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Memoria democrática

La Cárcel Vieja de Cáceres inicia su declaración como Lugar de Memoria Democrática

El BOE publica la apertura del expediente, que activa una protección provisional del inmueble de Héroes de Baler y prevé resolver en un plazo máximo de doce meses

Cárcel vieja de Cáceres.

Cárcel vieja de Cáceres. / EL PERIÓDICO

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Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Cáceres

La antigua Prisión Provincial de Cáceres ha dado el primer paso para ser reconocida oficialmente como Lugar de Memoria Democrática. El Boletín Oficial del Estado publica este miércoles la resolución de la Dirección General de Promoción de la Memoria Democrática por la que se incoa el procedimiento de declaración del inmueble, situado en el número 6 de la avenida Héroes de Baler.

La apertura del expediente no equivale todavía a la declaración definitiva, pero sí activa una anotación preventiva en el Inventario de Lugares de Memoria Democrática y la aplicación provisional del régimen de protección previsto para este tipo de bienes. La resolución deberá adoptarse y notificarse en un plazo máximo de doce meses desde la incoación del procedimiento.

El acuerdo parte de un informe elaborado por la División de Coordinación Administrativa y Relaciones Institucionales de la Dirección General de Promoción de la Memoria Democrática, que considera conveniente reconocer este espacio por sus valores históricos, materiales, simbólicos e intangibles vinculados a la memoria democrática, la represión franquista y la lucha por los derechos y libertades.

De proyecto republicano a centro de reclusión

La historia del edificio arranca antes de la Guerra Civil. En mayo de 1927, Antonio Canales González, dirigente socialista y ugetista de Cáceres, solicitó al Ayuntamiento la construcción de una nueva prisión provincial ante el mal estado del antiguo centro penitenciario de la calle Nidos.

El proyecto no empezó a materializarse hasta la etapa republicana, cuando el propio Canales era ya alcalde de la ciudad. La nueva prisión fue concebida con una capacidad mínima de 145 plazas, repartidas entre 130 para hombres y 15 para mujeres. La primera piedra se colocó el 26 de febrero de 1934.

El golpe de Estado de julio de 1936 cambió de forma radical el destino del edificio, todavía inacabado. Desde agosto de ese año comenzaron a ingresar en la conocida como "cárcel nueva" numerosas personas consideradas "peligrosas" por las autoridades militares sublevadas, especialmente por sus responsabilidades institucionales, políticas o sindicales anteriores.

Según recoge el expediente, el recinto se convirtió durante la Guerra de España en un importante centro de reclusión de opositores políticos, reales o supuestos, al nuevo Estado franquista en construcción.

Más de un millar de presos durante la guerra

La resolución publicada en el BOE señala que no existen cifras oficiales completas sobre el número de reclusos durante la guerra, pero sí referencias indirectas a partir de expedientes carcelarios conservados en el Archivo Histórico Provincial de Cáceres.

Esos documentos sitúan en torno a 1.100 el número de presos en noviembre de 1937, en su mayoría de carácter político. El expediente también recoge que al menos 338 reclusos procedentes de las prisiones "vieja" y "nueva" de Cáceres fueron asesinados por los sublevados antes del 1 de abril de 1939.

Entre ellos estaba el alcalde Antonio Canales González, fusilado el 25 de diciembre de 1937 junto a otros 34 hombres. Además, al menos 19 presos fallecieron en el interior de la prisión antes del final de la contienda.

Posguerra, ejecuciones y presos antifranquistas

La prisión mantuvo un papel relevante en los primeros años de la posguerra. En 1939, la población penitenciaria superaba ampliamente el millar. El padrón municipal del 31 de diciembre de 1940 elevó la cifra a 2.516 personas censadas en la "Prisión Nueva", aunque sin distinguir entre presos políticos y comunes.

Los datos oficiales citados en la resolución reflejan después un descenso progresivo: 1.170 reclusos a comienzos de 1942 y 725 en 1943. Durante ese periodo fallecieron en el interior del establecimiento al menos 130 personas.

El abandono hecho arte: rescatan las huellas de la Cárcel Vieja de Cáceres con un mural de 23 metros

El abandono hecho arte: rescatan las huellas de la Cárcel Vieja de Cáceres con un mural de 23 metros / EP

El expediente añade que al menos 129 personas fueron ejecutadas por piquetes militares entre el 1 de abril de 1939 y el 4 de septiembre de 1943, fecha en la que tuvo lugar la última ejecución en la ciudad de Cáceres.

El uso político del establecimiento no terminó con los primeros años de la dictadura. Desde mediados de los años 40, y a raíz de la actividad de la guerrilla antifranquista en la provincia cacereña, ingresaron en este centro algunos presos políticos, especialmente enlaces guerrilleros, aunque permanecían poco tiempo antes de ser trasladados a Madrid.

A comienzos de los años 60, alrededor de 200 presos antifranquistas procedentes de distintas provincias españolas permanecían recluidos en sus instalaciones. La mayoría habían sido detenidos por su militancia y actividad en el Partido Comunista de España y en Comisiones Obreras.

El Gobierno ha iniciado el procedimiento para declarar la antigua Prisión Provincial de Cáceres como Lugar de Memoria Democrática, un expediente publicado este miércoles en el BOE que protege de forma provisional el inmueble y reconoce su papel en la represión franquista

La titularidad del inmueble corresponde a la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios y de la Seguridad del Estado, SIEPSE. La resolución identifica el bien como la antigua Prisión Provincial de Cáceres, con dirección en la avenida Héroes de Baler, número 6, y recoge además sus coordenadas y referencia catastral.

La incoación del expediente no altera el uso actual del edificio, aunque cualquier uso futuro deberá ser compatible con las medidas de protección. El acuerdo no plantea medidas específicas adicionales para el titular del bien, pero sí exige respetar las garantías generales de perdurabilidad y evitar la remoción o desaparición de vestigios vinculados a la memoria democrática.

La eventual declaración como Lugar de Memoria Democrática supondría también la puesta en marcha de medidas de difusión e interpretación. El Estado prevé impulsar recursos audiovisuales y digitales explicativos, promover la instalación de placas, paneles o distintivos memoriales y señalizar el espacio como punto de reconocimiento de las víctimas.

El Portal web de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática incorporaría su geolocalización y una ficha con fotografías y audiovisuales. El acuerdo contempla además mecanismos institucionales para integrar este lugar en circuitos internacionales relacionados con procesos de construcción de memoria democrática semejantes.

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Carlos Gil

El procedimiento deberá pasar ahora por los trámites de información pública y audiencia previstos en la Ley 20/2022, de Memoria Democrática. La resolución final corresponderá a la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, a propuesta de la Dirección General de Promoción de la Memoria Democrática.

El acuerdo publicado en el BOE no pone fin al procedimiento y, por tanto, no admite recurso en esta fase al tratarse de un acto de trámite. La oposición al mismo podrá alegarse por las personas interesadas para que sea tenida en cuenta en la resolución definitiva.

El expediente abre así una vía institucional para reconocer en Cáceres uno de los espacios más duros de la represión franquista en Extremadura, un edificio levantado en origen como proyecto penitenciario republicano y convertido después en escenario de encarcelamiento, muerte y memoria pendiente.

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