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Desarrollo industrial

La terminal intermodal de Cáceres, a la espera del trámite urbanístico de Capellanías

La Junta supedita el futuro de la plataforma ferroviaria a la aprobación definitiva de la modificación del Plan General Municipal para ampliar el polígono

Trenes de media distancia llegan a Cáceres, en imagen de archivo.

Trenes de media distancia llegan a Cáceres, en imagen de archivo. / Carlos Gil

Gonzalo Lillo

Gonzalo Lillo

Cáceres

La futura terminal intermodal ferroviaria de Cáceres continúa detenida en un punto previo a cualquier avance decisivo. Después de varios meses sin novedades públicas sobre una infraestructura llamada a reforzar el perfil logístico e industrial de la ciudad, la Junta de Extremadura sitúa ahora el proyecto en una fase de espera: no moverá ficha hasta que culmine la tramitación de la modificación del Plan General Municipal (PGM) necesaria para urbanizar la ampliación del polígono industrial Las Capellanías.

La respuesta refleja el punto exacto en el que se encuentra una actuación de la que apenas habían trascendido avances desde que el estudio de viabilidad, elaborado por la empresa Lacer Ingeniería, quedó concluido en junio de 2025. Más que poner el foco en la terminal en sí, la Junta traslada la cuestión al suelo sobre el que debería asentarse y así evidencia que, por el momento, el proyecto no ha pasado de la fase de análisis a una decisión política o administrativa ya cerrada.

Lo que ya se conocía era que ese informe apuntaba a un área ubicada al norte de Capellanías, en dirección a Casar de Cáceres y entre la N-630 y la A-66, como la alternativa "más idónea desde el punto de vista técnico" para albergar la futura plataforma. Además de ese emplazamiento, el análisis contemplaba otras tres posibles ubicaciones. La segunda mejor valorada se sitúa también en el entorno de Capellanías, aunque en este caso al sur del polígono industrial y cerca de la N-630. Las otras dos opciones se reparten entre una zona más alejada al sur del la capital cacereña, entre la N-523 y la A-66, y una última propuesta en las traseras de la estación de ferrocarril de Cáceres, ya dentro del casco urbano.

Una vez finalizado el estudio, el siguiente paso debía ser que la administración regional asumiera formalmente la alternativa prioritaria y la trasladara a Adif para que diera el visto bueno. Ese movimiento, sin embargo, no ha llegado a producirse. Según sostienen desde el Ejecutivo autonómico, "antes de tomar una decisión definitiva e iniciar actuaciones", debe completarse el expediente urbanístico vinculado a la ampliación del polígono. La terminal permanece así en compás de espera, mientras el tejido empresarial cacereño mantiene su demanda de una dotación estratégica para la ciudad.

El factor suelo

La intermodal proyectada siempre ha estado ligada a una operación más amplia para Cáceres. Su papel pasa por acompañar la ampliación del polígono, generar nuevo suelo industrial y mejorar la conexión para el transporte de mercancías. En ese proceso, el ayuntamiento ha avanzado significativamente en la adquisición de terrenos, logrando el control de cerca del 85% de la superficie afectada tras alcanzar acuerdos con los propietarios. En cuanto al 15% restante, persiste la discrepancia sobre el precio, aunque los titulares han mostrado disposición a firmar el acta de ocupación en el futuro, de modo que el desacuerdo no frenaría la tramitación.

Vista aérea del polígono industrial de las Capellanías.

Vista aérea del polígono industrial de las Capellanías. / El Periódico

El objetivo es ceder el suelo a la empresa pública Avante para su urbanización y posterior comercialización, de forma que se puedan ofrecer parcelas listas para la implantación de empresas. En esta línea, el alcalde Rafa Mateos ha subrayado que este paso resulta clave, ya que el tejido empresarial demanda suelo desarrollado y no solo proyectado, y ha defendido que la operación permitirá atraer inversión y actividad económica.

Bloqueo administrativo

Pero esa disponibilidad no basta por sí sola para desbloquear el proyecto. El concejal de Urbanismo, Tirso Leal, anunció recientemente que el expediente de expropiación de los terrenos necesarios para ampliar el polígono industrial se iniciará “de manera inmediata” en cuanto quede aprobada definitivamente la modificación del PGM relativa al suelo urbanizable del sector Capellanías II, vinculando directamente el inicio del procedimiento a la culminación del trámite urbanístico.

En mayo de 2025, el pleno aprobó inicialmente esta modificación, que plantea la redelimitación del área afectada para que pueda desarrollarse mediante gestión directa entre la administración local y regional.

Este escenario cobró aún más fuerza con la vinculación del área al futuro macrocentro de procesamiento de datos CC Green, considerado como uno de los proyectos tractores del nuevo espacio industrial. En torno a ese desarrollo se manejaron además algunos plazos orientativos: la urbanización del suelo se situó entonces a mediados de 2026 y la puesta en marcha del complejo tecnológico, en 2028. Casi un año después, la tramitación urbanística permanece estancada y mantiene en suspenso la evolución del proyecto.

La ciudad conoce desde hace meses cuál es la ubicación que mejor encaja para la futura terminal ferroviaria. Lo que sigue faltando es ese paso que permita transformar la hoja de ruta delineada en los estudios previos en una decisión firme y definitiva. Mientras ese trámite no se resuelva, el proyecto permanecerá vinculado a la planificación del nuevo suelo industrial, sin avanzar aún hacia la fase ejecutiva.

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