Barrio a barrio
Croquetas caseras a 13,90 en el Paseo del Cabezón de Cáceres
La renuncia de sus hermanos convirtió a Juan de Borbón en heredero de Alfonso XIII, casándose con María de las Mercedes de Borbón y Orleans

El Periódico Extremadura

Era el quinto hijo, tercero entre los varones, de Alfonso XIII y Victoria Eugenia, reyes de España. En 1930 ingresó en la Academia Naval de San Fernando. El 14 de abril de 1931, al proclamarse la República en España, tuvo que trasladarse a Gibraltar; desde allí viajó a Génova y, posteriormente, a París. En razón de su firme deseo de ser marino, Alfonso XIII logró que fuera admitido en la Escuela Naval de Dartmouth (Reino Unido); posteriormente completó su formación en la flota de las Indias Occidentales, y finalmente en el Iron Duke. Jorge V le nombró teniente de navío honorario. Continuar la carrera de marino en la escuadra británica hubiera supuesto adoptar la nacionalidad inglesa.
A consecuencia de la renuncia de sus hermanos Alfonso y Jaime a sus derechos al trono de España, por haber contraído matrimonio morganático, el primero, y por razones de salud el segundo, el infante don Juan quedó como sucesor de Alfonso XIII. Juan de Borbón contrajo matrimonio con la infanta María de las Mercedes de Borbón y Orleans, que era hija de don Carlos de Borbón, príncipe de las Dos Sicilias, y de María Luisa de Orleans, princesa de Francia. El matrimonio se celebró el 12 de octubre de 1935 en Roma. A partir de 1936 nacieron Pilar, Juan Carlos, Margarita y Alfonso.
Al iniciarse la Guerra Civil de España, don Juan quiso incorporarse al ejército de los sublevados; esta posibilidad le fue negada, en un primer momento, por el general Mola y, posteriormente, por el general Franco cuando solicitó incorporarse al crucero Baleares. Don Juan siguió con interés la guerra y el triunfo de los alzados. Ante las peticiones de una posible restauración, Franco manifestó a Alfonso XIII, que no volvería a ser rey de España y que se preocupara por la educación del príncipe Juan, y apartara de él cuantos pudieran torcer su buen natural. Alfonso XIII, cuya salud estaba muy deteriorada, abdicó en don Juan el 15 de enero de 1941 y falleció el 28 de febrero de ese año. El nuevo jefe de la Casa Real española no podía utilizar el título de rey de España, ya que era imposible jurar ante las Cortes. Por ese motivo, y por el consejo, entre otros, de la reina Victoria Eugenia, adoptó el título real de conde de Barcelona. Juan de Borbón manifestó, en sus primeras palabras, que hacía suya la petición de su padre y que deseaba ser “Rey de todos los españoles”.
El general Franco trató de dar un nuevo paso en la institucionalización del régimen y preparó una Ley de sucesión a la jefatura del Estado en los primeros meses de 1947. El futuro monarca sería designado por Franco, que quedaba investido en la condición vitalicia de jefe del Estado. Ante esta situación, don Juan hizo público un manifiesto en el que expresaba su negativa ante ese modo de proceder de Franco, se instauraba una Monarquía electiva, y rechazó la Ley de sucesión. A partir de ese momento, continuaron unas no fáciles relaciones entre Franco y don Juan que culminaron con la entrevista en el Azor —agosto de 1948— y en la que se acordó la incorporación a España del príncipe Juan Carlos, a la vez que José María Gil-Robles intentaba alcanzar a un acuerdo con Indalecio Prieto, acuerdo que no podía tener una larga duración.
La llegada a España del príncipe Juan Carlos suponía un impulso a la política de los monárquicos franquistas que, en cierta medida, al igual que Juan de Borbón, habían optado por la dinastía, antes que por la persona que la encarnaba. Para otros monárquicos como Gil-Robles comportaba la imposibilidad de llegar hasta el final en su política de acuerdos con el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), a la vez que estos acuerdos eran acompañados por la presión diplomática de Reino Unido y Estados Unidos.
Desde 1969, don Juan recibió en Estoril a numerosas personalidades de la vida política española, trató de hacerse una idea lo más real posible de la vida en España, y ante muchos apareció como un referente de un Rey y una Monarquía para todos los españoles. Sin embargo, a partir de la designación de Juan Carlos como sucesor a título de Rey, se inició un difícil período en la vida de don Juan y de Juan Carlos. Constituyó para los dos un tiempo de silencio. El conde de Barcelona no renunciaba a ninguno de sus derechos y a la vez no interfería en la actuación de Juan Carlos, que mantenía también una actitud de relativo silencio.
Los años que transcurrieron desde 1970 hasta 1975 son un período difícil en las relaciones de don Juan con su hijo Juan Carlos, ya designado sucesor por Franco. Don Juan tiene que acabar haciendo el papel de persona que está en la reserva y Juan Carlos asegurar la continuidad de la dinastía; es decir, evitar que unas declaraciones fuera de lugar y tono de don Juan pudieran llevar a Franco a tomar la decisión de que ninguno de los dos pudiera llegar a ser Rey de España. A partir del mes de enero de 1974, algunos políticos de izquierda a los que don Juan había tratado a lo largo de los últimos años se propusieron que el conde de Barcelona volviera a la arena política de España.
Actitud de reserva
Don Juan Carlos juró como Rey de España el 22 de noviembre de 1975. A partir de ese momento, don Juan pasó a una actitud de reserva y consejo a su hijo, el Rey de España. El 14 de mayo de 1977, cuando ya estaban muy próximas las primeras elecciones generales democráticas, don Juan hizo cesión a don Juan Carlos de sus derechos como jefe de la Casa Real española, excepto el título de conde de Barcelona que se reservó para él.
Juan de Borbón y su esposa se instalaron definitivamente en Madrid en 1982. Desde esas fechas se multiplicaron los reconocimientos del mundo académico, ciudadano y social. En 1988 comenzó a ser tratado, en la Clínica de la Universidad de Navarra, de un cáncer de laringe. En esta clínica universitaria falleció el 1 de abril de 1993. A lo largo de la enfermedad puso de manifiesto, una vez más, su fortaleza y capacidad de sufrimiento. Fue enterrado en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, y en su funeral recibió honores de jefe de Estado.
Cáceres quiso rendir homenaje al hijo de Alfonso XIII dedicándole un paseo en el barrio de R-66-B (Parque del Príncipe), en el Distrito Oeste de Cáceres, con zonas ajardinadas entre la calle Isla de Hierro y la Calle Islas Azores. Dedicado a Don Juan de Borbón y Battenberg, Conde de Barcelona y padre del rey emérito de España Don Juan Carlos I, el paseo fue bautizado con este nombre el 10 de octubre de 1996. En uno de los extremos del parque se encuentra un busto con su imagen, conocido popularmente como 'El Cabezón', en la zona más cercana a la Avenida Alfonso Díaz de Bustamante y Quijano. La estatua fue realizada por el escultor José Noja Ortega en 1997. Es una obra destacada dentro de los monumentos urbanos de la ciudad, rindiendo homenaje al Conde de Barcelona. Fue ese año cuando se inauguró el busto siendo alcalde de Cáceres José María Saponi, presidente de la Junta de Extremadura Juan Carlos Rodríguez Ibarra, en presencia de una de sus hijas, la infanta Doña Margarita de Borbón.
A un lado y otro del paseo se establecen edificios y negocios. Así, en el Edificio Picasso está la clínica de fisioterapia y osteopatía Q Terapia, el Edificio La Blanca Paloma, Elite Ink Tattoo, el edificio Azores, que fue construido por Estellés en junio de 1997. Y de ahí, a uno de los emblemas del barrio: Havoc Cáceres (Isla de Rodas, 2, Oeste, 10001 Cáceres. Teléfono: 927 23 31 03), un lugar ideal para disfrutar en diferentes momentos del día. Desayunos, café de trabajo, cañas, comida informal, tapas, café de media tarde, copas, cenas... servicios para hacerte la vida más fácil, para disfrutar de tus momentos de ocio en buena compañía.
En el menú todo está rico: jamón Ibérico 100% de bellota a 22,50, tabla de quesos a 19,90, carpaccio de cola de gambón a 19,50, carpaccio de solomillo de vaca madurada a 18,90, foie marinado a 22,50, croquetas caseras a 13,90, nachos con carne y pico de gallo a 14,90 y huevos rotos con patatas fritas y jamon a 15,50. Sin olvidar la parrillada de verduras a 16,90 ni el carpaccio de pulpo a 19.90. Siempre con buena atención, siempre con su magnífica terraza. Es un lugar que merece mucho la pena visitar.
Avanzando tenemos la farmacia del licenciado Luis Conde, que abre de lunes a viernes de nueve y media a dos, y las tardes de cinco a ocho. Está abierto todos los sábados del año de diez a dos. Continúa el paseo por Centro Dental Parque del Príncipe, lo que fue la clínica Maltravieso, de la doctora Charo de Sa, médico especialista en otorrinolaringología, oído, nariz y garganta,. Y de ahí, a la pizzeria Carlos, en la calle Islas Azores 25. Por solo 4,95 euros encontrarás la pizza Carlos Day. También hay pizzas medianas de carbonara, pepperoni o cuatro quesos. Y enfrente, Blue Corner Irish Pub. Si vas, no olvides tu partida de billar.
- El Cristo Negro de Cáceres saldrá en procesión extraordinaria por primera vez en 36 años
- La víctima del accidente de Torremejía es Carmela Rico, antigua profesora de Proa y esposa del exgerente del Cáceres CB Santos Chaso
- El festival gratis que llenará de música el parque Padre Pacífico de Cáceres durante dos días
- Muere en Cáceres a los 62 años Elena Martínez, la fotógrafa que buscó la belleza 'desde el poder de lo simple
- La odisea de 47 mayores de Cáceres en un viaje del Imserso: 'Nadie nos guiaba en los trasbordos, estuvimos solos en Atocha y en Sants
- Un 'pique entre vecinos' termina en un incendio y obliga a los bomberos a rescatar a una mujer mayor en La Bondad de Cáceres
- ¿Una piscina natural en La Ribera del Marco? La propuesta turística para reactivar el verano en Cáceres
- El policía condenado por la muerte de un preso en Cáceres solicita ser declarado insolvente para que el Estado pague la indemnización
