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Barrio a barrio

Las tostadas Premium de Cáceres para darte un desayuno como un rey de la Reconquista

En la calle cacereña Alfonso IX, conviven comercios emblemáticos como la Mercería Olga, con más de 20 años de historia, y el primer Tambo de la ciudad, un hipermercado que marcó una época

Vídeo | Un paseo por la calle cacereña Alfonso IX

El Periódico Extremadura

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Cáceres

Alfonso IX de León (1171-1230) fue el rey que reconquistó definitivamente Cáceres para la cristiandad el 23 de abril de 1229 (día de San Jorge), tras un asedio a las tropas almohades. Convirtió la ciudad en villa realenga, dándole fueros y posicionándola como un enclave estratégico en Extremadura. Alfonso IX logró tomar la ciudad, conocida entonces como Hizn Qazris, tras intentos previos fallidos por parte de órdenes militares. La toma fue crucial para el avance del Reino de León en nuestra región. Tras la reconquista, consolidó la capital convirtiéndola en Villa Franca y Realenga, dependiendo directamente de la corona y no de señores feudales, lo que impulsó su crecimiento.

Es considerado el 'rey de la Reconquista' en la zona y, junto a otras conquistas como Mérida y Badajoz, configuró el mapa de la actual Extremadura. Su éxito en esta zona, incluyendo la toma de Alcántara, le dio fama de gran estratega, y su fallecimiento en 1230 ocurrió poco después de estas campañas. Resulta obvio que una figura como Alfonso IX tuviera una calle en Cáceres, que hoy recorre El Periódico Extremadura en su parte final, la que entronca con la avenida de España, donde la flanquea don grandes edificios, el de la Biblioteca Pública con su inconfundible placa en lo más alto que reza: 'La palabra es libertad' y la Delegación de la Agencia Tributaria.

Ya metidos en faena, una serie de negocios se reparten a lo largo de la vía: la Óptica Paco Roco, instalado en la zona hace más de 20 años y que es un referente como optometrista y por su profesionalidad y servicios de salud visual. Justo en la esquina con Lucio Cornelio Balbo, (calle dedicada al político y gobernante hispano que ocupó los más altos puestos en la República Romana, patrono de la Colonia Norba Caesarina, que había sido fundada por Cayo Norbano Flaco, siguiendo el programa colonizador de Julio César, y que recibió como contributi la población de los asentamientos romanos anteriores Castra Servilia y Castra Cecilia) se encuentran el local que ocupó la ya desaparecida papelería Atalaya, el que ocupó AGC Publicidad y Aprendo, academia que imparte clases particulares de todos los niveles, grupos reducidos, enseñanza personalizada, técnicas de estudio y psicopedagogía. Justo al lado, en el numero 22 las corredurías de seguros del Grupo Calose y de JM Pozas, y la clínica dental del doctor Moisés González Gutiérrez, en el número 22. En el 20, Disanfrío, especializados en congelados y alimentos sin gluten y en la esquina con la calle Casas de Cotallo, Óptica Mundis y Aural Centros Auditivos.

La reliquia

Enfrente, una de las casas reliquia del barrio cuya historia es esta: En los años 30 los arquitectos Francisco Calvo y Ángel Pérez, al que en estos días el Colegio de Arquitectos le rinde homenaje con un amplio programa de actividades, comenzaron a diseñar el parcelario de las Casas Baratas desde la actual Bibliote hasta la Peña Redonda. Algunas de esas viviendas se conservan en la actualidad, como el chalet del número 18 de Alfonso IX, que tuvo sus escaleras versallescas, ya desaparecidas, y que lleva alrededor de dos años deshabitado.

Ahora, este edificio, otro de los que conforman el legado urbanístico de Cáceres y que son parte de su paisanaje, podría estar en riesgo de derrumbe. Al menos, ha entrado una consulta en el ayuntamiento por parte de la propiedad preguntando si se puede demoler y la respuesta es que sí. Lo cierto es que los propietarios están en todo su derecho de hacerlo y lo cierto también es que el chalet no está catalogado ni por tanto protegido por los planes urbanísticos.

Lo cierto igualmente es que si se procediera a su derribo la ciudad seguiría diciendo adiós a edificios históricos que conformaron su pasado como la Casa de la Chicuela o el colegio del Madruelo, bastiones del urbanismo y referente de decenas de generaciones de cacereños.

El paseo continúa en el número 27, donde está la Mercería Olga. Durante años se ha especializado en proporcionar materiales para manualidades, costura y papelería. Sus estantes están repletos de artículos de calidad, desde hilos de colores vibrantes hasta papeles de distintos grosores, lo que la convierte en un lugar de referencia tanto para profesionales como para aficionados. La atención al detalle es palpable en cada rincón de la tienda, reflejando el compromiso del equipo con la calidad y la satisfacción del cliente.

Uno de los aspectos más aplaudidos del negocio es su personal. Los trabajadores de Mercería Olga son conocidos por su amabilidad y expertise, siempre dispuestos a asesorar a los clientes en sus proyectos y resolver cualquier duda que puedan tener. Esta dedicación ha hecho que numerosas personas se sientan como en casa al visitar la tienda, un factor clave que ha contribuido a su alta valoración. Además, su horario de apertura es conveniente: de lunes a viernes de 10:00 a 14:00 y de 17:30 a 20:00, y los sábados de 10:30 a 14:00, lo que permite que todos tengan la oportunidad de acercarse y descubrir la variedad de artículos que ofrecen.

Mercería Olga también se distingue por su compromiso con la comunidad, participando en eventos locales y colaborando con iniciativas educativas y culturales. Al apoyar a jóvenes talentos y proyectos artísticos, la tienda se convierte en un pilar de inspiración en Cáceres, fomentando la creatividad y el desarrollo de nuevas habilidades entre los ciudadanos.

Si bien el domingo permanece cerrado, esto no disminuye el entusiasmo de sus clientes, quienes siempre anticipan su próxima visita. La cantidad de reseñas positivas que recibe Mercería Olga es un testimonio del impacto que tiene en quienes la eligen como su papelería de confianza.

En conclusión, Mercería Olga no es solo una papelería; es un lugar donde la creatividad florece y donde cada visitantese siente valorado. Con su amplia selección de productos, un personal amable y una fuerte conexión con la comunidad, este negocio sigue brillando como un verdadero tesoro en Cáceres. Al lado de Olga, la multitienda El Mercadillo.

Tambo

Es tanta la historia que aglutina Alfonso IX que aquí estuvo el primer Tambo que tuvo la ciudad. Su embrión lo puso Manolo García Barra, que abrió su primer negocio propio en Las 300, en un local que cogió de subasta. Su padre y él hicieron la obra: pusieron las puertas, un servicio, todo... Y abrió Manolo su supermercado de 60 metros cuadrados en la plaza de la Fe. En aquellos años la clientela era numerosa, porque eran muchas las familias, y con muchos hijos, que vivían en Las 300, entonces un barrio recién construido. Vino una vez un señor vasco que llevaba la cooperativa Secuf y tan impresionado se quedó con Las 300 y con la tienda de Manolo que hasta escribió un artículo en el que comenzaba describiendo así Las 300: "...Un pueblito de palomas blancas, perfectamente cuidado y limpio" --decía-- porque entonces Las 300 era una barriada recién entregada, limpita, blanquita, con sus casas alineadas y sus jardines.

Y allí estaba Manolo, con sus empleados: Luisa, Antonio, Juli, Manolo... Las cosas le iban bien a Manolo, que poco después se asoció con dos inseparables compañeros de viaje: Manuel Ollero, que tenía un comercio en la ronda de San Francisco, y Ángel Pérez, que lo tenía en Llopis. Juntos decidieron hacer frente común y en 1979 abrieron el que se convertiría en el primer hipermercado de Cáceres. Ese año había quedado libre en Alfonso IX un local de tres plantas, repartido entre unos talleres que El Corte Inglés abrió para formar a los trabajadores de Induyco, y Comercial Cacereña de Tejidos. Entre los tres socios hicieron la obra: cada noche con sus taladros, sus sierras, compraron las maderas y cuando acabaron pensaron en un nombre: enlazaban los apellidos de los unos y de los otros pero no les salían más que churros. En un libro sobre márketing aprendieron que para marcas lo mejor son los nombres cortos y sonoros, y se acordaron de la palabra tambor, le quitaron la R y así nació la criatura: Tambo, igual que una isla de Pontevedra, Tambo, igual que --curiosamente-- una cadena de alimentación que existe en América del Sur.

La aparición de Tambo causó furor en Cáceres: eso de comprar con carritos, de elegir tu mercancía, de entrar en un híper con cafetería, juguetería, perfumería, bazar... vamos, que aquello era la bomba. A Tambo iba todo Cáceres, ese Tambo de Alfonso IX que sufrió dos incendios pero que es imbatible al desaliento: superaron los incendios, abrieron hasta un gran hipermercado que luego adquirió Carrefour y la cadena dispone de numerosas tiendas.

En Alfonso IX también tiene cabida la Lavandería Autoservicio La Colada, el centro de multiactividad Activarte y Diana Morán, que es un centro de estética avanzada.

La hogaza

A partir de ahí, Alfonso IX se divide, sigue su trazado por un lado y, por el otro, lo sgue la calle Ceres. En ese entorno, el Horno de Aymar, una panadería especializada, con 30 referencias de panes, repostería artesana y degustación de café. No faltan las tostadas especiales de crema Nutella con crocanti de cacahuete, por 2,20 o las Tostadas Premium, hechas con hogaza artesana con masa madre. Destaca la Escandinava, que lleva salmón, queso Philadelphia, aguacate, eneldo, sésamo negro y Aove. Las hay de hogaza blanca, a 2,95 y la integral, a 3,25.

En el entorno, estuvo la Marquetería y Manualidades Jiménez (ya está cerrada), y la carnicería Margel, que tienen servicio a domicilio. También acoge la calle el Hotel Los Naranjos y la papelería Cohete, un pequeño comercio especializado en libros, material escolar y servicios de copistería que combina la cercanía de una tienda de barrio con una oferta ajustada a las necesidades del día a día de familias, estudiantes y profesionales. Quienes la visitan suelen encontrar una atención muy personal y un trato amable por parte de los responsables del local, algo que varios clientes destacan como uno de los puntos fuertes del establecimiento. Este enfoque cercano hace que muchos la consideren una opción recurrente para compras habituales de material de oficina, encargos de libros o pequeñas gestiones rápidas relacionadas con el estudio y el trabajo.

Oferta de productos de papelería y librería

En el apartado de librería, el negocio ofrece una selección de títulos generales y de lectura cotidiana, complementada con la posibilidad de encargar prácticamente cualquier libro que no se encuentre en stock en ese momento. Algunos clientes mencionan que, cuando el título no está disponible, el pedido suele gestionarse con rapidez, llegando normalmente al día siguiente, lo que convierte a la tienda en una opción práctica para quienes necesitan libros con cierta urgencia.

Respecto al material de oficina y escolar, la tienda dispone de artículos básicos como cuadernos, bolígrafos, carpetas, archivadores, blocs, rotuladores y otros productos habituales en cualquier lista de material de colegio o de trabajo. Este tipo de surtido la hace interesante para familias con niños en edad escolar, docentes o estudiantes universitarios que buscan una papelería donde encontrar, en un mismo lugar, lo esencial para el estudio y la organización diaria.

Además, algunos comentarios aluden a la presencia de artículos de regalo y detalles para ocasiones especiales, lo que amplía ligeramente el enfoque más allá de la venta estricta de libros y material de oficina. Sin ser una gran superficie, la tienda intenta equilibrar su espacio para mantener un surtido variado que cubra las necesidades frecuentes sin perder la sensación de comercio local manejable y fácil de recorrer.

Servicios de copistería y valor añadido

Uno de los aspectos que mejor se valoran es el servicio de copistería, especialmente en lo relativo a fotocopias a precios considerados ajustados por parte de los clientes. Usuarios que han acudido únicamente para copiar documentos manifiestan satisfacción con el coste y la rapidez con la que se realizan las tareas, lo que convierte a este comercio en una alternativa funcional para trámites puntuales o trabajos académicos.

La combinación de librería, papelería y copistería en un mismo local aporta comodidad a quien busca resolver varias necesidades en una sola visita: desde imprimir y encuadernar hasta comprar bolígrafos, folios o un libro concreto. Esta polivalencia es un punto positivo para la tienda, sobre todo para quienes prefieren el trato presencial y la orientación directa del personal frente a las compras exclusivamente en línea.

Otro elemento valorado por parte de la clientela es la disposición a aconsejar y ayudar cuando se busca un producto específico o un libro adecuado para un regalo, un curso o una lectura particular. Este asesoramiento, típico de los pequeños negocios de barrio, aporta un plus frente a superficies más impersonales, y refuerza la sensación de confianza y relación continuada con el comercio.

Las opiniones sobre la atención en el mostrador tienden a ser muy positivas: se menciona con frecuencia un trato cercano, cordial y paciente, con propietarios atentos que se esfuerzan por resolver dudas, buscar alternativas y facilitar la compra. Hay clientes que hablan de su “librería de confianza”, lo cual indica que, para parte de la clientela, el vínculo con el establecimiento se ha consolidado con el tiempo.

En el escaparate, títulos como 'El pájaro y el corazón de piedra', que es la tercera entrega de la exitosa saga de fantasía gótica Reinos de Nyaxia, escrita por Carissa Broadbent, 'El novio', que es el thriller psicológico más adictivo y viral de Freida McFadden, 'Llevará tu nombre', de Sonsoles Ónega, o 'Todo lo vivido', de Iñaki Urdangarín.

La calle avanza hacia el colegio público Nuestra Señora de la Montaña de Cáceres, un centro de educación Infantil y Primaria, caracterizado por su enfoque moderno y participación en proyectos internacionales. Ofrece servicios como comedor y aula matinal y es parte activa de la comunidad educativa local. Su nombre rinde homenaje a la Virgen de la Montaña, patrona de la ciudad de Cáceres cuyo santuario se encuentra en la sierra de la Mosca. 

De ahí, a la esquina con la calle de Francisco Paniagua (en honor al eremita de Casas de Millán que a principios del siglo XVII portaba una imagen de la Virgen de la Montaña, deambulaba por pueblos y aldeas solicitando y recogiendo limosnas para edificarle una capilla) y eltramo inicial, y sin salida de Alfonso IX, que concluye en la comunidad de propietarios de los números 1 y 3, una zona privada, donde, por cierto, hay una oficina de Seguros La Estrella.

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