Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Negocios y franquicias

Lateral desembarca en Cáceres con su primer restaurante: pinchos, brunch, cócteles y una gran terraza ajardinada de lujo en San Pedro de Alcántara

La carta de Lateral en Cáceres incorpora platos para compartir, como huevos rotos y tostas, además de opciones principales y postres, buscando cubrir diversas franjas de consumo y ampliar horarios

Video | Lateral abre este martes en Cáceres con nueva terraza en San Pedro de Alcántara

M. A. M.

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Cáceres

Cáceres suma desde este martes un nuevo nombre a su mapa hostelero. La cadena Lateral abre en la calle San Pedro de Alcántara, 7, en la esquina con Santa Joaquina de Vedruna, en el local que ocupó Cien Montaditos, con una carta amplia de pinchos, raciones, brunch, coctelería y una gran terraza ajardinada como uno de sus principales reclamos.

La llegada de Lateral se produce en uno de los enclaves más visibles del centro de la ciudad, en una esquina de paso continuo entre la parte comercial y la zona de ocio. La enseña ha fijado su nueva apertura en San Pedro de Alcántara, 7, donde ya se presenta oficialmente como "nueva apertura" dentro de su red de restaurantes.

La elección del emplazamiento no es menor. Se trata de un punto con abundante vida peatonal y hostelera, muy próximo a Santa Joaquina de Vedruna, en una zona donde la restauración compite no solo en cocina, sino también en concepto, imagen y capacidad para atraer tanto al cliente local como a quien llega de fuera. En ese terreno, Lateral no aterriza con una taberna al uso, sino con un modelo muy reconocible que la cadena lleva explotando desde hace casi tres décadas.

Un modelo nacido en 1997 que mezcla cocina, ambiente y experiencia

La propia marca resume su identidad con una idea clara: Lateral no quiere ser solo un restaurante, sino una experiencia más amplia vinculada a la gastronomía, la música, la cultura y el ambiente. La cadena, fundada en 1997, defiende un modelo de restauración basado en una carta informal, pensada para compartir, en locales cuidados y en ubicaciones urbanas de alto valor comercial.

Ese planteamiento se apoya en una cocina que combina recetas reconocibles con otras de inspiración internacional. En su discurso de marca conviven los pinchos individuales, las raciones, los brunch, la coctelería, los eventos y una estética de local muy trabajada. No se trata solo de ir a comer, sino de quedarse, alargar la sobremesa o convertir la visita en una cita social, una celebración o incluso un encuentro vinculado a la música o al arte.

Para una ciudad como Cáceres, donde la hostelería vive desde hace años una convivencia entre negocios tradicionales, cadenas y propuestas más contemporáneas, la apertura de Lateral introduce una fórmula ya probada en grandes capitales: cocina reconocible, ticket medio contenido en parte de la carta, diseño cuidado y un fuerte peso del entorno. Ahí encaja también uno de los elementos que más se subrayan en esta apertura: su amplia terraza ajardinada, presentada por la empresa como uno de los espacios diferenciales del nuevo local.

De Madrid a Cáceres: una cadena ya implantada en varias ciudades

La apertura cacereña no es un experimento aislado. Lateral cuenta actualmente con 19 restaurantes en España, distribuidos entre Madrid, Barcelona, Zaragoza, Valencia, Málaga y ahora Cáceres, según figura en su web corporativa. Madrid concentra la mayor parte de la red, pero la presencia en otras capitales confirma la voluntad de expansión de una marca que lleva tiempo intentando consolidarse fuera de su principal mercado.

Vídeo | Calle San Pedro de Alcántara de Cáceres

Miguel Ángel Muñoz Rubio

De hecho, la web oficial de la cadena ya incluye a Cáceres dentro de su listado general de restaurantes y también entre las cartas específicas disponibles para reserva y pedido. Eso sitúa la apertura extremeña no como una prueba temporal, sino como una incorporación plena a la estructura comercial de la enseña.

La llegada a Cáceres resulta significativa también por el tipo de ciudad elegida. No se trata de una gran área metropolitana como Madrid o Barcelona, sino de una capital de tamaño medio con una intensa vida hostelera, turismo creciente y un centro urbano donde el consumo de restauración se apoya tanto en el residente como en el visitante. Para la marca, ese equilibrio puede jugar a favor de una propuesta que necesita rotación, sobremesa y público dispuesto a convertir una comida o una cena en plan.

Una carta amplia: del vermut a la torrija

Uno de los principales argumentos del nuevo local será su carta, ya publicada de forma oficial para el restaurante de Cáceres. La propuesta arranca en los aperitivos con referencias como el vermut LTL por 4,20 euros, el Aperol Spritz por 6,80, el Croft Twist por 4,60, el tinto de verano por 4,50 o jarras de sangría de la casa por 15,95, sangría de cava por 17,95 y agua de Valencia por 20,90 euros.

También habrá limonadas, otra de las líneas habituales de la casa, con la clásica a 3,95 euros y la de fruta de la pasión a 4,60, además de versiones en formato grande. El objetivo parece claro: reforzar el componente de tapeo largo, tardeo o comida distendida que tanto pesa ya en muchas zonas urbanas y que en Cáceres ha ido ganando terreno en los últimos años.

En el capítulo de panes figuran los panes artesanos recién cortados con AOVE por 2,50 euros, el pan cristal con ajo y tomate por 5 euros y la opción sin gluten por 2,50. A partir de ahí, la carta se despliega en distintas familias de producto que permiten construir una comida desde el picoteo o desde platos más completos.

Pinchos, tostas y huevos rotos para compartir

Uno de los bloques más identificables de Lateral es el de los platos pensados para el centro de la mesa. En "Del corral" aparecen los huevos rotos con trufa y boletus por 12,20 euros, los huevos rotos con paletilla ibérica y piparras por 11,90, los huevos rotos con langostinos y gulas por 12,60 o el brioche con huevo Benedictine y boletus por 11,90. También figura el pincho de tortilla de patata a 4,20 y su versión con trufa a 4,60.

Las tostas ocupan otro espacio central y mezclan guiños clásicos con referencias más llamativas. Ahí aparecen, por ejemplo, la tosta de brie fundido con paletilla ibérica por 5,90 euros, la de tartar de atún con trufa y tomatitos por 6,80, la de ventresca, pulpo y tomatitos cherry por 7,90, la de queso de cabra con mermelada de pimiento caramelizado por 6,50 o varias versiones con solomillo, incluida una con Torta del Casar por 6,90.

Ese detalle no es menor en una apertura extremeña. La presencia de la Torta del Casar introduce un punto de anclaje con el producto local dentro de una carta de vocación generalista. No convierte a Lateral en un restaurante de cocina extremeña, pero sí muestra una cierta adaptación o, al menos, una sensibilidad comercial hacia un icono reconocible de la gastronomía de la provincia.

De la huerta, de aquí y de allí: una carta que busca amplitud

La parte vegetal y de entrantes fríos o templados incluye el hummus con zanahorias asadas y pan carasau crujiente por 7,60 euros, el pisto con huevo por 8,20, el guiso de alubias con jamón ibérico y piparras por 6,60, la burrata puglia con tomates cherry, pesto y aceite de trufa por 15,20, los corazones de alcachofa con virutas de paletilla ibérica por 11,90, la ensalada César con pollo panko por 11,60, el tomate de temporada con ventresca y aguacate por 10,60 y el salmorejo con paletilla ibérica por 6 euros.

En el apartado "De aquí", Lateral reúne algunas de sus recetas más reconocibles: patatas bravas por 8,40 euros, zamburiñas por 10,90, paletilla ibérica con palitos de pan con ajo y tomate por 23,60, carrilleras de cerdo con reducción de vino tinto por 10,90, rabas de chipirón con alioli por 11,40, canelón de ternera con bechamel de boletus y trufa por 13,90 o varias variedades de croquetas, desde las de jamón ibérico hasta las de gambas al ajillo o cecina.

La zona "De allí" refuerza el tono cosmopolita con un surtido de gyozas por 10,90 euros, brioche de rabas con sriracha y kimchi por 9 euros, brioche de costilla a baja temperatura por 9 euros, quesadillas de pollo por 11,40 y un tartar de aguacate con salmón ahumado por 7,90. Esa mezcla es coherente con el discurso de la cadena: cocina sin excesiva rigidez, apta para compartir y con suficientes referencias como para atraer públicos diferentes en una misma mesa.

Hamburguesas, carnes, bacalao y algunos platos de mayor empaque

Más allá del picoteo, la carta incluye platos principales con algo más de peso. Entre ellos figuran la hamburguesa WoW con foie y cebolla caramelizada por 13,60 euros, la hamburguesa LTL por 11,90, el plato Tierra y Mar por 14,70, el medallón de ternera trinchada por 19,90, el sándwich LTL por 11,90, el salteado de solomillo de ternera por 15,90, el cachopín relleno de jamón serrano, pimientos de piquillo y queso por 11,20 y el bacalao con tomates asados al pesto y tapenade de aceituna negra por 16,90 euros.

Con esa oferta, Lateral intenta cubrir prácticamente todas las franjas de consumo: desde quien entra a tomar algo con un pincho hasta quien se sienta a cenar con platos más contundentes. En términos de negocio, esa amplitud es una forma de alargar horarios y de no depender solo del almuerzo o la cena formal.

Postres, brunch y desayunos para ampliar horarios

El cierre dulce se apoya en una línea bastante reconocible: torrija con helado de vainilla por 6,90 euros, helados por 5,60, tarta muerte por chocolate por 5,20 más suplemento si se añade bola de helado, tarta de queso payoyo por 7 euros y tarta de limón con merengue flambeado por 6,90.

Pero la estrategia del local no se limita al horario clásico de comidas y cenas. La cadena incorpora también desayunos y brunch, una línea que refuerza en su web como una de sus señas de identidad para ocupar distintas franjas del día. En una ciudad donde los desayunos y el tardeo tienen un peso creciente en determinadas zonas del centro, esa apuesta puede darle recorrido más allá del público nocturno o del cliente de fin de semana.

Música, arte, cócteles y eventos: la marca quiere algo más que rotación de mesas

Lateral lleva tiempo explotando una imagen asociada a la experiencia cultural. La empresa promociona sus DJ sessions, la música en directo, la coctelería y la celebración de eventos privados o corporativos con distintos menús y fórmulas de finger food. Además, desarrolla desde 2010 el proyecto Arte Lateral, pensado para exhibir obra de jóvenes artistas contemporáneos en sus restaurantes.

Ese enfoque puede encajar especialmente en una ciudad como Cáceres, donde la hostelería vinculada al centro ha funcionado muchas veces como espacio de encuentro cultural informal. El reto será comprobar si esa promesa de marca se traduce aquí en una programación real y sostenida o si queda, sobre todo, como parte del relato comercial de la enseña.

La cadena también explota la dimensión celebrativa del negocio. En su web presenta el restaurante como un espacio apto para reuniones y celebraciones, con menús cerrados y ambientes diseñados para convertir una cita social en una experiencia completa. El ejemplo más claro de ese posicionamiento aparece en acciones pasadas como su propuesta de San Valentín, donde llegó a ofrecer un menú especial de 49 euros para dos personas.

Qué puede suponer para Cáceres

La apertura de Lateral introduce en Cáceres un formato que hasta ahora tenía más presencia en grandes ciudades: cadena de restauración con fuerte identidad visual, carta extensa, precios intermedios, protagonismo del tardeo, brunch y coctelería, y local pensado para durar más allá del tiempo estrictamente gastronómico.

Eso abre varias lecturas. Por un lado, amplía la oferta para un público que demanda espacios de diseño y propuestas versátiles. Por otro, endurece la competencia en una ciudad donde la restauración vive un momento de alta densidad y donde sobrevivir exige cada vez más especialización o una marca muy definida.

La clave estará en si el local logra asentarse no solo como novedad, sino como punto de encuentro estable. Ahí pueden jugar a su favor el emplazamiento, la amplitud horaria, la variedad de la carta y esa gran terraza ajardinada que la empresa presenta como uno de sus principales activos. En una ciudad con clima favorable buena parte del año, disponer de un exterior potente no es un complemento: puede ser media partida ganada.

Tracking Pixel Contents