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Sucesos

Una nueva oleada de robos en garajes reaviva la inquietud vecinal en el barrio de El Junquillo de Cáceres

La Policía Nacional de Cáceres investiga tres robos en garajes de El Junquillo, tras las denuncias presentadas en los últimos días por los vecinos de la barriada

Barriada de El Junquillo, en Cáceres.

Barriada de El Junquillo, en Cáceres. / Carlos Gil

Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

La barriada de El Junquillo ha vuelto a situarse en el foco por una nueva sucesión de robos. La Policía Nacional de Cáceres ha confirmado a este diario que está investigando tres robos en garajes denunciados en los últimos días en esta zona de la ciudad, una situación que ha reactivado la inquietud entre los vecinos de un barrio que ya arrastra antecedentes graves relacionados con este tipo de delitos.

Según han precisado fuentes policiales, los agentes están tratando de localizar a los autores de estos hechos y trabajan sobre las denuncias ya presentadas. Por el momento, no han trascendido más detalles sobre el alcance de los robos ni sobre si existe un mismo patrón detrás de los tres casos, aunque el hecho de que se hayan concentrado en un corto espacio de tiempo ha elevado la preocupación en el entorno vecinal.

La nueva oleada devuelve a El Junquillo un temor que en la barriada no resulta desconocido. El barrio ya sufrió hace dos años y medio uno de los episodios más graves recordados en sus garajes, cuando un grupo de personas accedió de madrugada a un aparcamiento situado entre las calles Dalia y Amapola y ejecutó un robo de gran magnitud.

Un precedente de gran impacto

Aquel asalto se produjo entre las 4.00 y las 5.00 de la madrugada. Los ladrones consiguieron entrar en el interior del garaje y se llevaron tres vehículos, entre ellos un Toyota RAV4, además de otro coche que fuentes vecinales situaron en la marca Mercedes-Benz y una furgoneta. Junto a ello, destrozaron otros 28 coches para sustraer objetos del interior. Las primeras estimaciones elevaron entonces el perjuicio económico a más de 100.000 euros.

La denuncia partió de la administración del edificio, después de que el encargado de la limpieza advirtiera los hechos a primera hora de la mañana. Durante horas, agentes del Cuerpo Nacional de Policía estuvieron tomando pruebas en el garaje, mientras los vecinos trataban de recomponer lo ocurrido y de calcular el alcance real de los daños.

Aquel episodio dejó una imagen especialmente dura en la barriada. Los vehículos afectados habían sido forzados, según relataron entonces los residentes, mediante la rotura de las lunas laterales con un destornillador. Del interior desaparecieron desde dispositivos electrónicos y pantallas para los asientos traseros hasta cámaras, gafas o dinero en efectivo. Incluso las cámaras de seguridad, según apuntaron vecinos del edificio, habrían sido desviadas hacia el techo, mientras los autores actuaban encapuchados y con guantes.

Investigación en marcha

La Policía Nacional mantiene abiertas las pesquisas para esclarecer esta nueva cadena de robos y dar con los responsables. El hecho de que se hayan producido varias denuncias en un margen temporal reducido refuerza la percepción de una nueva oleada en la barriada, aunque será la investigación la que determine si los hechos están conectados entre sí y si responden a un mismo grupo.

Mientras tanto, El Junquillo revive un problema que ya conoce demasiado bien. La sucesión de robos en garajes no solo reabre el debate sobre la seguridad en la zona, sino que vuelve a colocar sobre la mesa una reclamación vecinal que lleva años repitiéndose: más vigilancia y más medidas de protección en uno de los barrios que con más claridad ha sufrido este tipo de delitos en Cáceres.

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