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Mercado inmobiliario

Cáceres impulsa la vivienda asequible: más de 540 pisos protegidos y rehabilitación en marcha

El Ayuntamiento de Cáceres impulsa la construcción de viviendas mediante la venta de una parcela municipal en Residencial Ronda, con el objetivo de generar nueva oferta en la ciudad

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Miguel Ángel Muñoz Rubio

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Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Cáceres

El acceso a la vivienda asequible se ha convertido en una de las prioridades conjuntas de la Junta de Extremadura, el Ayuntamiento de Cáceres y la Diputación Provincial. A través del Plan Habita Extremadura, gestionado por la empresa pública Urvipexsa, la región avanza hacia el objetivo de construir más de 3.000 viviendas de protección oficial (VPO) hasta 2027, con un fuerte protagonismo de la capital cacereña.

En Cáceres capital, el Pleno municipal aprobó en marzo de 2026 la cesión de parcelas municipales a Urvipexsa para la construcción de 104 viviendas asequibles en los barrios de Vegas del Mocho (principalmente 78 viviendas) y Residencial Gredos. Este convenio, respaldado por PP y Vox con la abstención de Unidas Podemos, forma parte de un paquete más amplio que contempla hasta 544 viviendas protegidas en la ciudad, distribuidas en zonas como Residencial Gredos, Nueva Ciudad, Vegas del Mocho y Residencial Universidad.

Estas promociones se caracterizan por su diseño moderno, alta eficiencia energética, accesibilidad universal y precios regulados. Según anuncios previos de URVIPEXSA, los precios de venta oscilarían entre 110.000 y 140.000 euros, lo que las hace especialmente atractivas para jóvenes y familias con ingresos medios-bajos. Además, en 2025 ya se presentaron proyectos para 344 viviendas en estos mismos entornos, lo que confirma el ritmo acelerado del plan en la capital.

Paralelamente, Urvipexsa trabaja en la transformación de zonas como Aldea Moret, donde se busca rehabilitar y mejorar 56 viviendas sociales existentes, incorporando zonas infantiles inclusivas, paseos, áreas de juego y mejoras de accesibilidad para revitalizar un barrio histórico.

El plan autonómico ya cuenta con 52 municipios extremeños adheridos y prevé la construcción de 2.859 viviendas en fase avanzada. En la provincia de Cáceres destacan proyectos como las 7 viviendas protegidas en Valdefuentes, donde ya se ha abierto el plazo de solicitudes (con ayudas de hasta 10.000 euros por vivienda para los adjudicatarios que cumplan requisitos de solvencia).

Medidas específicas contra la despoblación en el medio rural

La Diputación Provincial de Cáceres complementa estas actuaciones con el programa “Más Vivienda 2026”, dotado inicialmente con 600.000 euros (ampliables). Este plan, dirigido exclusivamente a municipios de menos de 10.000 habitantes, incluye tres líneas de ayuda sin límite de edad: ayudas al alquiler con hasta el 80 % de la renta mensual, con un máximo de 6.000 euros durante un periodo de hasta 24 meses (renta máxima de 600 euros al mes). Las ayudas son prepagables (la Diputación adelanta el dinero) y la tramitación es simplificada.

La institución provincial también se emplea en una segunda línea: la rehabilitación de viviendas para destinarlas al alquiler. Cubre reformas, mejora de eficiencia energética, fachadas, interiores y mobiliario básico. La tercera vía son las obras de accesibilidad: Para adaptar viviendas antiguas.

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M.A.M

El plazo de solicitudes está abierto desde febrero hasta octubre de 2026. El objetivo es claro: hacer más atractivos los pueblos, fijar población actual y atraer nuevos residentes ofreciendo viviendas habitables a precios asequibles.

Además, la Junta de Extremadura mantiene abierto hasta el 1 de junio de 2026 el programa autonómico de rehabilitación de vivienda en el ámbito rural, con ayudas de hasta 14.000 euros por vivienda unifamiliar en municipios de hasta 10.000 habitantes.

Un esfuerzo coordinado

Desde la Junta se destaca que el Plan Habita Extremadura no solo aumenta la oferta de vivienda nueva, sino que facilita el acceso mediante convenios con entidades bancarias para hipotecas subrogadas y encuestas previas de demanda real en cada municipio. En Cáceres, el registro de demandantes de vivienda protegida gestionado por URVIPEXSA sigue recibiendo inscripciones para futuras promociones.

El concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Cáceres, Tirso Leal, ha señalado que estas iniciativas responden a la “escasez histórica de oferta asequible” y contribuyen a fijar población en la ciudad. Por su parte, la Diputación insiste en que “Más Vivienda” es una herramienta clave para combatir la despoblación en el mundo rural cacereño.

Con estas medidas combinadas —construcción de VPO en la capital, rehabilitación y ayudas directas al alquiler en los pueblos—, Cáceres y su provincia buscan ofrecer soluciones concretas a una de las demandas sociales más urgentes: un hogar digno y accesible.

En Residencial Ronda

Precisamente el Ayuntamiento de Cáceres ha puesto en el mercado una parcela municipal situada en Residencial Ronda con la intención de favorecer la construcción de nuevas viviendas en la ciudad. La operación, según la información difundida este viernes por el propio consistorio, se articula mediante concurso en procedimiento abierto y afecta a un solar de la calle Emilio Cardenal Hernández en el que se prevé levantar alrededor de 20 viviendas.

La finca objeto de la licitación se ubica en el ámbito Residencial Ronda, un sector que ha sido objeto de ajuste urbanístico reciente para adaptar parte de sus determinaciones a la demanda actual de vivienda y usos terciarios, según la documentación de planeamiento municipal.

De acuerdo con la nota municipal, la parcela cuenta con una superficie registral de 3.324 metros cuadrados y una edificabilidad total de 6.600 metros cuadrados, de los que la mayor parte se reserva a uso residencial. El precio mínimo de licitación se ha fijado en 775.033,73 euros, sin IVA, cantidad que corresponde al 56,477% de titularidad municipal sobre la finca.

No se trata, por tanto, de una operación menor dentro de la política urbanística del actual equipo de Gobierno. La venta del suelo se presenta como un paso más para activar promociones residenciales en una ciudad donde el acceso a la vivienda ha ido ganando peso en el debate local, tanto por la evolución de los precios como por la necesidad de generar nueva oferta en determinadas zonas de expansión. La referencia a la prioridad política procede de la nota difundida por el Ayuntamiento.

La previsión inicial que maneja el consistorio es que el solar permita la construcción de unas 20 viviendas. La parcela se enajena como suelo urbano con uso característico residencial colectivo, lo que permite levantar edificios de hasta tres plantas, con posibilidad de áticos, además de la correspondiente reserva de plazas de aparcamiento conforme a la normativa vigente.

Ahí es donde el Ayuntamiento quiere poner el acento: no solo en vender patrimonio municipal, sino en asegurarse de que el suelo se traduzca en obra nueva real. Por eso, el pliego incorpora la obligación de que la empresa adjudicataria solicite la licencia de obras en un plazo máximo de 12 meses desde la formalización de la compraventa, además del cumplimiento posterior de los plazos de ejecución.

Ese detalle no es menor. En el urbanismo local, una de las críticas habituales a este tipo de operaciones es que el suelo salga al mercado pero tarde años en convertirse en viviendas efectivas. Con esta condición, el consistorio trata de evitar que la parcela quede retenida sin desarrollar y de forzar que la promoción avance "en tiempo y forma", tal y como subraya la nota oficial.

El mercado

El discurso político que acompaña la licitación insiste en una idea de fondo: movilizar patrimonio municipal para obtener recursos públicos que luego puedan reinvertirse en beneficio de la ciudadanía. Es decir, convertir un activo de titularidad local en una actuación con impacto urbano y económico.

Esa lógica conecta con una doble lectura. Por un lado, se pone suelo a disposición del mercado para ampliar la oferta residencial. Por otro, se abre una vía de ingreso para las arcas municipales mediante la venta de una parte de la finca. La enajenación, según la información difundida, se limita al porcentaje de propiedad que tiene el Ayuntamiento sobre el solar, no a la totalidad de la parcela.

En una ciudad como Cáceres, donde los nuevos desarrollos urbanos avanzan a ritmos desiguales según las zonas, cada operación de este tipo sirve también para medir hasta qué punto existe apetito promotor real. Porque la licitación no garantiza por sí sola que se construya, pero sí lanza una señal clara al sector: hay suelo municipal disponible y el Ayuntamiento quiere verlo edificado.

El plazo de presentación de ofertas será de 20 días naturales a partir de la publicación del anuncio. Entre los criterios de adjudicación no pesará solo la cantidad económica ofrecida. El consistorio también tendrá en cuenta la calidad de la propuesta arquitectónica y la eficiencia energética de las futuras viviendas, dos factores que apuntan a una promoción que, al menos sobre el papel, no se quiere limitar a cubrir expediente.

Ese enfoque encaja con la evolución que están siguiendo muchas promociones de nueva planta, donde la eficiencia energética ha dejado de ser un elemento accesorio para convertirse en un argumento central, tanto por exigencia normativa como por atractivo comercial. En este caso, la nota municipal sugiere que el Ayuntamiento quiere premiar proyectos con mejor respuesta arquitectónica y mejores prestaciones de consumo.

El ámbito de Residencial Ronda aparece ya reflejado en el planeamiento urbanístico municipal, donde figura como API 12.01 y ha sido objeto de una modificación puntual del Plan General. La memoria urbanística de esa modificación indica expresamente que uno de los objetivos era ajustar las condiciones de uso de la parcela M-15 a la demanda actual del mercado de vivienda y de usos terciarios.

Ese encaje urbanístico da una pista del contexto en el que se mueve ahora la licitación: no es solo una venta de suelo, sino una pieza que se inserta en una ordenación ya revisada para hacer viable su desarrollo. Dicho de otro modo, el Ayuntamiento no solo pone la parcela a concurso, sino que lo hace en un entorno donde el planeamiento ha sido adaptado para facilitar su salida al mercado. Esa última frase es una inferencia periodística a partir de la documentación urbanística municipal.

La licitación tiene, por tanto, una doble dimensión. La primera es la más inmediata: habilitar suelo para construir viviendas en un punto concreto de la ciudad. La segunda es más política: sostener el relato del equipo de Gobierno de que está dando pasos visibles para responder a uno de los problemas más sensibles del momento, el acceso a la vivienda.

Falta por ver, naturalmente, qué respuesta obtiene el concurso y qué perfil presentan las empresas interesadas. Ahí estará una de las claves reales de la operación. Porque la noticia no termina con la publicación del anuncio: empieza ahora, con la carrera por adjudicar la parcela, tramitar la licencia y comprobar si ese suelo acaba traduciéndose de verdad en nuevos edificios y más oferta residencial.

El Ayuntamiento remite sus licitaciones al Perfil de Contratante, integrado en la Plataforma de Contratación del Sector Público, donde deben consultarse los procedimientos publicados por el consistorio.

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