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Temporada alta

Cáceres, ante una primavera sin pausa: "Vienen dos meses de locura"

El sector hoteleros y los apartamentos turísticos anticipan semanas de alta ocupación en uno de los tramos más exigentes del año para el alojamiento en la ciudad

Ambiente festivo durante un concierto de la Feria de San Fernando 2025.

Ambiente festivo durante un concierto de la Feria de San Fernando 2025. / Carlos Gil

Gonzalo Lillo

Gonzalo Lillo

Cáceres

Cáceres ha entrado ya en uno de los tramos más intensos de su calendario anual a nivel turístico. Tras la Semana Santa, la ciudad se dispone a enlazar varias semanas de gran actividad con San Jorge, la Bajada y el Novenario de la Virgen de la Montaña, los grandes conciertos de primavera, los eventos deportivos, el tirón de las comuniones y bodas, la intensa agenda de congresos y, ya a finales de mayo, la feria de San Fernando. Para el sector del alojamiento, tanto hotelero como extrahotelero, no se trata solo de una sucesión de citas destacadas, sino de unas fechas de máxima exigencia en cuanto a ocupación, organización y capacidad de respuesta.

El director del Hotel Extremadura, Alejandro Picardo, subraya que este tramo supone el arranque efectivo de la temporada alta y que, a partir de ahora, la programación apenas concede respiro. "Estamos en una época muy buena en la que vamos enlazando eventos", explica. Según expone, abril y mayo forman un periodo especialmente fuerte para Cáceres, no solo por el peso de cada cita, sino por la continuidad de la agenda, capaz de atraer públicos distintos, activar diferentes ambientes y proyectar a la ciudad desde varios ángulos al mismo tiempo. "Son dos meses de auténtica locura", resume.

Ese escenario ya empieza a reflejarse en las previsiones. Picardo sostiene que la presión será especialmente intensa durante los fines de semana, cuando los alojamientos esperan niveles muy altos de ocupación. "La mayoría de hoteles estamos prácticamente hasta arriba", afirma. Entre semana, en cambio, el comportamiento cambia y depende en mayor medida de la actividad congresual, uno de los segmentos que sostienen buena parte del movimiento turístico en estas fechas.

La intensidad del calendario se traducirá también en una notable diversidad de visitantes. Durante estas semanas coincidirán en la ciudad asistentes a congresos, viajeros de ocio, público atraído por los conciertos, aficionados al deporte y personas que utilizan Cáceres como parada dentro de sus desplazamientos. Como muestra de ese efecto arrastre, Picardo menciona el Gran Premio de España de Motociclismo en el Circuito de Jerez-Ángel Nieto, que se celebra cada año el último fin de semana de abril y genera pernoctaciones de motoristas que cruzan la Ruta de la Plata y deciden parar en la capital cacereña tanto a la ida como a la vuelta.

En la misma línea se expresa Felisa Acedo, directora de NH Hotel Group en Cáceres, que sitúa la primavera entre los momentos más importantes del año para el sector. Al peso de la agenda se suma un clima que favorece la estancia y anima a recorrer la ciudad. «Es un tiempo con temperaturas agradables que invitan a pasear y disfrutar», señala.

Acedo apunta además al Festival de las Aves, a la Bajada de la Virgen, a San Jorge y al puente de mayo como algunos de los focos que reforzarán la actividad hotelera, la hostelería y la vida del centro y el casco histórico durante estas semanas.

Desde el lado de los apartamentos turísticos, el diagnóstico es parecido. Javier Gutiérrez, presidente de Aptuex, asegura que afrontan estas semanas con optimismo y que estos dos meses volverán a concentrar el momento más potente del año. "Tenemos grandes expectativas, ya que cualquier actividad que se celebra en estas fechas ayuda a llenar la oferta disponible en la ciudad", explica. Ese poder de convocatoria ha vuelto a quedar patente este fin de semana con el concierto de Fito & Fitipaldis, que ha logrado reunir a cerca de 18.000 asistentes en el Recinto Hípico.

La coincidencia de fondo es clara. Tanto hoteles como apartamentos ven en la primavera el gran termómetro turístico de Cáceres, un tiempo capaz de sostener la demanda durante varias semanas seguidas.

Concentración de eventos

No obstante, desde Aptuex insisten en la necesidad de mejorar la organización del calendario. Gutiérrez sostiene que la ciudad tiene capacidad para atraer visitantes durante buena parte del año, pero cree que el problema aparece cuando demasiadas actividades se concentran en las mismas fechas. Ese solapamiento, señala, presiona la capacidad de alojamiento y reduce las posibilidades de extender el tirón turístico a más semanas. "Lo que se hace en estas fechas es lo que se debería estar haciendo durante todo el año. Da la sensación de que todo va a esos dos meses, y luego tenemos otro momento fuerte en octubre, pero el resto del año se diluye", afirma.

A su juicio, detrás de esa situación hay una "falta de estrategia, de organización y de planificación" que se hace especialmente visible cuando coinciden citas de gran capacidad de atracción. Como ejemplo, pone el foco en el próximo puente de mayo, una fecha que ya tensiona la demanda por sí sola y a la que este año se sumarán otras convocatorias potentes, como Womad y Extremúsika, "que tendrían tirón suficiente de manera independiente". "Es una pena que, pudiendo llenar tres semanas distintas, se concentre todo en una sola y termine saturándose la oferta disponible", lamenta.

Reto pendiente

La reflexión de Gutiérrez, en todo caso, va más allá del buen momento que atraviesa el sector en la capital cacereña. Para el presidente de Aptuex, la gran asignatura pendiente sigue estando fuera del tramo fuerte de la primavera. "Ahora estamos en un momento dulce para el turismo en Cáceres, pero queda trabajar mucho más durante el resto de meses, sobre todo en verano", advierte. En ese sentido, rechaza que el calor pueda funcionar como única explicación. "No puede ser la excusa. Hay que buscar alternativas y actividades que podamos vender al público".

La primavera se confirma así como el gran escaparate turístico de Cáceres, pero también como una prueba de capacidad para su sector del alojamiento. San Jorge abrirá en unos días una secuencia de alta actividad que se prolongará durante varias semanas. Para hoteles y apartamentos, será el momento más fuerte del año y también el test más exigente para comprobar hasta qué punto la ciudad es capaz de absorber visitantes, sostener la ocupación y transformar ese tirón en actividad económica.

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