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Infraestructuras

La necesidad de cinco vías rápidas en el norte de Cáceres: pierde en un año casi 500 vecinos

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, la Junta y la Diputación son los destinatarior de las propuestas del MSU-Norte, que incluyen la transformación de la N-110 en vía rápida hacia El Torno

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Cáceres

El Movimiento Social por el Norte de Extremadura (MSU-Norte) ha vuelto a poner el foco en la despoblación del norte cacereño con una tesis clara: sin mejores conexiones será difícil fijar vecinos, atraer actividad económica y sostener servicios. La plataforma sostiene, citando cifras que atribuye al INE, que el Valle del Jerte perdió 110 habitantes en 2025 y vincula ese retroceso a la necesidad de reforzar la red viaria y la movilidad en torno a Plasencia. El nombre oficial actual del departamento estatal al que dirige parte de sus propuestas es Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, mientras que las cifras oficiales de población municipal en España se encuadran en la revisión anual del padrón del INE.

La plataforma sitúa la despoblación en el centro de su discurso. Así, el Valle del Jerte pasó de 10.544 habitantes en 2024 a 10.434 en 2025, lo que supondría una pérdida de 110 vecinos en un solo año. Añade además que los municipios que habrían retrocedido serían Cabezuela del Valle, Casas del Castañar, Jerte, Navaconcejo, Piornal, Tornavacas y El Torno. En la misma línea, el colectivo asegura que la provincia de Cáceres perdió 462 habitantes y la de Badajoz, 874. Esas cifras, en esta pieza, deben entenderse como datos atribuidos por el MSU al INE, cuya estadística oficial de referencia para estos casos es la revisión anual del padrón municipal.

Las propuestas

Las propuestas / El Periódco Extremadura

El comunicado contrapone esa evolución al crecimiento de la población española en las últimas décadas. El INE publicó en febrero de 2026 que España alcanzó 49.570.725 habitantes a 1 de enero de 2026, un nivel que acerca al país al umbral de los 50 millones. Sobre esa comparación, la plataforma sostiene que Extremadura sigue perdiendo población y envejeciendo, y utiliza ese marco para defender que la comunidad está "perdiendo la batalla contra la despoblación".

Cinco vías rápidas sobre la mesa

A partir de ese diagnóstico, el MSU justifica su propuesta de abordar cinco vías rápidas con una longitud total de 90 kilómetros. La plataforma presenta estas actuaciones como una respuesta territorial a la pérdida de población y a la dificultad de acceso a servicios, empleo y oportunidades desde las comarcas del norte extremeño.

La propuesta de mayor calado político, por dirigirse al Estado, se centra en una doble actuación en el entorno de Plasencia. Por un lado, el colectivo pide convertir en vía rápida los primeros 15 kilómetros de la N-110, entre la segunda rotonda del puente Adolfo Suárez y el cruce de El Torno. Por otro, plantea una vía ciclista independiente de 50 kilómetros entre Plasencia y el puerto de Tornavacas.

Así ha sido la visita de Pedro Sánchez y Óscar Puente a las obras de la autovía Cáceres-Badajoz

Carlos Gil

Las otras cuatro actuaciones que describe el MSU se reparten entre carreteras de titularidad autonómica y una vía dependiente de la Diputación de Cáceres. En todos los casos, la filosofía es parecida: modernizar carreteras ya existentes mediante mejoras de trazado, arcenes más anchos, carriles para tráfico lento en pendientes, mejor señalización e iluminación suave en el entorno de núcleos urbanos.

La doble petición al ministerio

La primera iniciativa dirigida al ministerio se apoya en la N-110, una carretera nacional que enlaza Plasencia con Soria a través de Ávila y Segovia. La plataforma pide que, en una primera fase, se actúe sobre los 15 primeros kilómetros hasta El Torno para facilitar el acceso al tren, a los servicios públicos y a la movilidad cotidiana entre Plasencia y el Valle del Jerte.

El MSU defiende una fórmula de vía rápida sin desdoblamiento completo: calzada única, mejoras puntuales del trazado, arcenes de entre 2 y 2,5 metros, tercer carril en las cuestas para vehículos lentos y refuerzo de la señalización y de la iluminación cerca de la ciudad. Según su argumento, sería una obra de impacto presupuestario contenido, pero con efectos visibles sobre la seguridad vial y la conectividad comarcal.

Mapa propuesto por MSU Norte Extremadura.

Mapa propuesto por MSU Norte Extremadura. / Cedida a El Periódico

La segunda petición se orienta al turismo y a la movilidad sostenible. El colectivo reclama una vía ciclista independiente de 50 kilómetros entre Plasencia y Tornavacas, dividida en dos fases: 30 kilómetros hasta Cabezuela del Valle y otros 20 hasta el puerto. La plataforma la presenta como una infraestructura capaz de reforzar el turismo de interior y de conectar el eje del Jerte con otras rutas ya existentes o planteadas en el norte extremeño.

Las otras carreteras que propone el colectivo

Además de esa doble reclamación estatal, el MSU propone a la Junta una mejora de la EX-203, entre Plasencia y Ávila por La Vera. Habla de una primera fase de 34,4 kilómetros entre Plasencia y Jaraíz de la Vera, subdividida a su vez en dos tramos: Plasencia-Tejeda de Tiétar y Tejeda-Torremenga-Jaraíz.

Otra de las actuaciones se sitúa en la EX-208, entre Plasencia y Zorita. El colectivo prioriza el tramo urbano en Plasencia y los 6,6 kilómetros hasta la autovía EX-A1, con el argumento de que serviría para cerrar el anillo viario y dar acceso a la futura estación de alta velocidad Plasencia Norte.

El listado incluye también una vía rápida entre Plasencia y Pozuelo de Zarzón, con un primer tramo de 28 kilómetros hasta Montehermoso, y una actuación solicitada a la Diputación de Cáceres en la CC-227 entre Plasencia y Malpartida de Plasencia. En este último caso, el MSU pone el acento en la intensidad de tráfico y en la siniestralidad del recorrido.

Infraestructuras para fijar población

La clave política de este asunto está en cómo enlaza carreteras y despoblación. El MSU sostiene que mejorar accesos, tiempos de viaje y seguridad no es solo una cuestión de tráfico, sino también de oportunidades. En su planteamiento, unas conexiones más eficaces permiten acercar a la población rural a los servicios públicos, al empleo, al tren y a nuevos flujos turísticos.

Ese razonamiento afecta de lleno a Plasencia, que el colectivo sitúa como nodo de referencia para el norte de la provincia de Cáceres. La ciudad aparece en la propuesta como puerta de entrada al Valle del Jerte, cabecera de servicios y punto ferroviario desde el que articular una parte del territorio. Desde esa óptica, las infraestructuras que plantea el MSU no se presentan como obras aisladas, sino como piezas de una estrategia de cohesión territorial.

La noticia, por tanto, no está solo en la enumeración de cinco carreteras. Está también en el marco que intenta construir la plataforma: que el retroceso demográfico del Jerte y de la provincia de Cáceres exige respuestas materiales y visibles, y que una parte de esa respuesta debe empezar en las carreteras que conectan Plasencia con su entorno inmediato.

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