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Prevención militar

El termómetro entra en los cuarteles: el Cefot de Cáceres, bajo la lupa por el calor

El ingreso en la UCI de un joven militar vuelve a poner el foco en las condiciones de la formación castrense y los protocolos de instrucción durante el verano

Un grupo de alumnos del Cefot de Cáceres reciben formación militar en el acuartelamiento de Santa Ana.

Un grupo de alumnos del Cefot de Cáceres reciben formación militar en el acuartelamiento de Santa Ana. / Jorge Valiente

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Gonzalo Lillo

Gonzalo Lillo

Cáceres

El golpe de calor sufrido esta semana por un alumno del Centro de Formación de Tropa número 1 (Cefot 1) de Cáceres, que ha llegado a ingresar en la UCI del Hospital Universitario, ha vuelto a poner el foco sobre las condiciones en las que se desarrolla la instrucción militar cuando las temperaturas se disparan. El joven, de 22 años, tuvo que ser intubado en un primer momento debido a la gravedad de su estado, aunque ya se encuentra fuera de peligro, en planta y con evolución favorable. Sin embargo, el caso ha encendido las alarmas en la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME).

Su presidente, Marco Antonio Gómez, no cuestiona la dureza propia de la vida militar, pero sí reclama que esa exigencia vaya acompañada de medios suficientes. "El que entra en las Fuerzas Armadas sabe a lo que se enfrenta. Nos entrenamos en situaciones duras y complicadas, pero si quieres adiestrar al personal bajo esa presión, tienes que dotarlo de las mejores condiciones sanitarias y de emergencia", señala.

En este contexto, la asociación ha solicitado al Ministerio de Defensa que revise los protocolos vinculados a la actividad física, la instrucción y el adiestramiento en situaciones meteorológicas extremas. La preocupación se centra en ejercicios con altas temperaturas, especialmente cuando se realizan con uniforme, botas, correaje, armamento o mochila. "No puedes tener a una persona a la una del mediodía haciendo instrucción con todo el equipo y sin una hidratación adecuada, porque ponemos en peligro la vida de estos jóvenes alumnos", advierte Gómez.

ATME reclama que las actividades de especial dureza cuenten con puntos de hidratación, asistencia médica, vehículos de apoyo y controles durante el recorrido. "Si quieres hacer una marcha de endurecimiento en las horas de mayor exposición, tendrás que asegurar que haya medios para responder ante cualquier incidencia", añade su presidente.

Exigencia gradual

Desde la organización subrayan que los alumnos del Cefot de Cáceres no son militares veteranos. En la mayoría de casos son jóvenes de entre 18 y 23 años que acaban de incorporarse y que todavía no tienen una condición física consolidada ni experiencia suficiente para afrontar determinados niveles de exigencia. "Son chicos y chicas que acaban de salir de casa. No tienen la experiencia que puede tener un veterano, por lo que la instrucción tiene que ser progresiva", afirma Gómez.

En este punto, introduce además otro elemento: el nivel de preparación física con el que algunos jóvenes llegan a las Fuerzas Armadas. A su juicio, los cambios introducidos en las pruebas de acceso hacen aún más necesario que la formación avance "de forma gradual y con especial control" durante los primeros meses.

Formación militar en el Cefot de Cáceres.

Formación militar en el Cefot de Cáceres. / Jorge Valiente

El representante de ATME defiende que el adiestramiento militar debe ser «exigente», pero advierte de los riesgos de acelerar los programas o someter a los alumnos a ejercicios para los que aún no están preparados.

La asociación evita, en cualquier caso, anticipar conclusiones sobre las circunstancias en las que el joven sufrió el golpe de calor en el acuartelamiento de Santa Ana, aunque sí ha anunciado que pedirá información para esclarecer lo sucedido.

Factor añadido

El Cefot de Cáceres suma, por su propia ubicación, un condicionante añadido: las temperaturas extremas que se alcanzan durante el verano. La capital cacereña registra valores muy elevados en esta época del año y, según la organización, esa realidad obliga a planificar la instrucción con especial prudencia. "Los dos centros de formación de tropa del Ejército de Tierra en España, el de Cáceres y el de San Fernando (Cádiz), tienen la misma peculiaridad, y es que están en zonas climáticas que en verano son muy calurosas", explica Gómez.

El colectivo sostiene que los mandos deben tener margen para adaptar horarios, rebajar la intensidad de los ejercicios o incluso suspender una actividad cuando las circunstancias lo aconsejen. "Si un día tienes programada una marcha de endurecimiento de 40 kilómetros y se alcanzan temperaturas muy altas, no pasa nada porque no se haga ese día", señala.

Alarma creciente

La preocupación, sin embargo, no se limita a los episodios registrados recientemente. ATME considera que este tipo de situaciones forman parte de una tendencia que viene observando desde hace tiempo, tanto por altas temperaturas en verano como por frío o lluvia en otros momentos del año. "Estamos ante un foco de alarma que va en aumento", remarca su presidente.

La sucesión de episodios registrados últimamente también ha aumentado la inquietud entre las familias. Gómez asegura que cada vez recibe más llamadas de padres y madres que buscan información tras un accidente, un ingreso hospitalario o una situación de riesgo. "Nos preocupa la cantidad de familiares que acuden a nosotros porque no reciben explicaciones suficientes. Ellos entregan a España y a las Fuerzas Armadas a sus hijos e hijas", defiende. Por ello, reclama una mayor sensibilidad institucional ante estos casos. "El Ministerio de Defensa tiene que ser consciente de que está manejando vidas humanas, y eso exige actuar con la máxima responsabilidad", advierte.

El fondo del debate, según ATME, no se limita a lo ocurrido esta semana en el acuartelamiento de Santa Ana, sino a cómo se protege a los alumnos durante una instrucción que debe mantener su dureza sin perder de vista la seguridad. La organización pide más prevención, medios sanitarios suficientes y capacidad real para adaptar los ejercicios cuando las circunstancias lo aconsejen.

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