Salud y bienestar
Romper patrones emocionales heredados es posible, afirma la psicóloga Blanca Mariscal desde Cáceres
La experta en salud mental explica cómo el trauma generacional influye en el bienestar emocional y subraya que el cambio es posible a cualquier edad con trabajo personal y acompañamiento profesional

E. V. V.

Blanca Mariscal sintió interés por el mundo de la psicología desde muy pequeña, una vocación que siempre tuvo clara y que convirtió en su profesión soñada. Su implicación con este ámbito comenzó incluso antes de finalizar la carrera, participando en voluntariados y diferentes iniciativas vinculadas a la salud mental, reflejo de una inquietud y compromiso constantes por comprender y acompañar el sufrimiento humano. A nivel profesional, hace cinco o seis años inició su trayectoria en un gabinete psicológico, donde comenzó a desarrollar distintas actividades dentro de la consulta privada. A lo largo de su carrera también ha trabajado con personas con trastorno mental grave, en centros residenciales y en pisos tutelados con menores, experiencias que le han permitido abordar el sufrimiento humano desde una perspectiva amplia y transversal.
Con motivo de su amplia experiencia en el ámbito de la salud mental, hemos hablado con ella para profundizar en el trauma generacional y en cómo este influye en las distintas etapas de la vida.
"Aquí, en Cáceres, trabajo diferentes áreas relacionadas con la salud mental, aunque una de las que más abordo es el trauma relacional, muy ligado al tema que vamos a tratar. En consulta observo con frecuencia cómo muchas personas conviven con ansiedad, malestar emocional o una presión interna constante sin comprender del todo de dónde nace. Muchas veces, ese sufrimiento está relacionado con expectativas, mandatos o exigencias que hemos interiorizado desde el entorno familiar y social y que, en ocasiones, no encajan realmente con nuestra forma de ser o con lo que queremos para nuestra vida. Todo ello puede generar un conflicto interno importante y un gran desgaste emocional".
El silencio y la represión emocional como mecanismos heredados
Asimismo, en relación con los hábitos heredados, la experta explica que las personas tienden a adoptar patrones emocionales y relacionales aprendidos en el entorno familiar. "Muchas veces, no heredamos el trauma en sí, sino las estrategias que aprendimos para sobrevivir a él. Por ejemplo, si una persona ha crecido en un contexto de violencia y, para protegerse, aprendió a callarse, a no expresar lo que sentía o a pasar desapercibida, es posible que lo que termine transmitiéndose no sea únicamente el dolor de esa experiencia, sino también esa forma de relacionarse con el mundo desde el silencio o la represión emocional. Son mecanismos de supervivencia que, en muchos casos, pasan de generación en generación de manera inconsciente".
Romper patrones es posible, aunque requiere tiempo
Por otro lado, Mariscal señala que desprenderse de aquello que se ha aprendido desde la infancia puede resultar un proceso doloroso y complejo. Sin embargo, insiste en que el cambio es posible y defiende que las personas tienen capacidad de transformación a lo largo de toda su vida. En este sentido, explica que la propia neurociencia respalda esta idea, ya que el cerebro continúa generando nuevas conexiones neuronales incluso en etapas avanzadas de la vida. Desde su experiencia profesional, asegura que sí existe la posibilidad de modificar patrones emocionales y relacionales, aunque reconoce que requiere tiempo, esfuerzo y un importante trabajo personal. No obstante, subraya que el objetivo no debe ser alcanzar una supuesta perfección ni ajustarse a modelos ideales, sino aprender a identificar los propios automatismos, comprender de dónde vienen y tomar conciencia de cómo influyen en la manera de pensar, sentir y relacionarse.
Descubrir la raíz del dolor emocional paso a paso
"En ocasiones, es complicado identificar que el malestar que estoy sintiendo tiene su origen en la raíz familiar. No todas las personas están preparadas para verlo en un primer momento, y en esos casos considero fundamental contar con el acompañamiento de un buen profesional, ya que puede que aún no sea el momento adecuado para enfrentarlo. Sin embargo, eso no significa que más adelante no puedan hacerlo. En muchas ocasiones explico que el proceso de cambio no es lineal ni se produce simplemente hacia arriba. A veces no se trata de una mejora inmediata, sino de un trabajo más gradual, casi por capas, en el que se van retirando poco a poco ciertos mecanismos o defensas sin acceder de forma directa a lo más profundo desde el inicio. Aun así, considero que ese proceso progresivo es necesario para poder comprender y trabajar el origen del malestar".
Por último, la experta deja una reflexión en la que subraya que el proceso de revisarse a uno mismo es un acto de gran responsabilidad y valentía. En su opinión, este trabajo personal no solo puede transformar la propia vida, sino que también tiene un impacto en las generaciones posteriores. Por ello, considera especialmente relevante asumir esa mirada hacia uno mismo, ya que implica no solo hacerse cargo del propio bienestar, sino también de la huella emocional que puede transmitirse a quienes vienen después.
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