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El drama de las listas de espera

Cinco años esperando una cirugía en Cáceres: “Vivo con dolor constante”

Daniel López Vivas, abogado de la paciente, reclama al SES por el retraso en la intervención quirúrgica, que ha provocado sufrimiento físico y psíquico, además de una clara pérdida de oportunidad para evitar complicaciones

Eduardo Villanueva

Eduardo Villanueva

Cáceres

Beatriz Martínez Díaz, de 55 años, lleva más de 2.000 días esperando una intervención quirúrgica en el Servicio Extremeño de Salud (SES). La paciente, que padece escoliosis congénita y una rotación severa de columna, fue incluida en la lista de espera para una osteometría de sustracción pedicular el 4 de diciembre de 2020. “Me cuesta levantarme de la cama cada mañana, y tareas simples como hacer la cama o caminar unos metros se han convertido en un calvario”, asegura a el Periódico Extremadura.

Beatriz Martínez Díaz lleva dos mil días esperando una operación en Cáceres.

Beatriz Martínez Díaz lleva dos mil días esperando una operación en Cáceres. / Jorge Valiente

El retraso supera ampliamente los plazos legales establecidos por la Ley 1/2005 de Tiempos de Respuesta, que fija un máximo de 180 días para intervenciones quirúrgicas programadas y no urgentes. Según datos del área de traumatología de Cáceres, la media de espera en diciembre de 2025 era de 358 días, por lo que la demora de Martínez Díaz multiplica por cinco cualquier estándar razonable. “Es increíble que lleve cinco años esperando y que siga recibiendo preoperatorios caducados”, comenta.

Reclamación al SES

El abogado de la paciente, Daniel López Vivas, ha interpuesto formalmente una reclamación ante el SES por incumplimiento del plazo de intervención quirúrgica, citando que la demora genera un "sufrimiento físico y psíquico extremo", además de una clara pérdida de oportunidad para evitar complicaciones derivadas de la enfermedad. “Cada día que pasa siento cómo mi columna empeora, y la frustración es enorme”, añade Beatriz.

En su escrito, el letrado recuerda que la paciente ha pasado por cuatro preoperatorios caducados, y que el quinto está programado gracias a la gestión reciente del letrado. López Vivas subraya que la demora es un ejemplo de mala gestión de recursos sanitarios y que la paciente no puede esperar más debido al agravamiento de su patología. “Me dijeron que la operación era complicada, pero los médicos me aseguran que sí tienen la capacidad de realizarla", aunque se llegó a plantear programar la operación fuera de Cáceres.

Dolores y limitación

Beatriz relata que durante su día a día debe soportar dolores intensos y limitaciones físicas constantes. “Hasta levantarme de la cama me lleva más de quince minutos. Cada movimiento es un esfuerzo y me canso enseguida. No quiero depender de pastillas para sobrevivir, pero a veces no hay más remedio”, explica. La paciente también sufre espasmos en la cadera y el pie izquierdo, lo que ha provocado que se le conceda un grado de discapacidad del 65%.

La reclamación del abogado hace referencia a jurisprudencia regional y nacional que reconoce indemnizaciones por retrasos en intervenciones quirúrgicas, incluso cuando no hay mala praxis médica. Beatriz señala que “es injusto tener que vivir con dolor durante años, y que no se dé una explicación clara de por qué la operación se retrasa tanto”.

El escrito advierte de que, ante la complejidad de la operación, que requiere fijación de vértebras con tornillos y manejo altamente especializado, el SES debe garantizar la intervención con urgencia máxima. En caso de no contar con los medios necesarios, propone que se derive a un centro de referencia con menor lista de espera, como el Hospital de Llerena, donde la espera es de 77 días. “No me importa operarme fuera de Cáceres si eso significa que puedo recuperar mi vida”, declara Beatriz.

Empeoramiento progesivo

La paciente explica que durante estos cinco años ha visto un empeoramiento progresivo de su dolencia. “He perdido movilidad, fuerza y seguridad al caminar. Hay días en que apenas puedo levantarme sin ayuda”, relata, destacando el impacto emocional que esta situación prolongada ha tenido en su vida.

El abogado solicita al SES que admita la reclamación y proceda de manera urgente a adelantar la intervención quirúrgica, recordando que cualquier retraso adicional no solo es injustificado sino que constituye un perjuicio acumulado, con implicaciones legales sobre la gestión de listas de espera y posibles compensaciones económicas futuras. “Solo quiero que cumplan con su obligación y que me operen sin más demora”, insiste Beatriz.

El caso de Beatriz Martínez Díaz refleja la situación de pacientes crónicos en Extremadura y pone de relieve los riesgos de las largas listas de espera para cirugías complejas. “No es solo dolor físico, es también ansiedad, impotencia y miedo a que mi salud se deteriore más”, concluye la paciente, subrayando la urgencia de revisar y agilizar los procedimientos quirúrgicos en la región.

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