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La fiesta de los patronos

Las tunas ganan terreno en Las Cuatro Esquinas y una multitud canta y baila con ellas a la Virgen de la Montaña de Cáceres

La patrona inicia su novenario en Cáceres con una multitudinaria procesión marcada por la tradición, el fervor popular y la presencia a última hora de la presidenta de la Junta, María Guardiola

En Santa María la predicación correrá a cargo de un histórico: Fray Guillermo Cerrato, guardián y custodio del Convento de San Antonio de Cáceres, antes prior de Guadalupe

Vídeo | Así ha sido la procesión de bajada de la Virgen de la Montaña

Carlos Gil

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Cáceres

Las tunas de Magisterio, Veterinaria y Politécnica de Cáceres, además de la tuna de Veteranos de Mérida y de las de Medicina y Ciencias de Badajoz han vuelto a hacerlo protagonizando este martes uno de los actos que la sociedad cacereña ha convertido en estelar: la parada de la Virgen de la Montaña en Las Cuatro Esquinas durante su Procesión de Bajada, declarada Fiesta de Interés Turístico Regional. Si Fuente Concejo ha sido tradicionalmente el punto de mayor explosión mariana de la ciudad, con el paso de los años la actuación de los tunos ha sabido ganarse también el cariño del pueblo y, en la actualidad, este punto del itinerario urbano que conecta con la plaza Mayor reúne a cientos de personas que cantan y bailan al son de guitarras, bandurrias, panderetas y cintas de capas a la Cacereña Bonita.

Tal es el fervor que despierta la actuación de los tunos, que desde el año pasado Las Cuatro Esquinas, bajo la supervisión de la policía local, han tenido que acordonarse para que el paso de la Sagrada Imagen pueda realizarse sin dificultad y para evitar que el público que acude en masa no provoque problemas en el normal desarrollo del cortejo. Es un acto sentido, cargado de belleza, en el que los miembros de las tunas se emplean al máximo. Dan todo lo mejor de sí mismos, con su arte, su sentido del humor y la fe que sienten por la Reina de Cáceres en canciones que se han convertido en auténticos himnos como 'Virgen Morenita', 'Bella Aurora', 'El Redoble' y 'Clavelitos'.

Vídeo | Actuación de las tunas de Derecho, Veterinaria, Magisterio, Politécnica de Badajoz y de Merida

El Periódico Extremadura

La estampa forma parte de una Procesión de Bajada que en la tarde del 21 de abril ha hecho nuevamente historia y que comienza de la mano de José Manuel Romero, hermano mayor de la Cofradía de Nuestra Señora la Santísima Virgen de la Montaña, encargado de organizar los turnos de carga con el reparto de planillos. Fue él quien dispuso los cuatro turnos de 30 hermanos que conforman los 120 que cargan a la Virgen (hay 125 pero los cinco de pico son directivos, todos menores de 65) y cada uno con sus jefes de paso. Es la antesala del comienzo de una procesión que abre las puertas al Novenario, tradición de oración de nueve días consecutivos para honrar la presencia de la Reina de Cáceres en la concatedral de Santa María.

En realidad los preparativos del Novenario arrancan meses antes y suponen un gran esfuerzo por parte de la cofradía cuya mayordomía recae en Joaquín Floriano. Los últimos días son un no parar, con el traslado de enseres a Santa María y ultimación de todos los detalles para que la Cacereña Bonita luzca como merece. Arriba, en el santuario, Romero tenía la organización dispuesta: tras la eliminación hace siete años del turno de los suplentes, en la cofradía existen tres escalafones (aspirante, activo y veterano). Para obtener la categoría de aspirantes deben enviar un escrito a la cofradía, tener 18 años y al menos uno de antigüedad en la hermandad. La directiva les remite luego una carta para que se tallen y poder asignarles un turno.

Los aspirantes cargan siempre que hay sitio, es decir, en función de la falta de asistencia de los hermanos titulares de carga que se ausenten, pero lo cierto es que son muchos los titulares que ceden minutos a los aspirantes para que puedan cumplir el anhelado sueño de portar a la Virgen, ya sea en la Procesión de Bajada o en la de Retorno. Este año, cuatro hermanos han adquirido la condición de veteranos mayores de 65, que no cargan por diferentes motivos aunque la inmensa mayoría sigue haciéndolo. También se nombrarán a otros cuatro nuevos hermanos de carga titulares y nada menos que a 35 aspirantes.

Vídeo | Le cantan a la Virgen de la Montaña

El Periódico Extremadura

La procesión arrancó a las cinco de la tarde, organizada por el vocal de Gobierno, Manuel Flores, tras rezar la Salve dentro del santuario en presencia del sacerdote David Flores Flores. Salió a lomos del turno primero y entró en Santa María sobre los hombros del segundo turno (conocido popularmente como el de los bajitos o los calderillsa), rompiéndose desde el año pasado así la tradición que decía que ‘el que la saca la mete’, al ser siempre el mismo turno el que la sacaba del santuario y la metía en Santa María. Lo hizo bajo los sones del Himno de España, sobre sus andas de plata de 1.500 kilos de peso adquiridas en los 60 en un taller sevillano y con la peana restaurada por Clara Hurtado.

Antes de llegar a Fuente Concejo, a las siete de la tarde, se vivieron momentos siempre inolvidables: cruzar La Trocha, La Palacina, el paso por el Calvario, el pueblo (sobre todo las mujeres) cargando a la imagen, que mirará desde la sierra al Hospital Universitario y al San Pedro, en recuerdo a los enfermos, o la parada en el Amparo (cofradía cuyo mayordomo es Alfredo Fondón), donde el párroco de San Mateo, José María Borreguero, se encargó de la declamación.

La imagen, de estilo sevillano realizada en madera de nogal policromada por artista desconocido entre los años 1620 y 1626 y sometida en 2024 a un proceso de limpieza a cargo de Juan Alberto Filter e Isabel Rabadán, lucía espléndida. La camarera, Julita Herrera, la vistió primorosa con el manto que le regaló la ciudad para las bodas de plata de la coronación canónica en 1949, una prenda de estilo renacimiento, hecha de tisú de plata fina con oro fino de alto relieve. El grupo de ornato, bajo indicaciones del vocal de actividades, Rubén Mayordomo, la adornó con tonos primaverales en la línea del cartel que este año ha pintado la artista Angélica Soleto SalgueroA los pies portaba rosas naranjas y solidago con toques blancos y amarillos, margaritas rosas y diferentes tipos de verde.

A su espalda, la talla llevaba cuatro rosarios y, delante, las medallas de la ciudad y de la Guardia Civil.. A ello se añadía el Tau de los franciscanos en plata, cumpliendo así una de las acciones puestas ya en marcha el año pasado: un sorteo, en esta ocasion vinculado al Año Jubilar Franciscano, tomando como signo visible la Tau de San Francisco (que para el santo era símbolo de los que desean vivir según el Evangelio) se venderan papeletas a 1euro y se sorteará ante notario (el 4 de mayo) esa Tau de San Francisco que la Virgen va a lucir todos los días del Novenario en la concatedral de Santa María.

La corona

Sobre su sien, la corona circular de plata dorada, comunmente denominada de diario y que se confeccionó con las joyas sobrantes de la corona buena fabricada en 1924 por el joyero madrileño Félix Granda, de cruces de rubíes, oro, brillantes, zafiros y esmeraldas, cuajada de diamantes, por la que se pagaron 150.000 pesetas. El cortejo lo encabezaba, a modo de cruz de guía, el estandarte que los cacereños le regalaron a la patrona en 2006 con motivo del centenario de la declaración del patronazgo canónico de la Virgen sobre la ciudad. Obra de María Jesús Trejo, es blanco, ribeteado en bordados de oro, con una imagen de la talla en el centro sobre la que se lee su título de Madre de la Divina Gracia.

Le seguían los niños (unos 60, que igual que el resto de los hermanos visten con túnica azul cielo, capelina, guantes y cinturón blancos, y zapato negro), los trajes regionales, las cofradías de gloria, las patronales, la de Argeme de Coria y la Real Asociación de Caballeros y Damas de Guadalupe y las de Alcuéscar y Sierra de Fuentes, además del Banderín del Centenario de la Coronación Canónica. Luego, la banda municipal, delante de la réplica del pendón de San Jorge y el estandarte de la cofradía, conocido como primigenio, de raso, con un medallón de plata en el centro que reproduce en oro la imagen de la Virgen.

Componían igualmente el desfile las instituciones hermanas de honor de la cofradía, que son el ayuntamiento y la diputación, el teniente coronel de la Guardia Civil, el coronel de la Guardia Civil, el comisario provincial del Cuerpo Nacional de Policía y el paso será escoltado por la Guardia Civil, seguido de monseñor Jesús Pulido, con solideo, traje coral morado, cruz pectoral y bonete, que interrumpió por un día su presencia de una semana en Madrid donde participa como presidente de la Comisión del Clero y Semnario en la plenaria del Conferencia Episcopal Española. Se sumó el cabildo, el clero regular y el secular. Tras ellos, las autoridades; luego la Unión de las Cofradías Penitenciales, los invitados de la cofradía, la pregonera, Isabel Borreguero, y, cerrando, la banda de la diputación.

Este año, acudió también la Cofradía de la Virgen del Puerto de Plasencia, que acaba de hermanarse con la de la Montaña, la Asociación de Mantillas y compartió la presidencia de la Solemne Procesión de Bajada junto al mayordomo, el Sepei, a quien la Real Cofradía ha querido homenajear por su labor ante las grandes catástrofes (en representación del Servicio Provincial de Prevención y Extinción de Incendios acudió el siempre atento Juan Pastor, jefe de guardia). A la procesión se sumaron igualmente el presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, y la del TSJEx, María Félix Tena. No faltaron las niñas guiadoras, ni el alcalde, Rafa Mateos, que le entregó a la Montaña en Concejo el bastón de mando, como alcaldesa honoraria que es, condición que la patrona ostenta durante todo el novenario. Antonio Bazo colocó ese bastón en las andas. La duda era la presencia de la presidenta de la Junta, María Guardiola, en el desfile al coincidir la Bajada con el debate de investidura en la Asamblea, pero finalmente logró llegar y se incorporó al desfile en Santiago, muy emocionada dada la devoción que siente por la patrona. Recibió el cariño de la gente y la enhorabuena al quedar despejada su investidura este viernes. Tras el recibimiento multitudinario en Fuente Concejo la imagen subió por el Arco del Cristo, con coro y ofrenda floral de la Cofradía del Cristo del Humilladero.

En Caleros

Otro momento precioso fue la entrada en Caleros, Hermana de Honor de la Cofradía, decorada por el Taller de Flores de la Asociación de Vecinos Ciudad Monumental, con arcos de flores y palmeras. Un manto de romero cubría el suelo y los hermanos, en otro momento distintivo del cortejo, bailaron la talla al ritmo de El Redoble. Se interpretó la Marcha Caleros, donada a la cofradía por el joven maestro cacereño Manuel Sellers.

El desfile siguió hasta la ermita del Vaquero, donde el coro Alborada del padre Gianni le cantó Virgen Morenita. De ahí a la Cuesta del Marqués, con las canciones de las amas de casa. En Santiago, recibió el homenaje de los Scouts Sant Yago y de la Sagrada Cena, con el Coro Rociero Virgen de la Montaña. De ahí a Las Cuatro Esquinas y luego a la plaza, donde la cargó la corporación y Tamara Alegre le cantó el Ave María mientras las niñas y niños y de la sección infantil y cantos y bailes regionales del grupo El Redoble hacen la Danza del Guiador y actuaba el grupo Trébol.

Vídeo | La Virgen llega a Caleros

El Periódico Extremadura

En su alocución, el obispo consagró Cáceres, Extremadura y el mundo a la Virgen, pidiendo a los responsables políticos caminos de paz y reconciliación entre los pueblos. El alcalde, Rafa Mateos, también mostró su alegría por la presencia en la ciudad de la patrona y destacó que este año, al ser este miércoles la quema del dragón, se ha adelantado el desfile "y disfrutermos un día más", dijo, de la presencia la Madre de los cacereños.

A su término, el pueblo cacereño le cantó la Salva y la patrona enfiló hacia Santa María, cargada por el turno segundo y acompañada por la Banda Municipal. A las puertas de la iglesia fue recibida por el Coro Rociero. Ya en la concatedral, el trono hidráulico facilitó la colocación de la talla en el altar mayor ante el imponente retablo renacentista de Roque Balduque y Guillén Ferrant dispuesta a vivir otro novenario multitudinario en plena Primavera Cacereña que llena iglesias, hoteles y sobre todo, bares. En Santa María la predicación correrá a cargo de un histórico: Fray Guillermo Cerrato, guardián y custodio del Convento de San Antonio de Cáceres, antes prior de Guadalupe. Un año más, el Novenario ha marcado historia.

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