Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Iglesia

La tradición del toque manual de campanas revive en Cáceres: un gesto con valor patrimonial en Santa María

En Cáceres, el toque manual de campanas en la Concatedral de Santa María no solo anuncia la Misa de Pascua, sino que también rescata una forma de comunicación comunitaria que se remonta a siglos atrás.

Vídeo | La Concatedral de Santa María ha acogido un toque manual de campanas, recuperando una práctica histórica cargada de identidad y significado

Cedido

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Cáceres

El Domingo de Resurrección dejó este año en la Concatedral de Santa María de Cáceres una escena poco habitual y cargada de simbolismo sonoro. Gabriel Rivera Blanco, Rubén Fonseca Ortiz y Carlos Vecino Jiménez llevaron a cabo un toque manual de campanas con las dos campanas mayores, la Esquilonada y la Romana, y con el Esquilón mayor, la de mayor tamaño de volteo. Desde 2022, el toque manual de campanas en España forma parte de la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco.

Un sonido de Pascua que vuelve a lo manual

La iniciativa devolvió al casco histórico cacereño un sonido que no pertenece solo a la liturgia, sino también a la memoria de la ciudad. En una concatedral como la de Santa María, situada en pleno corazón monumental, el toque manual adquiere además una dimensión visual y patrimonial: no se trata únicamente de avisar del comienzo de una celebración, sino de recuperar una forma tradicional de comunicación vinculada al tiempo festivo, a la comunidad y al paisaje sonoro urbano. La Concatedral de Santa María forma parte del conjunto patrimonial de la ciudad vieja cacereña, reconocida por la Unesco desde 1986.

Los campaneros.

Los campaneros. / Cedida a El Periódico

Antes del inicio del toque, los campaneros prepararon las cuerdas necesarias para bandear la Campana Romana y para alzar el Esquilón mayor, de forma que después pudiera arrancar su volteo a mano. Ese trabajo previo, invisible para la mayoría de quienes escuchan desde abajo, forma parte de una técnica que exige coordinación, conocimiento del peso y del ritmo de cada campana, además de una cierta lectura física del campanario.

La escena encaja de lleno en el sentido más profundo de esta tradición. La Unesco describe el toque manual tradicional de campanas como una forma de comunicación asociada no solo al instrumento, sino también a la torre, al campanario y a los conocimientos técnicos de quienes lo ejecutan. No es, por tanto, un gesto ornamental, sino una práctica cultural compleja, transmitida y adaptada durante generaciones.

Tres toques y una entrada para anunciar la Misa de Pascua

El esquema del toque siguió una secuencia precisa. En el primer toque se ejecutó el bandeo de las dos campanas mayores y el volteo del Esquilón mayor, rematado con una campanada de la mayor para dejar señal de que se trataba del primer aviso. En el segundo, se repitió el mismo patrón, aunque en esta ocasión el cierre llegó con dos campanadas de la campana mayor. El tercer toque mantuvo la estructura anterior y añadió al final tres campanadas como marca de señalización.

Ya en la entrada, el volteo se realizó con el Esquilón mayor y con la segunda campana más pequeña del conjunto para advertir de que iba a comenzar la celebración de la Misa de Pascua. El gesto tiene algo de lenguaje ritual: cada combinación y cada remate cumplen una función reconocible dentro del código sonoro del campanario, uno de esos sistemas tradicionales que durante siglos sirvieron para ordenar la vida colectiva en pueblos y ciudades. La Unesco subraya precisamente ese valor del toque manual como medio de comunicación comunitario.

Más allá de la dimensión religiosa, el valor de la iniciativa está también en la recuperación del oficio. En España, el Ministerio de Cultura destacó al formalizar la declaración de la Unesco que perviven más de treinta modos diferentes de toque manual de campanas, un dato que da idea de la riqueza y variedad de una práctica que no suena igual en todos los territorios ni responde a una única tradición.

Un gesto con valor patrimonial en el corazón de Cáceres

Desde la Concatedral se ha agradecido expresamente esta iniciativa, que devuelve protagonismo a una tradición que había ido perdiendo presencia en muchos templos por la mecanización de los sistemas. La recuperación puntual de estos toques manuales tiene un valor añadido en una ciudad como Cáceres, donde el patrimonio no es solo piedra, muralla o retablo, sino también sonido, rito y costumbre.

No es una cuestión menor. El reconocimiento internacional aprobado por la Unesco el 30 de noviembre de 2022 puso el foco precisamente en la necesidad de salvaguardar una práctica sostenida en muchos lugares por voluntarios, asociaciones y vecinos. El Ministerio de Cultura español presentó entonces el toque manual como un lenguaje sonoro mantenido a lo largo de los siglos y ligado de forma directa a la vida comunitaria.

En ese contexto, lo ocurrido en Santa María durante el Domingo de Resurrección tiene una lectura doble. Por un lado, responde al sentido litúrgico propio de la Pascua, la celebración central del calendario cristiano. Por otro, actúa como una pequeña operación de rescate patrimonial en vivo, de esas que no se exponen en una vitrina porque solo existen plenamente cuando alguien las ejecuta.

Una tradición que busca seguir viva

El toque manual de campanas necesita manos, tiempo y aprendizaje. También necesita lugares en los que seguir teniendo sentido. Por eso, cada vez que una torre vuelve a sonar de esta manera, la tradición se reactiva ante la comunidad y deja de ser una mención institucional para convertirse otra vez en experiencia real.

En la Concatedral de Santa María, donde la misa dominical figura en el horario habitual del templo, el toque de entrada sirvió para marcar el inicio de la celebración pascual y para enlazar el presente con una forma antigua de convocar, anunciar y celebrar. En una ciudad tan acostumbrada a mirar su patrimonio con los ojos, esta vez el patrimonio se dejó escuchar.

Tracking Pixel Contents