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Salud y bienestar

Las farmacias de Cáceres valoran la futura eliminación del cupón precinto y la llegada de la digitalización

El sector farmacéutico de la provincia cacereña se muestra expectante ante el cambio de modelo, confiando en que suponga una mejora en la atención al paciente y una reducción de residuos

Diversos establecimientos farmacéuticos y profesionales del sector en Cáceres.

Diversos establecimientos farmacéuticos y profesionales del sector en Cáceres. / El Periódico

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Esteban Valero Vizcano

Esteban Valero Vizcano

Cáceres

Con motivo de la futura eliminación del sistema de recorte de códigos de barras en la dispensación de medicamentos, el Ministerio de Sanidad prepara la implantación de un nuevo modelo digital que sustituirá al tradicional cupón precinto. El real decreto que regula este cambio ya se encuentra listo para su aprobación y su aplicación será progresiva, debido a las diferencias existentes entre los modelos de gestión de las distintas comunidades autónomas.

En este contexto, la medida plantea interrogantes sobre su posible llegada a territorios como Cáceres y sobre el impacto que tendrá en el trabajo diario de las farmacias, si supondrá una mayor agilidad en la gestión, una mejora en los procesos o, por el contrario, nuevas dificultades de adaptación. Para conocer de primera mano las expectativas del sector, se ha consultado a varias farmacias de Cáceres con el objetivo de conocer su opinión sobre esta próxima transformación del sistema de dispensación de medicamentos.

Un sector a la espera de la implantación del nuevo sistema

En la 'Farmacia Muñoz Pereira', apuntan que la llegada de esta medida sería positiva para el sector y que confían en que pueda implantarse "cuanto antes". Sin embargo, reconocen que, por el momento, no tienen información concreta sobre los plazos de aplicación ni sobre cómo se llevará a cabo su implementación en el día a día.

Por su parte, Manuel Araujo, farmacéutico en García-Casillas, situada en la avenida de España, señaló que, por el momento, el cambio no se había desarrollado en el día a día, por lo que aún no era posible valorar su impacto real. No obstante, consideró que, cuando se implante, no supondrá una modificación especialmente significativa en el trabajo cotidiano, aunque sí implicará una fase de adaptación. En este sentido, apuntó que el sector tendrá que ajustarse a una nueva forma de funcionamiento derivada de este sistema digital, incorporando de manera progresiva los procedimientos que se vayan estableciendo.

Exterior de la farmacia García-Casillas, situada en la avenida de España.

Exterior de la farmacia García-Casillas, situada en la avenida de España. / Esteban Valero Vizcano

Apoyo al nuevo modelo desde los municipios cacereños

Por otro lado, distintas farmacias de municipios de la provincia de Cáceres también se han pronunciado sobre esta nueva medida. En concreto, Alicia Borja, farmacéutica en Plasenzuela, ha señalado que considera que la iniciativa será muy positiva. "La eliminación del cupón precinto va a permitir ahorrar tiempo a la hora de atender a los pacientes. Además, también reducirá la suciedad que genera el cartón, que acaba ensuciando todo. El paso al formato digital no debería suponer grandes cambios, ya que llevamos trabajando con el código BIDI desde hace bastantes años".

Alicia Borja y parte del equipo de su farmacia en Plasenzuela.

Alicia Borja y parte del equipo de su farmacia en Plasenzuela. / Cedida

Asimismo, Leticia Durán Camarero, farmacéutica en la 'Farmacia Leticia Durán' de Arroyomolinos de Montánchez, considera que la desaparición del cupón precinto supone un paso lógico dentro del proceso de modernización de las farmacias. Considera que este cambio reducirá la carga administrativa y agilizará los procesos, lo que permitirá dedicar más tiempo a la atención directa al paciente, donde realmente se aporta valor asistencial.

Con la mirada puesta en su futura aplicación, las farmacias de Cáceres afrontan una etapa de transición en la que tradición y digitalización deberán convivir. Un cambio que promete modernizar procesos, pero cuya verdadera dimensión se verá con su puesta en marcha real en el conjunto del sistema sanitario.

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