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Cita crucial en la Diputación

La autovía Cáceres-Portugal como "emergencia regional": sin ella se pierden 34.000 habitantes y un millón de turistas

Representantes de Extremadura y Portugal urgen a las administraciones a desbloquear los 72 kilómetros pendientes de la autovía, cuya ejecución reclaman desde hace 25 años

Vídeo | Miguel Ángel Morales recibe a la delegación hispano portuguesa de la Alianza Territorial Europea

Carlos Gil

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Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Cáceres

La autovía entre Moraleja y Castelo Branco vuelve al centro de la agenda política y social. La Alianza Territorial Europea, la Diputación de Cáceres y representantes portugueses reclaman plazos, financiación y coordinación para desbloquear una conexión considerada decisiva para el norte extremeño. La reclamación no gira solo en torno a una reunión institucional. El fondo es la autovía Madrid-Lisboa por el norte de Extremadura, una conexión que empresarios, alcaldes, asociaciones vecinales, colectivos sociales y representantes portugueses consideran imprescindible para que la provincia de Cáceres deje de ser un territorio de paso interrumpido entre Madrid y Lisboa.

La delegación de ATE Luso-Extremeña acudió este lunes al Palacio Provincial de Cáceres con una petición concreta: completar los 72 kilómetros pendientes entre Moraleja y Castelo Branco y lograr que las obras arranquen en el calendario más inmediato posible. La plataforma defiende que el tramo extremeño empiece a finales de este año y que el primer tramo portugués se active después, con el horizonte de 2026 como referencia política de partida para mover la obra en ambos lados de la frontera.

El corredor permitiría enlazar la autovía ya existente desde Madrid hasta Moraleja con la conexión desde Castelo Branco hacia Lisboa. Para ATE, esa es la clave: que el norte de Cáceres no quede como el eslabón que rompe una ruta internacional con capacidad para mover empresas, turismo y población.

Una delegación hispanolusa para pedir hechos

La delegación estuvo formada por 13 personas en representación de las 40 organizaciones que firmaron la carta de solicitud de reuniones con todos los grupos parlamentarios, sin distinción política, en Mérida y Lisboa. Entre ellas figuran entidades sociales, vecinales, empresariales, de desarrollo y administraciones locales. El presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, los recibió. Entre los asistentes figuraban Francisco Martín, portavoz de ATE y de la Alianza Territorial MSU-Norte de Extremadura; José Miguel Oliveira, presidente de la Câmara Municipal de Penamacor; Ismael Frade, alcalde de San Martín de Trevejo y vicepresidente del GAL Adisgata; Alfonso Gómez, teniente de alcalde de Moraleja; João Lobo, presidente de la Comunidad de Municipios de la Beira Baixa; Teófilo Mágdaleno, presidente de Altup, Empresarios Turismo Plasencia; Julián Delgado, presidente de Intramuros y de la agrupación de asociaciones vecinales AVEPLA; y representantes de las cámaras municipales de Castelo Branco, Idanha-a-Nova y Proença-a-Nova.

Francisco Martín, portavoz de la Alianza Territorial y del MSU-Norte de Extremadura, defendió que la reivindicación entra en una nueva fase. "Esta es la autovía de la esperanza, basta de palabras, es el tiempo de los hechos". Según recordó, el corredor internacional Madrid-Lisboa por Navalmoral, Plasencia, Coria, Moraleja y Castelo Branco lleva "25 años" en el debate y ahora debe pasar a la ejecución.

Martín agradeció al presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, el apoyo mostrado "desde el minuto uno" y recordó que la institución provincial ya aprobó una moción para respaldar el inicio de las obras y la finalización de la autovía. También subrayó que diputados provinciales han estado presentes en los encuentros ibéricos mantenidos hasta ahora por la plataforma.

Morales: "Cambiaría absolutamente la dinámica de la provincia"

El presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, situó la infraestructura en el centro del futuro provincial. Agradeció la presencia de los representantes portugueses, del presidente de Penamacor, de la Comunidad Intermunicipal de la Beira Baixa y de Francisco Martín, de quien dijo que "nos organiza y nos convoca a todos y a todas".

Morales afirmó que el asunto es "trascendental y fundamental para la provincia de Cáceres y para Extremadura". A su juicio, desarrollar la comunicación entre Madrid, Plasencia, Moraleja y Castelo Branco sería determinante para el norte de la comunidad y "cambiaría absolutamente la dinámica de la provincia de Cáceres".

El presidente provincial defendió que la reivindicación debe dirigirse al Gobierno de España, al Gobierno de Portugal, a la Junta de Extremadura y a la Unión Europea. También advirtió de que los territorios interiores de España y Portugal pesan poco en términos de población y de votos. "No somos importantes desde el punto de vista cuantitativo", señaló, antes de lamentar que muchas decisiones se tomen mirando a Lisboa, Oporto, Madrid o Barcelona mientras las zonas interiores quedan relegadas.

Morales defendió que la Diputación será "exigente" y reclamará que el desarrollo pase por mejores infraestructuras y por la colaboración entre portugueses y españoles a ambos lados de la raya. También vinculó esta reivindicación a la cooperación transfronteriza que la institución provincial está impulsando con entidades portuguesas.

La ciudadanía como motor

Morales insistió en que la presión ciudadana será decisiva. "Son los ciudadanos los que tienen que reclamar, porque los políticos debemos apoyar". En su opinión, si la ciudadanía de Portugal y España se une, la reclamación tendrá más fuerza.

El presidente de la Diputación agradeció el movimiento social surgido en el norte de la provincia y avanzó que la reunión serviría para planificar nuevas acciones y elevar la presión ante todas las administraciones. Su mensaje fue claro: "Esta parte de Europa existe". Morales añadió que en estas comarcas hay ciudadanos con iniciativas que quieren seguir viviendo en sus pueblos y que necesitan infraestructuras para hacerlo posible.

También se refirió a la concentración prevista para el 20 de mayo en Monfortinho, donde ATE y las entidades convocantes reclamarán la IC31 y el conjunto de comunicaciones pendientes entre Extremadura y Portugal.

João Lobo: "La frontera no puede ser un abismo"

Tras Morales intervino João Lobo, presidente de la Comunidad de Municipios de la Beira Baixa, que agradeció a la Diputación de Cáceres la recepción y a Francisco Martín su impulso, al que definió como "una fuerza de la naturaleza". El representante portugués defendió que la movilización conjunta demuestra que la frontera empieza a desvanecerse cuando los territorios vecinos se organizan en torno a una reivindicación justa.

Lobo subrayó que no se trata solo de una carretera, sino de una ruta capaz de generar economía entre territorios. Recordó que la frontera entre Portugal y España es una de las más empobrecidas de Europa y reclamó atención a Bruselas: tener menos población no debe significar tener menos oportunidades.

El representante luso defendió que la infraestructura tendría efectos en la economía, la educación, la salud, los transportes y la vida cotidiana de quienes viven a ambos lados de la raya. "La frontera no puede ser un abismo que nos separa". En su intervención, sostuvo que estos territorios han estado "demasiado tiempo desligados" y que ahora es el momento de unirlos de manera efectiva.

Lobo añadió que si la autovía es buena para Extremadura, Cáceres y la Beira Baixa, también lo será para Portugal, España y Europa. La conexión, defendió, puede permitir que los residentes desarrollen sus vidas y sus empresas en la propia región sin verse obligados a marcharse.

Plazos: primero Extremadura y después Portugal

ATE puso sobre la mesa un calendario político. Francisco Martín defendió que las obras deberían comenzar a finales de este año por el tramo extremeño, que considera más avanzado. Según explicó, en la parte de Extremadura existen proyecto técnico, calificaciones ambientales y expropiaciones, aunque queda por cerrar el encaje definitivo del estudio de viabilidad y de la financiación.

La plataforma sostiene que la parte extremeña lleva aproximadamente 15 años parada desde la ejecución de los dos últimos tramos entre Coria y Moraleja. El tramo pendiente se dividiría entre Moraleja-Cilleros y Cilleros-frontera portuguesa-Monfortinho.

En Portugal, Martín explicó que el proyecto se articula en dos tramos desde la A23 hacia Idanha-a-Nova y la frontera, con algo más de 50 kilómetros en territorio luso. Según trasladó, la parte portuguesa está redefiniendo evaluaciones y proyectos ambientales, y existe una partida para estudios que debe avanzar en la Asamblea de la República.

El portavoz de ATE añadió que el puente internacional deberá abordarse como una pieza específica, con acuerdo entre España y Portugal sobre quién licita y quién ejecuta, de forma similar a otros proyectos transfronterizos como el de Cedillo.

Turismo: "Perdemos un millón de turistas internacionales"

La plataforma también vinculó la autovía al turismo. Francisco Martín aseguró que Extremadura pierde un millón de turistas internacionales por no tener completada esta conexión con Portugal. Según defendió, una vez que el corredor funcione, los visitantes podrán llegar con mayor facilidad a Cáceres, Mérida y otros puntos de la región.

El argumento turístico se suma al económico. ATE considera que la autovía no solo facilitaría desplazamientos, sino que ampliaría el radio de influencia de la provincia de Cáceres hacia Lisboa y el centro de Portugal. El norte extremeño, con Plasencia, Coria, Moraleja, Sierra de Gata y el entorno de la raya, aspira a beneficiarse de un flujo que hoy queda condicionado por la falta de una vía rápida completa.

Martín puso como referencia la Autostrada das Beiras, de 212 kilómetros, y afirmó que ha generado 5.000 empleos. Ese es, según la plataforma, el efecto que se quiere trasladar al norte de Extremadura con la conexión internacional por la provincia de Cáceres.

Despoblación, empleo y suelo industrial

La despoblación fue otro de los ejes de la reunión. Francisco Martín afirmó que la provincia de Cáceres tiene 34.000 habitantes menos y calificó la situación como "un drama" y "una emergencia regional". También advirtió de que se trata de una provincia muy envejecida y lanzó un mensaje generacional: "No estamos dispuestos a que nuestros hijos se sigan marchando".

El portavoz de ATE reconoció el trabajo de la Diputación de Cáceres contra la despoblación, pero señaló que su presupuesto es limitado. Por eso pidió que la Junta de Extremadura y el Gobierno de España se impliquen más y alineen sus políticas para crear riqueza, empleo y oportunidades.

Martín insistió en que las infraestructuras son la clave de bóveda, pero no bastan por sí solas. Reclamó suelo industrial, condiciones para que las empresas se instalen y una plataforma logística en Plasencia. Como ejemplo citó Castelo Branco, donde, según explicó, existe suelo industrial y se está ampliando el polígono con precios muy competitivos.

Financiación sin peajes directos

El modelo de financiación también apareció en la reunión. Francisco Martín explicó que ATE ha defendido durante dos años que la construcción se haga con el sistema tradicional: contratación, licitación y ejecución por parte de la Junta de Extremadura. Sin embargo, señaló que el actual Gobierno regional de María Guardiola ha optado por explorar la colaboración público-privada.

La plataforma no quiere que ese debate sirva para retrasar la obra. Martín afirmó que ATE no entrará ahora en una batalla sobre si la financiación debe ser pública o público-privada, pero fijó una condición: que no haya peajes directos. Recordó, además, que Portugal eliminó peajes en algunos tramos desde Castelo Branco hacia Entroncamento y defendió que ese criterio debe tenerse en cuenta.

También apuntó que los fondos Feder ya no financian este tipo de infraestructuras como antes y que existen otras vías, incluido el crédito. Para ATE, lo esencial es que el modelo elegido no vuelva a convertirse en una excusa para aplazar el inicio de la autovía.

Elevar la interlocución con Portugal

ATE pidió además que la Junta de Extremadura eleve el nivel de interlocución con Portugal. Martín recordó que ya ha habido contactos técnicos por el puente de Cedillo, pero consideró necesario que la presidenta María Guardiola o el consejero competente se reúnan directamente con el primer ministro portugués, Luís Montenegro, o con el ministro de Infraestructuras.

El portavoz subrayó que Extremadura cuenta en su Estatuto con capacidad para mantener relaciones directas con Portugal, una singularidad que, según defendió, ya utilizaron anteriores presidentes autonómicos como Juan Carlos Rodríguez Ibarra, José Antonio Monago y Guillermo Fernández Vara. "¿Imaginan que Salvador Illa tuviera contacto directo con Macron en París", se preguntó.

La plataforma entiende que esa vía institucional debe activarse para coordinar los plazos, acelerar trámites y evitar que cada administración avance por separado. "Todo retraso significa que más jóvenes se van, que no hay empleo y que no hay oportunidades", advirtió Martín.

Una concentración el 20 de mayo en Monfortinho

La delegación invitó formalmente a Miguel Ángel Morales y a toda la corporación provincial a participar en la concentración del 20 de mayo en Monfortinho. ATE quiere que sea una movilización ciudadana, empresarial e institucional, con presencia de ambos lados de la frontera.

Martín explicó que habrá música, batucada y algún detalle gastronómico, pero insistió en que el fondo es histórico: por primera vez, según defendió, ciudadanía y administraciones locales se manifestarán juntas para reclamar que "ser menos no resta derecho".

La plataforma también acudirá a la Asamblea de la República de Portugal para reunirse con los grupos parlamentarios. En Extremadura, según explicó Martín, ya han mantenido encuentros con el Grupo Parlamentario Socialista, el Popular y Vox, y cuentan con confirmación de Unidas por Extremadura para buscar fecha.

El mensaje final de ATE fue el mismo con el que llegó a la Diputación: unidad sin colores políticos, presión institucional y social, y un calendario que convierta la vieja reivindicación de la autovía Moraleja-Castelo Branco en obras reales.

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