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Infraestructuras

Cáceres encara la apertura parcial de la Ronda Sur con la vista puesta en descongestionar Charca Musia y el entorno del ferial

La Junta sitúa en el segundo trimestre del año la puesta en servicio del tramo entre la rotonda de la carretera de Miajadas y la del recinto ferial, mientras deja para el próximo año la conexión completa hasta la N-520 en Aldea Moret

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Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

La Ronda Sur de Cáceres ha entrado en una fase decisiva. La Junta de Extremadura ha confirmado que prevé abrir al tráfico en el mes de julio el tramo comprendido entre la rotonda de la carretera de Miajadas, en Charca Musia, y la glorieta del recinto ferial, un avance que permitirá empezar a medir sobre el terreno el efecto real de una infraestructura llamada a cambiar la movilidad del sur de la ciudad. La previsión oficial mantiene, además, que el resto del trazado, entre el ferial y la N-520 en Aldea Moret, estará listo en 2027. Todo se ha retrasado varios meses a causa de las intensas lluvias caídas el pasado invierno.

La infraestructura completa conectará las carreteras N-523 y EX-206 a lo largo de unos tres kilómetros y cerrará el anillo de circunvalación del sur de Cáceres al enlazar con la Ronda Sureste ya en servicio. En la práctica, ese trazado está llamado a redistribuir parte del tráfico que hoy soportan accesos sensibles de la ciudad, especialmente en el entorno de Charca Musia, el ferial y Aldea Moret.

Un cambio con impacto en los accesos del sur

La apertura del tramo entre Charca Musia y el ferial no supondrá todavía la culminación del proyecto, pero sí un primer ensayo sobre cómo puede modificarse la circulación en uno de los sectores más tensionados del mapa urbano cacereño. Ese corredor enlazará dos puntos estratégicos, facilitará movimientos de entrada y salida sin necesidad de atravesar otros viales interiores y empezará a descargar parte del flujo que hoy se concentra en glorietas y accesos ya muy transitados. Esa es la lectura que sostiene la Junta al presentar la Ronda Sur como la pieza que faltaba para coser toda la circunvalación del sur de la capital.

En el trasfondo está también la expectativa que la obra ha generado en zonas como Charca Musia, donde el ayuntamiento ya anunció a comienzos de 2024 una comisión especial para abordar la reordenación urbanística de un área arrastrada desde hace años por carencias y problemas históricos. La mejora de la accesibilidad se ha ido incorporando, por tanto, a la idea de que este sector pueda ganar centralidad en la ciudad que viene.

Los retrasos que han frenado la obra

La previsión de abril llega después de varios contratiempos. Martín Castizo ha explicado que el retraso ha respondido a distintas circunstancias, entre ellas problemas en el tramo que discurre frente a la urbanización La Cañada, donde una propiedad expropiada no había sido desalojada de enseres y animales, lo que impedía actuar sobre ese espacio. A ello se han sumado permisos pendientes de Adif para autorizar trabajos sobre el paso elevado del ferrocarril.

El consejero también ha señalado que otro de los frenos ha estado en la necesidad de realizar microvoladuras por la dureza de la roca caliza encontrada en la zona. Según sus declaraciones, esos trabajos ya se han iniciado, aunque han requerido nuevos estudios para poder repetir las voladuras y facilitar así el avance de la maquinaria.

No ha sido el único elemento singular del proyecto. Durante la ejecución de la obra se han localizado restos vinculados a la Vía de la Plata, una circunstancia que ha obligado a adaptar parte de la intervención. El director de la obra, Pedro Rodríguez, ha explicado que se creará una pasarela para mantener el itinerario de peregrinos y viandantes y un pequeño parque desde el que podrán contemplarse restos preservados de la antigua calzada, acompañados de paneles explicativos.

Una obra clave para la movilidad de Cáceres

La Ronda Sur se ha convertido en una de las infraestructuras viarias de mayor peso en la planificación reciente de la ciudad. Cuando arrancaron las obras del primer tramo en julio de 2024, la Junta cifró la inversión de ese sector en 8,5 millones de euros y situó el conjunto del proyecto, incluidas expropiaciones y ejecución, en cerca de 21 millones. Entonces ya se subrayó que la actuación permitiría mejorar la conexión entre la antigua carretera de Badajoz, la A-66 y la A-58 a través de los enlaces previstos.

Desde entonces, el calendario ha ido cambiando. En diciembre de 2024, el propio consejero sostuvo que la obra avanzaba "a buen ritmo" y que no se preveían retrasos, con la vista puesta en finales de 2025. Un año después, la realidad de los trabajos obligó a revisar esa hoja de ruta y a asumir una apertura por fases.

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