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Obituario

Muere Carlos Peliche, 'Peli', rostro histórico de la noche de Cáceres durante más de 30 años

Carlos Valiente Rodríguez trabajó en locales como La Machacona, Rita, La Torre de Babel, La Mora Cantana, Los Pícaros o La Calle y desde 2013 gestionaba la cafetería de la Comandancia de la Guardia Civil

Imagen de Carlos Peliche.

Imagen de Carlos Peliche. / Grupo Bares Antiguos de Cáceres

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Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Cáceres

"Se nos ha ido uno de los buenos". Con esa frase, Antonio García, del Grupo Bares Antiguos de Cáceres, ha dado a conocer el fallecimiento de Carlos Valiente Rodríguez, comocido como Peliche o Peli, una persona muy querida por varias generaciones de cacereños que lo recuerdan detrás de la barra, en salas míticas y en algunos de los locales que marcaron la vida social de la ciudad.

La noticia, comunicada en Facebook tras recibir el aviso de su amigo Rodrigo, ha provocado una cadena de mensajes de tristeza, incredulidad y afecto. "Ay Peliche... Qué palo", "vuela alto, amigo Peli", "no te olvidaré" o "referente de mi juventud" son algunas de las muestras de cariño que se han repetido tras conocerse su muerte.

Peliche formaba parte de esa memoria sentimental de Cáceres que no siempre aparece en los libros, pero que permanece en las conversaciones de quienes vivieron la noche de la ciudad en bares, pubs y salas que fueron mucho más que lugares de paso. Eran puntos de encuentro, refugios de amistad, música, confidencias y primeras salidas.

De La Machacona a La Calle

Carlos Peliche trabajó en locales históricos de la ciudad como La Machacona, Rita, La Torre de Babel, La Mora Cantana, Los Pícaros o La Calle, entre otros. Para muchos cacereños, esos nombres no son simples bares, sino una parte reconocible de su juventud y de la evolución del ocio local.

En ellos se cruzaron generaciones distintas: quienes salían por La Madrila, quienes hicieron de los pubs del centro su territorio de fin de semana y quienes todavía identifican la ciudad por aquellos sitios en los que todos acababan conociéndose. Peliche estuvo ahí, en ese mapa afectivo, compartiendo noches de trabajo y trato directo con una clientela que acababa siendo casi familiar.

"Lo conocía desde hace más de 30 años", ha escrito una de las personas que ha reaccionado a la noticia. Esa frase resume el tipo de vínculo que dejó: largo, cotidiano y cercano. No era solo alguien que trabajaba en un bar. Era una presencia reconocible de la ciudad.

Desde 2013, en la Comandancia

Desde 2013, Peliche gestionaba la cafetería de la Comandancia de la Guardia Civil, una etapa más tranquila y estable después de años ligado a locales de ocio. También allí siguió manteniendo ese trato cercano que muchos destacan ahora al despedirlo.

Su trayectoria permite recorrer una parte de la historia reciente de la hostelería cacereña: de los bares de noche a los espacios de diario, de la música y las barras llenas a los cafés de primera hora. En todos esos lugares, según quienes lo recuerdan, dejó la misma impresión: cercanía, oficio y buen carácter.

Carlos Peliche, nombre muy ligado a la hostelería y al ocio nocturno de Cáceres, ha fallecido, según ha comunicado Antonio García en el grupo Bares Antiguos de Cáceres. Su muerte ha provocado numerosas muestras de cariño en la ciudad

El mensaje de Antonio García lo resume con una expresión sencilla y profundamente local: "Que te abran todas las puertas de par en par". Una despedida que conecta con el lenguaje de quienes han vivido la hostelería desde dentro, donde las puertas abiertas son casi una forma de estar en el mundo.

Condolencias en la ciudad

Entre las reacciones al fallecimiento figura también la del concejal socialista Jorge Villar Guijarro, que ha mostrado sus condolencias tras conocerse la noticia. Su mensaje se suma al de amigos, conocidos y clientes que han expresado su pésame a la familia y al entorno más cercano de Peliche.

La muerte de Carlos Peliche toca una fibra especialmente sensible en Cáceres: la de los nombres propios que construyeron la noche sin hacer ruido, desde la barra, la puerta o el trato diario. Personas que, sin ocupar grandes titulares, quedaron asociadas a una época, a una calle, a una canción o a una conversación repetida durante años.

Por eso la despedida está siendo tan compartida. Porque Peliche no pertenecía solo a un local concreto, sino a una memoria colectiva de la ciudad. La de quienes recuerdan La Machacona, Rita, La Torre de Babel, La Mora Cantana, Los Pícaros o La Calle como escenarios de una vida que ya forma parte de la historia reciente de Cáceres.

La memoria de los bares antiguos

El Grupo Bares Antiguos de Cáceres ha servido en los últimos años para recuperar esa historia de barras, camareros, salas y locales que dieron identidad a varias zonas de la ciudad. Desde ese espacio se ha comunicado ahora una pérdida que muchos han sentido como propia. El fallecimiento de Carlos Peliche deja un hueco en esa galería de rostros ligados a la hostelería cacereña. Quienes lo conocieron hablan de él como "Peli", con la familiaridad de quien no necesita apellidos para ser reconocido. En una ciudad donde los bares han sido durante décadas una forma de relación social, esa cercanía vale casi tanto como una biografía. "Qué injusta es la vida", escribía otra persona en redes. La frase, repetida tantas veces ante una muerte inesperada, adquiere aquí un tono compartido. Cáceres despide a uno de esos nombres que forman parte de su memoria nocturna y cotidiana. Un hombre de barra, de conversación y de ciudad. Carlos Valiente tenía 62 años. La capilla ardiente está instalada en el tanatorio San Pedro de Alcántara en cuya capilla será este viernes despedido a las 10.30 horas.

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