Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Vivienda

Casi 750.000 euros para reparar grietas, fachadas y ventanas en un bloque social de Aldea Moret de Cáceres

La Junta de Extremadura licita la rehabilitación del bloque 6 de Aldea Moret con un presupuesto de 749.373 euros y financiación europea Feder

Calle Germán Sellers de Paz de Cáceres.

Calle Germán Sellers de Paz de Cáceres. / SIG Cáceres

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

La rehabilitación de un bloque de viviendas sociales en Aldea Moret ha salido ya a licitación con un presupuesto de 749.373,05 euros. La actuación, promovida por la Consejería de Infraestructuras, Transporte y Vivienda de la Junta de Extremadura, afectará a 24 viviendas de promoción pública situadas en la calle Germán Sellers de Paz, número 2, y en la calle Río Tíber, número 3, dentro del bloque 6 de esta zona residencial del distrito Sur de Cáceres.

El contrato ha sido publicado en la Plataforma de Contratación del Sector Público y contempla un plazo de ejecución de seis meses. Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el 5 de junio a las 15.00 horas, mientras que la apertura de la documentación administrativa y de los criterios sometidos a juicio de valor está prevista para el 10 de junio a las 9.00 horas. La obra cuenta con financiación europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder) 2021-2027.

Un bloque con problemas visibles

La intervención va más allá de una simple mejora estética. El proyecto técnico describe un edificio con un estado de conservación malo, en el que se han detectado falta de mantenimiento en espacios comunes, elementos de fachada vandalizados, bajantes rotos u obstruidos, pintadas en plantas bajas, basura orgánica en patios, puertas dañadas, humedades, nidos de aves en cornisas, fisuras en la fachada de ladrillo visto y carpinterías en mal estado.

El documento también recoge que en 2021 la Junta realizó calicatas en edificios de la misma promoción y comprobó que, en algunos cerramientos de ladrillo visto, el apoyo de la fábrica sobre el forjado era escaso o incluso nulo. Esa situación, según el proyecto, ha derivado en la aparición de grietas y fisuras abundantes en encuentros entre paños y en el abombamiento o caída de parte de la fábrica en edificaciones colindantes.

El bloque forma parte de un conjunto de 500 viviendas sociales construidas en 1995, con la misma tipología y calidades constructivas. En este caso, la actuación se centrará en las viviendas situadas sobre la planta baja, ya que los locales inferiores no forman parte del proyecto.

Fachadas, aislamiento y nuevas ventanas

La obra prevista actuará principalmente sobre la envolvente del edificio. Antes de colocar el nuevo aislamiento, se ejecutarán trabajos de consolidación de fachadas para reforzar los cerramientos afectados por patologías. Después se instalará un sistema de aislamiento térmico exterior, conocido como SATE, con lana de roca de alta densidad: 10 centímetros en fachada exterior y 6 centímetros en patios.

También se sustituirán las carpinterías existentes de aluminio y acero por nuevas ventanas de PVC con vidrios bajo emisivos, una medida pensada para reducir las pérdidas de energía y mejorar el confort interior de las viviendas. En la última planta se incorporará aislamiento en el falso techo, y se adecuarán las protecciones metálicas a la nueva geometría de los huecos.

El proyecto incluye además la limpieza y reparación de cubiertas, la sustitución de bajantes pluviales, la renovación de la instalación común de televisión con la eliminación de antenas individuales en fachada y la colocación de sistemas para ocultar instalaciones exteriores, como los equipos de aire acondicionado.

Obras con vecinos dentro

Uno de los condicionantes principales es que las viviendas están habitadas. Por eso, el proyecto prevé que los trabajos se desarrollen por zonas y con una planificación progresiva para reducir las molestias a los inquilinos. La sustitución de carpinterías deberá realizarse, como norma general, en el mismo día en cada vivienda para evitar que los huecos queden abiertos más tiempo del necesario.

En la última planta, donde se actuará también sobre falsos techos, las obras se organizarán por estancias. Cada habitación deberá quedar desalojada temporalmente durante los trabajos por motivos de seguridad. El resto de la intervención se ejecutará desde el exterior, mediante andamios.

La actuación tiene un doble objetivo: mejorar la eficiencia energética del edificio y corregir problemas de conservación que se han acumulado durante años. El proyecto señala que las medidas previstas buscan reducir la demanda de calefacción y refrigeración y disminuir el consumo de energía primaria no renovable. En la práctica, la obra cambiará la imagen exterior del bloque y tratará de mejorar las condiciones de habitabilidad de una promoción social especialmente castigada por el deterioro.

Tracking Pixel Contents