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Urbanismo

El edificio de la calle Maluquer de Cáceres empieza a demolerse este martes: no se podrá aparcar entre el 7 y el 16 de abril

Edifissa, la empresa encargada del proyecto en Cáceres, tiene previsto iniciar los trabajos de demolición entre el 7 y el 16 de abril, según los carteles anunciativos colocados en el inmueble

Vídeo | Adiós al edificio del número 1 de la calle Maluquer de Cáceres

El Periódico Extremadura

Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

Por fin, tras más de dos años con el proyecto "paralizado", este martes está previsto que se reanude la demolición del edificio número 1 de la calle Maluquer de Cáceres. Los carteles anunciativos explican que no se podrá aparcar en las inmediaciones entre el día 7 de 16 de abril de este mes por los trabajos de derribo.

Hace unos días, se colgó un cartel en el inmueble que rezaba que la demolición "comenzaría en breve". El recinto, ubicado entre Antonio Silva, León Leal y Rodríguez Moñino con acceso directo a Cánovas, servirá para levantar una ansiada promoción de viviendas proyectada por Edifissa y Fissa en el número 1 de la vía. El objetivo es crear 17 casas en pleno centro de Cáceres. Se contempla un inmueble de cinco alturas, dos más que el existente en la parcela, autorizado por el Plan General Municipal desde 2010 en esta zona.

El solar se encuentra, además, en un área donde el planeamiento permite un mayor desarrollo, con hasta seis plantas en las edificaciones que dan frente a Ronda del Carmen. Edifissa, según se precisa en su página web, es un consorcio empresarial que está encabezado por Fissa, una compañía que principalmente se dedica al sector servicios y que tiene una amplia implantación en España con veintisiete delegaciones. También participan en Edifissa el grupo Monleón y el grupo Álvarez, que a su vez está formado por empresas de sectores tan diversos como el agrícola, el inmobiliario y agroquímico.

Autor del proyecto

El autor del proyecto es José Ramón Zorita Carrero, donde recae también la dirección facultativa. La dirección de la ejecución de obras la lleva a Francisco Javier Martínez Martín, que es además coordinador de seguridad y salud laboral. Así transcurre la vida diaria en Maluquer donde, por cierto, existe numerosos trasteros a disposición de los cacereños, impulsando así un nuevo modelo de negocio que está en expansión: los hay desde un metro hasta de 25 metros cuadrados.

Mantener en pie un edificio pendiente de demolición no es una cuestión menor, especialmente cuando se encuentra en una zona céntrica, con tránsito diario de peatones, actividad comercial y presencia de servicios urbanos. Más allá del impacto visual o del retraso urbanístico que pueda suponer una obra paralizada, el principal problema es la seguridad.

Cuando un inmueble ha entrado en fase previa al derribo, cualquier actuación ajena al proceso autorizado puede multiplicar los riesgos. Uno de los más evidentes es el de los desprendimientos. Fachadas, cornisas, balcones, carpinterías o elementos interiores degradados pueden acabar cediendo con el paso del tiempo, por efecto de la humedad, el viento o la falta de mantenimiento. En calles estrechas o con paso frecuente de personas, ese peligro aumenta de forma notable.

Instalaciones irregulares y peligro añadido

A esa amenaza estructural se suma otra menos visible, pero igualmente delicada: la manipulación de cables, acometidas o conexiones sobre un edificio que ya no debe utilizarse como soporte. La instalación no autorizada de tendidos eléctricos, telecomunicaciones u otros servicios puede comprometer todavía más la estabilidad del inmueble y generar situaciones de riesgo grave, tanto para trabajadores como para quienes circulan por la zona.

En este tipo de escenarios, los avisos colocados en la fachada cumplen una doble función. Por un lado, informan de que el edificio será demolido en breve. Por otro, advierten de que no está permitido realizar conexiones, instalaciones o manipulaciones técnicas sin autorización. El motivo es claro: cualquier intervención improvisada puede alterar elementos ya debilitados y desencadenar un problema mayor.

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