Urbanismo y turismo
La plaza de las Candelas se convierte en un filón para los apartamentos turísticos
En la ciudad de Cáceres, la calle Consolación y su entorno se han convertido en un corredor donde el turismo gana terreno, mezclando alojamientos turísticos con la memoria local y el patrimonio histórico
Fotogalería | La plaza de las Candelas de Cáceres, filón para los apartamentos turísticos de Cáceres / Miguel Ángel Muñoz

El área de la plaza de Las Candelas de Cáceres y su entorno se ha convertido en un filón para el negocio de los apartamentos turísticos. El primer aviso lo encontramos en la calle de La Consolación, una vía angosta del casco histórico, que se ha convertido en uno de los puntos donde mejor se aprecia el avance de un sector al alza en la ciudad. A su alrededor asoman proyectos subvencionados con fondos europeos junto a talleres, placas con memoria local y negocios de hostelería.
Se trata de una calle estrecha pero con mucho peso turístico. La Consolación enlaza la plaza de las Candelas con la de Santa Clara y, pese a su trazado, concentra buena parte de los signos del actual tirón turístico del recinto monumental de Cáceres. En pocos metros conviven inmuebles rehabilitados para uso vacacional, referencias patrimoniales y algunos negocios que completan la actividad de una de las zonas más visitadas de la ciudad.
Proyecto de rehabilitación
En el número 6 se sitúa uno de esos ejemplos. Se trata de un proyecto de rehabilitación de una vivienda ya existente para adaptarla a apartamento turístico. La titular es Violeta Floriano Rodríguez. El alojamiento está descrito como apartamento turístico de una llave, con una inversión de 46.502 euros y una subvención de 12.000 euros procedentes del Fondo Europeo de Desarrollo Regional.
El recorrido por la calle deja también referencias que van más allá del uso turístico. En el número 8 destaca una vivienda que conserva el aire art decó y figura entre las casas más singulares de esta vía del casco viejo. El art decó fue un estilo artístico y decorativo muy popular entre los años 20 y 30 del siglo XX. Se reconoce por su gusto por la geometría, la simetría, las líneas limpias y una idea de modernidad elegante, muy vinculada al progreso urbano, la sofisticación y los nuevos materiales.

Miguel Ángel Muñoz Rubio
Tiene algo muy reconocible: mezcla lujo y sobriedad. Puede resultar ornamental, pero no recargado. En una ciudad como Cáceres, donde el peso visual del casco histórico medieval y renacentista es enorme, una casa con aire art decó llama la atención precisamente por eso: introduce una estética más del siglo XX, más burguesa y cosmopolita, dentro de un entorno de piedra, tradición y trazado antiguo. Por eso, cuando se dice que una vivienda conserva un aire art decó, normalmente se está subrayando que mantiene una personalidad singular.
Más adelante, en el número 11, aparece una placa dedicada al poeta cartero Juan García García, uno de los personajes más populares de Cáceres, que vivió en este inmueble hasta 1996. Ese detalle introduce en el paseo una dimensión de memoria local que convive con la transformación económica del barrio y con la creciente implantación de alojamientos de corta estancia.
La línea curva
La propia calle de la Consolación continúa en curva hasta llegar al número 17, donde aparece un nuevo apartamento turístico, lo que refuerza la imagen de concentración de este tipo de establecimientos en la zona.
Al llegar a la plaza de las Candelas aparece otro de los enclaves citados en el recorrido: el apartamento turístico La Plácida. Desde ese punto, el itinerario enlaza directamente con la ermita de Las Candelas y la calle Torremochada, en un entorno de callejas y conexiones cortas que resumen bien la belleza urbana del casco histórico.
Los vericuetos
Ese entramado de vericuetos, muy reconocible para quienes frecuentan la ciudad monumental, conecta en apenas unos minutos con otros espacios donde la actividad turística comparte protagonismo con pequeños negocios locales y talleres de perfil más cultural o incluso de electricidad como el establecimiento de García Congregado, especialistas en ahorro energético. El paseo prosigue por la calle de San Ildefonso, donde en el número 2 se localiza el estudio de pintura de Beatriz Álvarez Barco y en el 11 otro apartamento turistico. Muy cerca se encuentra también Bendito Bistró, uno de los negocios de referencia gastronómica en este cruce de calles del centro histórico.
Desde ahí se llega a la calle Macarena, donde vuelve a repetirse el patrón de implantación de alojamientos turísticos. En el número 2 figura el proyecto promovido por Elena Comín García. En este caso, la inversión ascendió a 145.351 euros y la subvención concedida alcanzó los 42.152 euros, con financiación de fondos de la Unión Europea.
El resultado es un pequeño mapa urbano en el que el patrimonio, la memoria vecinal y la nueva actividad turística se superponen casi puerta con puerta. La calle Consolación, la plaza de las Candelas, Torremochada, San Ildefonso y Macarena forman así un corredor donde se percibe con claridad cómo el turismo ha ido ganando espacio en el corazón histórico de Cáceres.
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