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Historia y patrimonio

De Roma a la Edad Media: Un viaje en el tiempo por las estructuras más antiguas de Cáceres

La ciudad Patrimonio de la Humanidad muestra vestigios romanos, almohades y cristianos, evidenciando una rica superposición de culturas a lo largo de los siglos

Aljibe del Palacio de las Veletas.

Aljibe del Palacio de las Veletas. / CEDIDA

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Cáceres

Historia y Cáceres son dos palabras que van de la mano. Por algo es ciudad Patrimonio de la Humanidad desde hace 40 años. Pasear por las empedradas calles de su parte antigua es sinónimo de viajar en el tiempo. Es algo que aseguran los miles de visitantes que visitan la ciudad a lo largo del tiempo.

Sin embargo, a veces parece que se dice sin ser conscientes realmente de la antigüedad de algunos de los edificios o monumentos de la ciudad. Es toda una clase de historia: primero llegaron los romanos, luego los visigodos (que no dejaron huella en la ciudad), llegaron los musulmanes, sin los cuales Cáceres no sería como en la actualidad, y, posteriormente, los cristianos.

ARCO DEL CRISTO.jpg

ARCO DEL CRISTO.jpg / El Periódico

El Arco del Cristo y las huellas romanas

Sin contar los vestigios romanos de Cáceres el Viejo, que fue un campamento, el casco histórico de Cáceres también muestra presencia romana. Lo hace en varios puntos. El más conocido es el arco del Cristo, la única entrada de este origen que queda en pie en la ciudad.

Esta pequeña puerta de entrada para aquellos que suben de Fuente Concejo data del siglo I y conectaba la ciudad con la Ribera del Marco. Aunque fue reformado en la época medieval, sus sillares originales son romanos.

Para observar más vestigios romanos uno debe situarse en la plazuela del Socorro, donde se puede contemplar la única parte intacta de lo que fue la muralla romana de Norba Caesarina.

Aljibe de Cáceres.

Aljibe de Cáceres. / JUAN RAMÓN CORVILLO

El Palacio de las Veletas y su aljibe

El actual Palacio de las Veletas, sede del Museo de Cáceres, es uno de los espacios más importantes para entender la continuidad histórica de la ciudad. Aunque el edificio es de origen medieval, su elemento más valioso es el aljibe almohade que conserva en su interior.

Este depósito de agua subterráneo, construido durante el periodo islámico (siglos XII-XIII), es uno de los mejor conservados de Europa. Con bóvedas de ladrillo y un sistema hidráulico perfectamente diseñado, evidencia el alto nivel de ingeniería de la ciudad en época musulmana.

Sobre esta estructura islámica se levantó posteriormente el palacio cristiano, mostrando claramente la superposición de culturas en el mismo espacio urbano.

Baluarte de los Pozos de Cáceres.

Baluarte de los Pozos de Cáceres. / EP

El Baluarte de los Pozos: un sistema defensivo y un acceso al agua

El Baluarte de los Pozos forma parte del sistema defensivo islámico de la ciudad, especialmente desarrollado en época almohade. Su función estaba ligada al control estratégico del agua y a la defensa del perímetro amurallado.

La torre data del siglo XII, y se encuentra situada en la Judería Vieja. Recientemente, durante la rehabilitación de la muralla, se realizaron excavaciones arqueológicas en la zona del jardín que dejaron a la vista numerosos restos almohades de lo que fue el acceso a los pozos desde el interior de la ciudad.

La intervención deja clara la importancia de este enclave dentro del contexto defensivo de la ciudad y por ello la visita es muy recomendable para entender la evolución histórica de Cáceres.

Desde la torre podemos disfrutar de unas magnificas vistas de la Ciudad Monumental y del Santuario de la Montaña, patrona de la ciudad.

Murallas de Cáceres, Torre de Bujaco y Ermita de la Paz.

Murallas de Cáceres, Torre de Bujaco y Ermita de la Paz. / D. Rovchak

La Torre de Bujaco y la influencia almohade

Quien piensa en Cáceres suele pensar inevitablemente en la Torre de Bujaco, emblema de la ciudad. De origen almohade (siglo XII), fue construida con materiales reaprovechados de época romana, lo que refuerza la continuidad histórica del enclave.

Formaba parte del sistema defensivo musulmán que protegía el acceso principal a la ciudad. Su posición estratégica en la actual plaza Mayor la convirtió en un punto clave de control militar.

De la misma época datan otras torres en pie, como la de la Yerba y la del Horno. Todas forman parte de la muralla almohade, que amplió y reforzó la antigua estructura romana, y es la que en gran medida define el perímetro actual del casco histórico. Esta etapa islámica fue decisiva para configurar la imagen fortificada que hoy distingue a Cáceres.

Hay que tener en cuenta que, aunque la muralla que contemplamos hoy es almohade, está construida sobre la romana. De hecho, si uno se fija en muchas de las torres que siguen en pie, la base aún conserva esta base romana.

Palacio de los Golfines de Abajo.

Palacio de los Golfines de Abajo. / Turismo de Cáceres

El Palacio de los Golfines de Abajo, la residencia de los Reyes Católicos

El Palacio de los Golfines de Abajo representa el esplendor de la nobleza cristiana en Cáceres a partir de la Baja Edad Media y el Renacimiento. Construida entre los siglos XV y XVI, fue residencia de una de las familias más influyentes de la ciudad.

Este palacio refleja el paso de una ciudad militar a una ciudad señorial, donde las grandes familias nobiliarias comenzaron a ocupar y transformar el espacio intramuros, levantando casas palaciegas sobre estructuras medievales anteriores.

No se puede hablar de este edificio sin mencionar a los Reyes Católicos, que hicieron de este su lugar de alojamiento en sus estancias en Cáceres. Su escudo y una antigua inscripción así lo recuerdan.

Arco de la Estrella.

Arco de la Estrella. / Cedida a El Periódico

El Arco de la Estrella: la entrada monumental

El Arco de la Estrella es otro de los emblemas de la ciudad de Cáceres, pues es la entrada 'principal' a la parte antigua, y es la que conecta la plaza Mayor con el corazón de esta.

Su aspecto actual dista mucho del original. La puerta inicial es de la época medieval, del siglo XV, pero el aspecto que presenta actualmente es fruto de una reforma del siglo XVIII hecho por Manuel de Larra Churriguera.

Se trata de un arco rebajado de gran amplitud y en esviaje, hecho de esta forma para facilitar el paso de los carruajes a la Ciudad Monumental. Está construido mediante perforación de la muralla, que conserva su almenaje.

En la parte posterior hay un templete en el que está la estatua de la Virgen de la Estrella que le da el nombre al arco. A esta imagen se confiaban los viajeros cuando salían de la ciudad y a ella agradecían su regreso.

Está considerado como la puerta más importante de la Ciudad Monumental, ya que fue el lugar elegido por Isabel la Católica para jurar los Fueros y privilegios en 1477. También en este mismo arco juró los Fueros a la ciudad el rey Fernando El Católico en 1479.

Concatedral de Santa María en Cáceres.

Concatedral de Santa María en Cáceres. / Turismo de Cáceres

La Concatedral de Santa María: el templo de Cáceres

La Concatedral de Santa María es el principal templo religioso de Cáceres y uno de los grandes hitos del casco histórico. Construida entre los siglos XIII y XV sobre una antigua iglesia románica, combina estilos románico tardío, gótico y elementos renacentistas.

Fue el centro religioso de la ciudad cristiana tras la reconquista, y su importancia se refleja en su monumentalidad y en su ubicación privilegiada junto a la plaza de Santa María, uno de los espacios más representativos del conjunto histórico.

Desde su torre y su entorno se domina buena parte del casco antiguo, cerrando un recorrido histórico que resume, en pocos metros, más de dos mil años de evolución urbana.

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