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Movilidad urbana

El Ayuntamiento de Cáceres estudiará cerrar al tráfico la calle Amargura, aunque sostiene que "no es un punto negro"

La solicitud de la Asociación de Vecinos de la Ciudad Monumental será valorada por los servicios técnicos y la Policía Local antes de tomar una decisión

Incendio de una furgoneta en la calle Amargura.

Incendio de una furgoneta en la calle Amargura. / E.P.

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Gonzalo Lillo

Gonzalo Lillo

Cáceres

El incendio de un camión en la calle Amargura, una de las vías más estrechas y sensibles del casco antiguo de Cáceres, ha abierto un nuevo debate sobre la circulación en pleno casco histórico de Cáceres. El ayuntamiento estudiará ahora la posibilidad de cerrar al tráfico esta calle, situada entre el Palacio de Carvajal y la concatedral de Santa María, aunque mantiene que no existen datos que permitan considerarla "un punto negro" de la movilidad urbana.

La petición ha partido de la Asociación de Vecinos de la Ciudad Monumental, que ha solicitado el corte de esta vía después del incidente ocurrido hace unas semanas. El concejal de Seguridad, Pedro Muriel, ha confirmado este viernes, tras la Junta de Gobierno Local, que la solicitud será trasladada a los servicios técnicos municipales y a la Policía Local para que emitan los informes correspondientes antes de adoptar cualquier decisión.

Accesos controlados

Muriel ha recordado que el acceso de vehículos a la ciudad monumental ya está sometido a una regulación específica, con "un nivel de protección muy alto" y un sistema controlado mediante cámaras. Según ha explicado, solo pueden entrar vehículos autorizados y existe una ordenanza que limita el acceso de vehículos industriales, de reparto y de servicios públicos.

El concejal ha señalado además que hay restricciones relacionadas con los gálibos, el peso y el tipo de vehículo que puede acceder al casco histórico. "Los vehículos que acceden a ciertas calles, en este caso la calle Amargura o cualquier otra, ya están limitados y controlados", ha defendido el edil, que ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad sobre la protección del patrimonio.

El edil ha sido claro al defender que la calle Amargura "no es un punto negro". Según ha explicado, el ayuntamiento no dispone de datos de siniestralidad, índice de peligrosidad ni hechos reiterados que justifiquen, de entrada, un cierre inmediato al tráfico. Aun así, el gobierno local analizará la petición de los vecinos antes de tomar una decisión definitiva.

"Accidente fortuito"

El ayuntamiento reconoce, no obstante, que la calle Amargura presenta ahora unas circunstancias especiales por las obras autorizadas de la Diputación de Cáceres, que han obligado a instalar "un importante andamio" en la zona. En ese contexto se produjo el incendio del camión, coincidiendo además con la presencia de la patrona de la ciudad en la concatedral.

Muriel ha calificado lo ocurrido como un "accidente fortuito" y ha explicado que el vehículo accedió de "manera irregular". Según ha indicado, cuando el conductor se dio cuenta de la situación intentó salir de la calle y se produjo la quema de un elemento del camión, un incidente que "podría haberse producido en la calle Amargura o en cualquier otra vía".

El concejal ha insistido en que el ayuntamiento no cerrará la vía únicamente por un episodio aislado, aunque sí analizará la solicitud vecinal. "Un accidente que se haya producido de forma puntual no puede llevarnos a tomar medidas que tengan que ver con la limitación de la movilidad de algunas calles", ha señalado Muriel. Así, la decisión quedará ahora en manos de los servicios técnicos y de la Policía Local, que deberán valorar si es necesario adoptar nuevas medidas de seguridad o modificar la circulación en la zona. Asimismo, desde el gobierno local también han recordado que otras calles del casco histórico, como la calle del Mono, han sido objeto de estudio para mejorar la seguridad de los peatones.

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