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Descubriendo la realidad

Domingo Barbolla, sociólogo de Cáceres: "¿Qué es ser padre?"

Imagen de archivo de dos padres.

Imagen de archivo de dos padres. / CARLA GRAW

Domingo Barbolla Camarero

Domingo Barbolla Camarero

Cáceres

Todos los padres sabemos qué es ser padre o... ¿quizás no? Ya Aristóteles hace unos dos mil cuatrocientos años nos dejó dicho alguno de los aspectos que representa la vida, sin por ello definirlo en su eterna complejidad. En su intento de comprender el misterio de la vida, mostró que una de las características básicas en todo ente dotado de tal artilugio era el de alargar el tiempo en la transmisión de nosotros mismos a otros que se hacen semejantes–nunca idénticos–, por lo que en términos biológicos la reproducción es una constante en plantas, animales y en nosotros los humanos.

Los padres, por tanto, cumplimos una de las leyes que la realidad de lo vivo hace imperativo. Podemos respirar tranquilos en el cumplimiento de ese “mandato” legal que nos atribuye la vida. Después, en los seres humanos, tenemos que cumplir con las leyes culturales que nos impone la necesaria convivencia en sociedad: transmitir normas comunes entre todos. El primer eslabón corresponde al entorno familiar, si bien será la "tribu" en su conjunto la que lo imponga en último término. Sí, decimos del padre como garante de la transmisión –no tan solo de los genes biológico que hemos mencionado– cultural, es decir, de las normas que nos permiten vivir juntos en sociedad.

Siguiendo la lógica teórica de Aldo Naouri, psicoanalista y pediatra de origen libanés, los padres forjamos las normas como anticipadores no solo de la convivencia común sino de nuestra conciencia de finitud, mostrando el límite a los que todos estamos abocados. Por ello, los padres reproducimos biología a la vez que cultura, no sin ello forjar el amor con los límites referidos. La madre –objeto del próximo artículo– será la artífice de los deseos de inmortalidad que todos albergamos en nuestra conciencia infinita desde el amor desinteresado y sin límites. Padres, nosotros, forjadores de las normas necesarias, somos la conciencia de los límites en nuestros infantes y en nosotros mismos. De no haber normas forjadas en el imperativo necesario se romperá el equilibrio de lo necesario. ¿Nos pasa alguna vez o quizás es una constante? Biología y cultura se entrelazan en la necesaria paternidad. Suerte en vuestra-nuestra tarea de paternidad.

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