llegó a Cáceres en 1866 coincidiendo con las obras del ayuntamiento. Entonces era el único Candela de la ciudad, ahora en la ciudad hay Candelas por cientos. Y todo gracias a José, un hombre al que le gustó Cáceres nada más pisarla.

José Candela vivió en la plaza Mayor y montó su negocio en Los Fratres, donde ahora está el Edificio Proserpina. Almacenes Candela y CiA estaba situado en un lugar estratégico porque allí se levantó la estación de trenes, que tenía una cantina que se llamaba El Cajón y que llevaba Petra. El negocio de Candela estaba muy cerca del bar La Ferroviaria (que regentaba Benito), en pleno núcleo industrial de la ciudad, donde se agolpaban almacenes de madera, carpinterías y hornos de la cal.

La historia de Candela y Ballell

Otro de sus grandes negocios fue Candela y Ballell SL, dedicado a instalaciones eléctricas cuando los Candela y los Ballell se asocian. Se crea en 1947 en San Juan (luego pasa a Primo de Rivera, después a Arturo Aranguren y hoy está en Capellanías). La tienda original de Candela y Ballell en San Juan estaba donde ahora está Deportes Mostazo. Era una tienda preciosa, en la que colgaba del techo un águila disecada que en realidad era una lámpara cuyas bombillas se apoyaban sobre las garras del animal.

La tienda, que también vendía escopetas y cartuchos, tenía un gran escaparate y mucha luz. El mostrador era grande, con mesitas, una cristalera y la cajera al comienzo, junto a la entrada principal. Allí trabajaron UrbanoPaniLindoPacoArcadioAndrés... Tras el mostrador estaba Cipriano Cid Molano, que vivía en la plaza de Italia. Era un hombre alto, sonriente, agradable. Siempre peinado hacia atrás y con muy buena planta.

Federico Ballell está situada entre Antonio Hurtado y la avenida de Portugal. Esta última fue el más importante nudo comercial y de comunicación de la ciudad dada su cercanía con la estación de ferrocarril y con el Fielato, nombre popular que recibían las casetas de cobro de los arbitrios y tasas municipales sobre el tráfico de mercancías, aunque su nombre oficial era el de estación sanitaria, ya que aparte de su función recaudatoria servían para ejercer un cierto control sanitario sobre los alimentos que entraban en las ciudades.

Fue el de la avenida de Portugal, donde ahora está la oficina de Eurocaja Rural, el último Fielato que tuvo el ayuntamiento. A su alrededor florecieron importantes negocios como el almacén de piensos de los Muriel, popularmente conocido como los Siriri, los Santos, los Gabino Díez, el Parador del Carmen con su posada, los talleres de Díaz y del Chispa, los Blázquez, los Marroyo, que era un ultramarinos situado donde estuvo el Bingo Estadio, la pensión de las Brígidas o el inolvidable comercio de Galiche, con su cizalla para cortar el bacalao, la bomba para sacar el aceite, aquellos grandes recipientes donde se repartían el pimiento morrón, el bonito y las aceitunas para la ensaladilla rusa, sus botes para las legumbres, las madejas de fideos y los sacos de patatas en el suelo.

Por el barrio también se repartían numerosos bares: como la taberna de Tejada con sus tradicionales pistolas, o los bares de Vigara, El Retorno o la ya más moderna Cafetería América, puntos de referencia de los transportistas que a modo de los estibadores de los puertos acudían a ellos para informarse de los mejores lugares para cargar o de a quien contratar para descargar sus mercancías.

Calle particular

Federico Ballell es en la actualidad una calle particular pero de paso público, donde está prohibida toda clase de juegos, circulación y estacionamiento de vehículos. En este sentido, la comunidad de propietarias advierte de que es una estructura de suelo o techo del garaje no apta para ello y de que en caso de incumplir esa recomendación "se tomarían medidas judiciales contra los infractores". En la esquina con Antonio Hurtado, dos negocios, Smile Dental, que es una clínica odontología, implantología, de ortodoncia, estética dental, periodoncia, prótesis, odontopediatría y odontología general, que viene a demostrar cómo este sector está en auge, y Taco Bell, una cadena estadounidense de restaurantes de comida rápida, especializada en cocina Tex-Mex y de inspiración mexicano-californiana. Fundada en 1962 por Glen Bell en California, ofrece productos populares como tacos, burritos, quesadillas y nachos. Es conocida por su menú económico y creativo.

Adentrándonos en el interior de la vía, a la altura del numero 1 estaba la firma Te Ayudamos (donde fue mítica la tienda de Discos Itaca), dedicada al alquiler y venta de ayudas técnicas, aunque que el local sigue atendiendo en Ortosur, que está en la avenida de Alemania y que se dedican fundamentalmente al scooter, las sillas, elevadores y andadores. También cerró, en el número 3, Cava Extremadura, con artículos para el fumador, (la expendeduría de tabacos y timbre número 6). Eran especialistas en celebraciones, bodas, bautizos, comuniones, aniversarios, jubilaciones y complementos para novias y madrinas. En su escaparate, el siguiente cartel: "Cerrada temporalmente, lamentamos las molestias".

A la altura del número 2, el emblema de la calle: Armando's Cafetería Cervecería, donde sirven desayunos, tapas, raciones y comidas caseras. Es uno de los locales de hostelería más tradicionales de Cáceres. Destaca por su comida típica española y también oifrece varias elaboraciones de comida portuguesa. Posee una gran variedad de cervezas nacionales e internacionales. En la esquina con San Vicente de Paúl está la Ferretería La Encina, que nació con una idea muy simple: estar ahí cuando alguien necesita algo. Y así siguen, muchos años después. "Nos encanta ayudaros, ver cómo volvéis y contaros como parte de esta familia que es el barrio", aseguran los responsables de un negocio que vende desde mandos a distancia de garajes, llaves de coche, cajas fuertes, copias de llaves, accesorios de riego, cerrajería, herramientas y tornillería y que hace patria de Cáceres. La crearon dos antiguos empleados de los Sobrinos de Gabino Díez al cerrar en Gil Cordero, y se instalaron primero enfrente, en el local donde hoy está Textiles Pavo. De allí pasaron a la otra punta de Gil Cordero, donde tuvo Muriano, una de las clásicas droguerías de la ciudad. Más tarde se trasladaron a un local del edificio El Descubrimiento que da a la avenida de Portugal, pared por medio con la peluquería Abdón. Y finalmente a su emplazamiento actual, aunque ya en manos nuevamente de un empleado que se ha quedado con el negocio.

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