Barrio a barrio
El Edificio Europa, el único bloque de pisos con ascensor panorámico que construyó en Cáceres Julio Simo
Construido sobre el solar de la antigua estación de autobuses, el Edificio Europa destaca por su ascensor panorámico y su peculiar fachada cóncava, siendo un símbolo de modernidad en la ciudad

Miguel Ángel Muñoz Rubio

En los terrenos donde ahora se levanta el Edificio Europa, el célebre arquitecto municipal Ángel Pérez había construido la que fue su última gran obra: la estación de autobuses. Era el año 1963 y Gil Cordero se convirtiría así en un auténtico nodo de comunicaciones de la capital. Situada frente a la Gasolinera Mirat, la estación se inauguró el 20 de julio, acto al que asistió el entonces alcalde Casto Gómez Clemente, y el director general de Transportes Terrestres. La obra, que fue bendecida por el obispo Llopis Ivorra, constaba de 14 adenes con 14 taquillas, consigna, sala de equipajes, oficina de información, despacho del jefe, botiquín, estanco, librería y bar. Ese mismo año (existían matriculados 11.547 vehículos en Cáceres) la capital también inauguró su nueva estación de trenes, puesta en funcionamiento el 26 de marzo en su ubicación actual y el mismo arquitecto diseñó su preciosa fachada, que todavía se conserva.
A Ángel Pérez se deben grandes edificios de la urbe, algunos derruidos, como la Casa de la Chicuela o la propia estación de autobuses, demolida en 1990 y en cuyo solar se levantaría el Edificio Europa, promovido por el constructor Julio Simo, que ideó el primer y único bloque de pisos con ascensor panorámico, de nueve plantas, que existe en la ciudad y que lo hizo sobre una parcela de 8.044 metros cuadrados. Hoy, según los portales de internet, la casa más barata cuesta 76.000 euros y la más cara se vende por 438.000.

Levantado en 1995, aquel ascensor panorámico se convirtió en la atracción de los cacereños, que subían y bajaban en él casi como experiencia mística, porque vivías una sensación como si te elevases del suelo y fueras flotando ante unas vistas espléndidas desde el aire. Otra de las peculiaridades del inmueble es que la cristalería de su fachada tiene forma cóncava; es decir, con la curvatura hacia adentro.
Su constructor, hoy aficando en Madrid, era hijo de Simo, que se asoció con Goyito Cansado y que se dedicaron al negocio de la fruta. Su hijo Julio se empleó en el negocio inmobiliario y la primera vez que su nombre tuvo eco mediático fue a raíz de la Casa de Publio Hurtado, el escritor y académico cacereño que la adquirió en 1881 y que hasta ese momento se conocía como la Casa del Tesoro, una antigua propiedad situada entre la Gran Vía y la plaza de Las Piñuelas, cuyo apelativo evoca leyendas de riquezas ocultas y memorias de tiempos turbulentos. Lo que en un tiempo fue un simple solar correspondiente a una antigua carbonería, y más tarde una mansión aristocrática, guarda en su historia los rastros de una familia judía, los Cohen, que en el siglo XV habitaban esta morada antes de ser obligados a partir.
Los Cohen
La familia Cohen, hebréos dedicados al próspero comercio de tejidos, había decidido trasladarse desde las laberínticas calles de la vieja Judería a una zona más abierta, en los alrededores de la Plaza Mayor, donde su comunidad estaba creciendo en torno a la nueva Sinagoga, situada en la calle de la Mancebía (actual calle de La Cruz). Durante años, la convivencia con los cristianos transcurrió sin grandes conflictos, hasta que la sombra de la intolerancia religiosa se cernió sobre ellos.

Fotogalería | Edificio Plaza de Europa de Cáceres / Miguel Ángel Muñoz
El 31 de marzo de 1492, los Reyes Católicos decretaron la expulsión de los judíos de sus dominios, forzando a miles de personas a abandonar sus hogares y sus bienes. En Cáceres, la medida fue recibida con pesar por buena parte de la población, e incluso el Concejo intentó sin éxito oponerse a la orden. Sin embargo, la decisión era irrevocable, y las comunidades hebreas, tanto la vieja como la nueva, se vieron obligadas a marcharse.
Los Cohen, como tantos otros, emprendieron su camino hacia Portugal, con la esperanza de regresar en un futuro más favorable. Antes de partir, ocultaron sus pertenencias más valiosas en una habitación secreta de su hogar: dos cántaros llenos de monedas, libros y tejidos preciosos. No sabían entonces que jamás volverían a recuperarlos.
Publio vivió en la mansión hasta la fecha de su muerte en 1929, aunque sus descendientes continuaron habitándola hasta los años 60 y fue vendida al constructor Julio Simo en 1987. Era tal la obsesión con la leyenda del tesoro, que a la venta de la casa, ambas partes firmaron un contrato que obligaría a Julio Simo a repartir la mitad del botín con la familia Hurtado, si este lo encontraba a posteriori.

Fachada de la antigua estación de autobuses de la calle Gil Cordero de Cáceres. / Cedida a El Periódico
Pero Julio Simo, tampoco fue el afortunado que encontrara las riquezas de los Cohen y en 1991, a cambio de unos terrenos en Los Castellanos, entregaría la casa al ayuntamiento para que ampliara sus dependencias. Actualmente, en ella trabajan funcionarios municipales, quienes quizás desconozcan la leyenda y no sean conscientes de que pudieran estar trabajando sobre un par de calderos de oro. Cierto es que la casa conserva túneles substerráneos que se extienden bajo la Plaza Mayor, pero hasta ahora, pese a los intensos esfuerzos, no se han encontrado nada. ¿Aunque quién sabe si algún día se deciden a acondicionarlos y en medio de una excavación aparece el tesoro de los Cohen?.
Fue el 30 de abril de 1991 cuando se informa de que la casa de Publio Hurtado era llamada La Casa del Tesoro, y que el Grupo Simo era entonces la propietaria de la casa, cediéndosela al ayuntamiento a cambio de terrenos municipales en el polígono de Los Castellanos. Se valoró la casa, que tenía 440 metros cuadrados, en 420.000 euros. Llegando al acuerdo, constructora y consistorio, de que lo mismo valían 15.000 metros cuadrados de terreno en Los Castellanos.
Los negocios
Volvamos, sin embargo, a la historia del reportaje que nos ocupa: el Edificio Europa, que comienza en los números 17A y 17B en la calle Gil Gordero, donde conviven negocios como la clínica de la doctora Carla González, el despacho de abogados de Borrego Caldera, con Braulio Caldera Andrada, Ana Belén Romero Becerra, David González Serrano y Aurora Valiente Barra, la Federación Extremeña de Tenis y Ana Barrios, que es quiropráctica.

M.A.M
Igualmente está el Centro de Reconocimiento Médico Clínica Europa para la obtención del carnet de conducir, el permiso de armas, los certificados médicos, medicina aeronáutica, embarcaciones de recreo, animales peligrosos y grúas, así como la tienda Europa 17, de compra y venta de joyas. Seguros Axa, el Café Gran Vía (abierto desde 1996) o Ibéricos Alvarado también forman parte de este entramado comercial donde se encuentra el supermercado Dia, lo que fue Superdroma, Innofit y Vera Home, que se dedica al negocio inmobiliario y la construcción.
De ahí pasamos a los bloques 19A y 19B, con Europa Formación, el doctor Antonio Sánchez Fernández, que es médico especialista en ginecología y obstetricia, además de realizar ecografías en 3D y 4D de embarazo, luego Dereccho Abogados, el Centro de Apoyo Escolar Fórmate y María Dolores Fernández Sanz, que es procuradora de los tribunales y perito calígrafo. A ellos se suman los abogados César Soler Martín Jabato y Enrique José Enrique Carrasco, los letrados Valeriano Jiménez Fernández y José Pablo Iglesias Fernández; Marisa Ferrero León, que es fisioterapeuta osteópata, Ruth Mostazo Floriano, que se dedica a la logopedia y atención temprana, la peluquería Reflejos (el corte de pelo de caballero está a 10 euros y lavar y peinar cuesta 15), y la Asociación de Consumidores y Usuarios de Extremadura.
De la pintura a la peluquería
No faltan la Escuela de Dibujo y Pintura de Javier Munilla, el Grupo Tecnitasa, Quarzo Real Estate, RM Asesores, el arquitecto Alberto Sánchez Casero, Tradutext con María López, el gabinete jurídico de abogados de Ana Iglesias Ávila, Mariano Mariño Lorenzana y Silvia Hidalgo Fernández, el abogado Francisco Paniagua Mata, la consulta de cardiología del doctor José Javier Gómez Garrado y el abogado José Luis Rubio Ojeda. Tampoco faltan 1S1 Arquitectura, que lo llevan David Duarte Pérez, Francisco Javier Chávez y Antonio Pardo Álvaro, y Marcelino Rodríguez Serrano, que es abogado, como también lo es Celestino García Mateos, y María Paz López Fernández, que es traductora jurada oficial. El Edificio Europa también acoge la peluquería de Ricardo Romero, uno de los más reputados de la ciudad.
El inmueble gira haci hacia Virgen de Guadalupe, con la Notaría Europa, el médico Francisco Chamorro Rodríguez, Academia Ábacos, Eléctricas Pitarch, el arquitecto Joaquín Gutiérrez Sánchez, la peluquería de Marco Aldany, Empresarial Mejostilla SL, Grupo ABJ de Eficiencia y Sostenibilidad, RC Obras SA, Estudio Creativo (que se dedican al diseño web, diseño gráfico, publicidad, medios e imagen corporativa), D&D, que es una consultoría fiscal, Reformas Extremadura, el abogado Alfonso Fernández Sesma Castro, Felipe Méndez, especializado en jurídico fiscal y laboral, el letrado Juan Manuel Rozas, el abogado Arturo Estrella Rufo, y la sede de Asistencia Familiar Extremadura, con el lema 'Todo el día cuidando de ti'.
Ya en el 35A, Soluciones Ágiles, Asesoría Alicia Lancho y Felipe Méndez, Proyectos y Reformas Extremadura, y los abogados Alfonso Fernández Sesma Castro y Francisco Javier Maqueda Vega, el grupo Tecopi, el estudio de arquitectura de Santiago Requejo Gómez, Teco Campo Asesoría, y Atex, que es una asesoría informática de recursos humanos,la Consultoría Fiscal Ande, RR Eficiencia, SGM Ingeniería Ambiental, y los auditores economistas García Porras y Francisco Ramos Salgado. La Panadería Europa fundada en 1996 con la libra de pan del Casar de Cáceres a 1 euro, la frutería multitienda de Modesto, donde hay Naranjas Sevilla, por dos kilos a 3 euros, Q Optica, Estilistas Mateos que la lleva Cristina Mateos, Veneta Cucine, el médico Agapito Gómez Villa, y la peluquería Ramón Flores forman parte del conglomerado comercial del Edificio Europa.
De ahí hacia la calle Argentina por donde continúa el mastodóntico edificio, situado en esta esquina frente al Centro Deportivo del Perú y Las Josefinas, donde se encuentra la Autoscuela Las Arenas, Papel.ex, Esmaltea, Pinturas Ojalvo, la farmacia Argentina con la licenciada Montserrat Núñez Jiménez al frente, una casa de empeño, Urbana (dedicada a proyectos de reformas y mantenimiento), el abogado Julián Salado de Julián, Empire Homes y luego el bar El Rincón de Europa, uno de los más tradicionales del barrio,
Justo en la Plaza de la Unión Europea, un área peatonal privada, en la que se prohíbe el paso y tránsito de toda clase de vehículos por motivos de seguridad así como la instalación de escombreras o cualquier otro elemento pesado sobre el solado, culmina este gran edificio crecido al albur del boom inmobiliario de los años 90 que hoy sigue siendo un referente de la modernidad y los negocios.
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