Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Infraestructuras

La autovía a Monfortinho aspira a situar a Cáceres y La Raya en el centro del mapa ibérico

El proyecto del IC31 en el lado portugués contempla más de 230 millones de euros de inversión y avanza en dos tramos mientras Portugal trata de sacar adelante los estudios y la tramitación ambiental para completar la conexión con España

Asistentes al encuentro ibérico celebrado en Castelo Branco este lunes.

Asistentes al encuentro ibérico celebrado en Castelo Branco este lunes. / E. P.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

La futura conexión por autovía entre Castelo Branco y Monfortinho vuelve a ganar peso en el debate político e institucional del lado portugués de la frontera. La distrital de Castelo Branco del Partido Social Demócrata (PSD) ha defendido que el proyecto del IC31 ha empezado a tomar cuerpo con trabajos técnicos ya en marcha, una inversión prevista superior a los 230 millones de euros y procedimientos ambientales abiertos para intentar completar una infraestructura llamada a reforzar la articulación de La Raya.

La formación lusa ha trasladado que la actuación se encuentra estructurada en dos tramos y ha sostenido que el proyecto ya no se mueve solo en el terreno de las aspiraciones históricas, sino también en el de la documentación técnica y administrativa. En ese planteamiento, la obra aparece como una pieza estratégica no solo para el distrito de Castelo Branco, sino también para las relaciones con España y para el papel que el eje fronterizo puede desempeñar en la movilidad y en el desarrollo económico del interior peninsular.

Autovía EX-A1

Autovía EX-A1 / Toni Gudiel

Según la información difundida por el PSD de Castelo Branco tras recabar datos del gabinete del ministro de Infraestructuras y Vivienda de Portugal, el primer tramo unirá Castelo Branco con el nudo de la EN353 (A23/EN353). La inversión estimada para esta parte asciende a unos 48 millones de euros y, siempre según la versión aportada por la formación, se encuentra ya en fase de Proyecto de Ejecución y con un nuevo procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental en sus primeros pasos.

Segundo tramo

El segundo tramo, entre el nudo de la EN353 y Monfortinho, es el que permitirá cerrar la conexión hasta la frontera española. En este caso, la previsión económica se sitúa cerca de los 187 millones de euros. El PSD ha indicado que el Estudio Previo ya ha sido contratado y que el proceso de evaluación ambiental también se encuentra en fase inicial.

Entretanto, la Alianza Territorial Europea Norte de Extremadura-Beira Baixa redobla la presión por la autovía en un encuentro en Castelo Branco al que acudieron en torno a 60 personas de 40 entidades distintas. Reclaman la construcción de la carretera tanto en el tramo español como en el portugués, argumentando que la conexión impulsaría el turismo, la economía y la igualdad de oportunidades en la zona transfronteriza.

Una infraestructura con lectura transfronteriza

La relevancia del IC31 desborda el marco estrictamente portugués. La futura autovía lleva años apareciendo como una de las grandes infraestructuras pendientes para mejorar la relación entre Castelo Branco y el oeste español, especialmente con el norte de la provincia de Cáceres. De ahí que cualquier avance en torno a este expediente se interprete también en clave transfronteriza y como un posible revulsivo para una franja territorial que reclama mejores conexiones desde hace décadas.

El presidente de la distrital del PSD, Manuel Frexes, ha presentado esta vía como una infraestructura estratégica para la región. Según ha defendido, su desarrollo puede tener un impacto relevante en la economía, en la cohesión territorial y en la conexión con el espacio ibérico. En su valoración, se trata además de una vieja aspiración que comienza a concretarse en trabajo técnico.

La posición del dirigente socialdemócrata ha incidido en la idea de que el expediente ha dejado atrás la inercia de años anteriores. Frexes ha señalado que los datos actuales evidencian una evolución concreta del proceso y ha subrayado que ya existen estudios en marcha y trámites ambientales abiertos. Se trata, en cualquier caso, de una valoración política del PSD, que ha querido reivindicar el movimiento del proyecto y poner el foco en que el asunto sigue vivo en la agenda portuguesa.

Más de 230 millones sobre la mesa

La suma de ambos tramos sitúa la inversión estimada por encima de los 230 millones de euros, una cifra que da dimensión a una infraestructura cuya materialización todavía depende de varias fases previas. Por el momento, el avance no se mide en obras sobre el terreno, sino en la redacción de estudios, en los procedimientos administrativos y en la capacidad del proyecto para superar el filtro ambiental.

Ahí se sitúa precisamente uno de los puntos clave del momento actual. La actuación necesita encauzar sus declaraciones de impacto ambiental para seguir avanzando. El PSD de Castelo Branco ha insistido en que el seguimiento de este asunto debe hacerse con responsabilidad y ha advertido de que no debe trasladarse una imagen de inacción cuando, según afirma, sí existen trabajos técnicos en desarrollo.

La formación ha recordado además que el IC31 fue incluido en marzo de 2025 en la lista de obras prioritarias aprobadas por el Consejo de Ministros portugués. Posteriormente, en mayo de ese mismo año, el ministro de Infraestructuras, Miguel Pinto Luz, indicó a Infraestruturas de Portugal que avanzara con los estudios necesarios para impulsar el proyecto. Con esos antecedentes, el partido socialdemócrata trata de reforzar la idea de que la infraestructura ha pasado de ser una reivindicación recurrente a convertirse en un expediente con recorrido administrativo real.

La Raya vuelve al debate estratégico

La lectura política del anuncio también conecta con un contexto más amplio. La Raya ha recuperado protagonismo en los últimos años en asuntos relacionados con la movilidad, el turismo, la actividad empresarial y la cooperación entre territorios de Portugal y España. En ese marco, el IC31 aparece como una de las grandes bazas para reordenar el mapa de comunicaciones en esta parte del interior peninsular y para dar más centralidad a una zona que durante mucho tiempo ha quedado al margen de los grandes corredores.

El PSD local ha asegurado que mantiene contacto directo con el Gobierno portugués para seguir de cerca la evolución del dossier y tratar de que la actuación mantenga la prioridad que considera necesaria para el distrito de Castelo Branco. El partido ha vinculado además esta línea de trabajo con la mejora de las condiciones de vida de la población y con la defensa de los intereses de la región.

Junto a ello, la distrital ha puesto el foco en otras iniciativas ligadas a la cooperación transfronteriza, como la cuarta reunión ibérica de la Alianza Territorial Europea, prevista para este 13 de abril en Castelo Branco. La mención encaja con la voluntad de presentar el avance del IC31 no solo como una cuestión de infraestructuras, sino también como parte de una estrategia más amplia de conexión entre ambos países.

Con todo, la autovía a Monfortinho sigue instalada en una fase previa a su ejecución material. El proyecto gana definición, suma inversión estimada y acumula movimientos técnicos y ambientales, pero aún no ha dado el salto a la obra. Aun así, Portugal vuelve a situar esta conexión en el foco y refuerza la idea de que La Raya quiere dejar de ser periferia para aspirar a ocupar un lugar más visible en el mapa ibérico.

Tracking Pixel Contents