Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Polémica tras la resolución del Ministerio

El alcalde de Cáceres carga contra el Gobierno y activa la batalla para frenar la retirada de la Cruz: "La defenderemos en la calle si es necesario"

El Ayuntamiento de Cáceres recurrirá la orden ministerial que exige retirar la Cruz de los Caídos, tras recibir la notificación y asegurar que defenderá el monumento por todas las vías posibles

Vídeo | El alcalde de Cáceres explica la situación de la Cruz de los Caídos

Ángel García Collado

Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

El Ayuntamiento de Cáceres mueve ficha tras recibir la resolución del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática que ordena la retirada de la Cruz de los Caídos de la plaza de América tras su inclusión en el Catálogo de Símbolos y Elementos Contrarios a la Memoria Democrática. El alcalde, Rafa Mateos, ha asegurado este lunes que ha dado orden a la Secretaría General para que se empiece a estudiar el documento y se interponga "de forma inmediata" un recurso de alzada.

El regidor ha explicado que la resolución está fechada el 17 de abril a las 14.49 horas (unas horas después de que se anunciase que en el pacto para investir a María Guardiola se incluía que la Cruz debía ser declarada Bien de Interés Cultural) y ha insistido en que el consistorio va a combatirla desde el primer momento. Sobre las siete de la tarde fue anunciado a través de una nota de prensa. "La cruz no se toca", ha reiterado con rotundidad, antes de insistir en que el ayuntamiento recurrirá en vía administrativa y, si fuera necesario, agotará también la vía judicial.

Recurso y choque institucional

Mateos ha enmarcado la decisión del Ministerio en un contexto político más amplio y ha sostenido que la resolución no responde a una preocupación real de la ciudadanía cacereña. Según ha defendido, este monumento forma parte del paisaje urbano y del imaginario cotidiano de la ciudad, hasta el punto de asegurar que "en Cáceres decimos abiertamente que quedamos en la Cruz".

Además, ha mostrado su malestar por las formas empleadas por el Gobierno central, al afirmar que tuvo conocimiento de la resolución a través de los medios de comunicación antes de recibir formalmente el texto. "Me parece una falta de respeto que este alcalde se tenga que enterar por una nota de prensa", ha lamentado.

Sin cambios por ahora

El alcalde también ha señalado que, tras una primera lectura rápida del documento, la parte dispositiva se limita a acordar la inclusión del monumento en el catálogo estatal y a determinar su retirada del espacio público, sin que en ese momento hubiera podido precisar plazos concretos ni posibles consecuencias por un eventual incumplimiento. En todo caso, ha dejado claro que la resolución no es firme y que, mientras se tramiten los recursos, "no va a haber ningún cambio en el ámbito urbanístico de la ciudad de Cáceres".

Mateos ha incidido en que la cruz no es percibida hoy por "la inmensa mayoría de los cacereños" como un símbolo franquista y ha recordado que en 1984 ya se sustituyó la inscripción original. Desde entonces, pone "la ciudad de Cáceres en memoria de sus hijos muertos por la patria". También ha cuestionado que desde la comisión técnica estatal se le atribuya "escaso valor artístico o arquitectónico", cuando el Plan General Municipal le concede la máxima protección urbanística desde el año 2010, con la socialista Carmen Heras como alcaldesa.

"En la calle si es necesario"

El tono del alcalde ha ido más allá del plano administrativo. Ha asegurado que defenderá la permanencia del monumento "en vía administrativa, en vía judicial y en la calle si es necesario", al entender que la resolución va "contra el sentir mayoritario de la ciudad". Con ese mensaje, el consistorio anticipa ya una batalla política, jurídica y también social en torno a uno de los símbolos más controvertidos del callejero cacereño.

Respuesta de Vox

Este lunes también ha reaccionado el Grupo Municipal Vox a la retirada de la Cruz, manifestando su "profundo rechazo a la decisión del Gobierno de España". Esta decisión "se fundamenta en considerar el monumento como un símbolo de carácter político vinculado al franquismo, argumentando además la ausencia de valor artístico y su supuesta condición de elemento de humillación para las víctimas".

En ese sentido, el portavoz, Eduardo Gutiérrez, denuncia que "esta actuación responde una vez más a la imposición de una visión sectaria de la historia impulsada por leyes ideológicas de la izquierda que pretenden reescribir el pasado y dividir a la sociedad española en lugar de fomentar la concordia real entre los ciudadanos". "Frente a quienes pretenden imponer el olvido selectivo y la división, Vox seguirá defendiendo una memoria basada en la verdad, la concordia y el respeto a todos", sentencia.

Inauguración

La cruz fue inaugurada en 1938 por la dictadura de Franco como un homenaje a los caídos en la Guerra Civil. El monumento fue colocado en la Plaza de América tras la retirada de una fuente republicana, la "Palmatoria", y ha sido objeto de controversia por su vínculo con la exaltación del régimen franquista. A pesar de algunos intentos de modificarla o eliminar ciertos elementos, los expertos señalan que "el monumento conserva su carácter original y su simbolismo de exaltación del franquismo", según el Gobierno. La resolución también incluye la retirada de la Cruz debido a "la falta de elementos arquitectónicos o artísticos que justifiquen su permanencia en el espacio público, y por la vinculación estética de la cruz con el régimen de la dictadura".

Tracking Pixel Contents