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Víctimas del franquismo

Miguel Ángel Morales reivindica el valor de la memoria democrática: "La mayor satisfacción en la vida de un político es invertir dinero público en que todos seamos iguales"

La Institución Provincial celebra la tercera edición del Premio Conchita Viera, que reconoce la labor de defensa de los derechos humanos y la recuperación de la memoria histórica

Miguel Ángel Morales reivindica el valor de la memoria democrática: "La mayor satisfacción en la vida de un político es invertir dinero público en que todos seamos iguales"

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Sofía Pérez Ramiro

Sofía Pérez Ramiro

Cáceres

La Diputación de Cáceres vuelve a situar la memoria democrática en el centro de su agenda institucional con la celebración del III Premio Conchita Viera, una gala que tendrá lugar el próximo 21 de mayo y que servirá también para reafirmar el compromiso de la institución con las exhumaciones, la reparación de víctimas y la recuperación de la memoria histórica en distintos puntos de la provincia.

Así lo explicó el presidente de la Diputación, Miguel Ángel Morales, durante la presentación del acto, donde defendió la necesidad de continuar impulsando políticas públicas orientadas a la verdad, la justicia y la reparación de quienes sufrieron la represión franquista.

"La prevención de las heridas pasa por conocer la verdad y reforzar la democracia", señaló Morales, quien insistió en que las administraciones tienen la obligación de "resarcir a las personas que sufrieron tanto y tan injustamente la dictadura".

Un premio convertido en referente nacional

El presidente provincial destacó además el trabajo desarrollado por el Servicio de Memoria Democrática de la Diputación, al que definió como un referente nacional dentro de este ámbito. Morales agradeció expresamente la labor del equipo formado por Fernando, Alberto, Trini y Teresa, subrayando que el propio Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática ha reconocido públicamente el trabajo que se está realizando desde Cáceres.

La gala del premio estará presentada por Nieves Concostrina y contará además con las actuaciones de Juan Valderrama, el Conservatorio Elemental de Danza de la Diputación y la Banda Sinfónica Provincial.

El galardón reconoce trayectorias vinculadas a la defensa de los derechos humanos, la investigación histórica y la recuperación de la memoria democrática. El premio nació impulsado por la Diputación de Cáceres como una herramienta de reconocimiento público a investigadores, juristas, antropólogos, forenses y especialistas que trabajan en la defensa de la memoria democrática y la reparación de víctimas de dictaduras y violaciones de derechos humanos.

El jurado de esta edición lo preside Laura Muñoz y cuenta con especialistas de distintos ámbitos académicos e institucionales. Entre ellos figuran Lorena Chano, Juan García, Zoraida Hijosa, Aritzu Marañón y Teresa María Ortega.

Morales recordó además que en las dos primeras ediciones fueron distinguidos el médico forense Paco Etxeberria y el relator de Naciones Unidas Pablo de Greiff, dos figuras de reconocido prestigio internacional vinculadas a procesos de verdad, justicia y reparación en distintos países.

El legado de Conchita Viera

Uno de los momentos más emotivos de la presentación llegó con las alusiones a Conchita Viera, cuyo nombre da título al premio. Morales la definió como "un referente personal y humano", destacando su capacidad para investigar durante décadas el paradero de su padre "sin rencor y sin resentimiento".

El presidente provincial recordó que Viera logró finalmente recuperar los restos de su padre de la mina donde permanecía enterrado desde la represión franquista. "Ahora ya tiene donde llevarle un clavel", señaló.

Morales puso además el foco en lo que supone para los allegados de las víctimas la imposibilidad de buscar respuestas. "A veces el silencio impuesto es peor que estar en la cárcel", afirmó, aludiendo a las familias que durante años no pudieron hablar públicamente de lo sucedido.

"Fue la primera noche del cambio"

Manuel Martínez-Estéllez, hijo de Conchita Viera recordó especialmente el momento en el que aparecieron los restos en la mina donde permanecían enterrados desde la represión franquista.

Laura Muñoz fue la antropóloga que encontró los huesos y les comunicó el descubrimiento. Según explica Martínez-Estéllez, aquella llamada marcó un antes y un después para toda la familia. "Fue la primera noche del cambio", señaló durante su intervención.

El hijo de Conchita Viera explicó que la localización de los restos supuso para la familia "ver una luz al final del túnel" después de décadas marcadas por el silencio y la incertidumbre. "Gracias a la Diputación podemos contar hoy esta enorme satisfacción que ha sido encontrar los restos de mi abuelo", afirmó.

La exhumación permitió recuperar también restos de decenas de represaliados enterrados en la misma mina. Según explicó durante el acto, junto al abuelo de su familia aparecieron "unas 48 personas más", algunos posiblemente procedentes incluso de Portugal u otras zonas de España.

Martínez-Estéllez hizo además referencia al denominado "paseillo nocturno", término utilizado históricamente para describir las detenciones y ejecuciones extrajudiciales realizadas durante la represión franquista.

Durante su intervención lamentó además que su madre no pueda asistir finalmente a la gala debido a su delicado estado de salud. Conchita Viera tiene actualmente 93 años y, según explicó su hijo, depende de oxígeno y apenas abandona ya su entorno habitual en Cáceres.

Nuevas exhumaciones en la provincia

Durante el acto, el presidente de la Diputación anunció también nuevas actuaciones relacionadas con exhumaciones y recuperación de restos en distintos municipios de la provincia.

Morales confirmó que ya han comenzado los trabajos previos en la mina La Paloma junto a la Sociedad de Ciencias Aranzadi, donde se intentará recuperar nuevos cuerpos tras las anteriores exhumaciones realizadas en la zona.

Además, el próximo 26 de mayo la Diputación firmará un acuerdo con Amececa y Aranzadi para iniciar los trabajos en la fosa común del cementerio de Cáceres, donde se estima que podrían encontrarse "más de 300 personas fusiladas" durante la represión franquista.

"El compromiso de la Diputación es identificar todos los cuerpos que salga de esa fosa salgan y llevarlos a una sepultura digna", aseguró Morales.

Las actuaciones contarán con financiación del Gobierno de España a través de una subvención superior a los 100.000 euros y se extenderán también a otros municipios como Conquista de la Sierra, Almoharín y Villamesías, donde ya se están desarrollando trabajos preliminares de investigación y localización mediante georradares.

Memoria democrática y nuevas generaciones

Morales defendió además la necesidad de continuar acercando la memoria democrática a las nuevas generaciones. En este sentido, destacó la elevada participación de jóvenes en las recientes actividades del ciclo 'Tiempo Negro', organizadas junto a la Universidad de Extremadura y centradas este año en el exilio republicano.

El presidente provincial aseguró que la Diputación seguirá incrementando los recursos destinados a memoria democrática, un área que ha pasado "de contar con menos de 300 euros a aproximarse actualmente a los 700.000".

"No hay víctimas de primera ni de segunda", concluyó Morales, quien insistió en que todas las víctimas de la violencia política y las dictaduras merecen el mismo reconocimiento y apoyo institucional.

Con iniciativas como estas, cada nombre recuperado dejan de ser una historia individual, ya que emerge de la necesidad colectiva de comprender un pasado marcado por el silencio y de seguir construyendo una democracia donde la memoria continúe siendo también una forma de justicia.

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