Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Ribera del Marco

La última familia que resiste en el Alto de Fuente Fría (Cáceres): "Con el dinero que nos dan no podemos comprar otra casa"

'Joaqui' García vive con su marido y su hija menor entre solares y casas derribadas y asegura que le han dado de plazo hasta el próximo miércoles para abandonar su vivienda

Joaquina García permanece con su familia en el Alto de Fuente Fría pese al avance de los derribos.

Joaquina García permanece con su familia en el Alto de Fuente Fría pese al avance de los derribos. / Carlos Gil

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Gonzalo Lillo

Gonzalo Lillo

Cáceres

Joaquina García no está dispuesta a abandonar su casa en el Alto de Fuente Fría en las condiciones que le han planteado. Allí vive con su marido y su hija menor, rodeada de solares y de los restos de las viviendas que ya han sido derribadas para abrir paso al nuevo desarrollo urbanístico previsto en esta zona de Cáceres.

La vecina asegura que la Agrupación de Interés Urbanístico (AIU) San Francisco 06, responsable del proyecto, le ha dado de plazo hasta el próximo miércoles 15 de julio para firmar su salida y abandonar la vivienda, pero ella mantiene su negativa: "Con el dinero que nos dan no podemos comprar otra casa", explica.

La suya es la última familia que se resiste a marcharse de este antiguo barrio de la Ribera del Marco, prácticamente desmantelado después de meses de demoliciones. Junto a ellos todavía permanece otro vecino, aunque, según cuenta 'Joaqui', tiene previsto alcanzar un acuerdo "la próxima semana".

Operarios trabajan entre los restos de una vivienda derribada.

Escombros y restos de una vivienda tras las actuaciones en el Alto de Fuente Fría. / Carlos Gil

La mujer sostiene que no se opone por completo a marcharse de su vivienda, pero reclama una compensación económica que permita a su familia acceder a otro hogar. No concreta la cantidad que le han ofrecido, aunque asegura que resulta insuficiente para comprar otra casa y abandonar la suya sin quedar en una situación de desprotección. "Yo no me puedo ir de mi casa por lo que me ofrecen", insiste.

Cables arrancados

La tensión que rodea su permanencia se ha incrementado durante la madrugada de este viernes. La residente denuncia que se quedaron sin suministro eléctrico alrededor de las seis de la mañana y, al salir al exterior, comprobaron que los cables que llegaban hasta el contador habían sido arrancados.

El cableado que, según la residente, fue arrancado durante la madrugada.

El cableado que, según la residente, fue arrancado durante la madrugada. / Carlos Gil

El corte, señala, afectó únicamente a su vivienda, puesto que el otro vecino que todavía reside en este enclave sí conservaba la electricidad. Tras descubrir los daños, avisó a la Policía Local, varios agentes acudieron al lugar y le indicaron que debía presentar una denuncia, un trámite que ya ha formalizado. Aunque la avería ya ha sido reparada, la residente asegura que desconoce quién está detrás de los daños.

Proyecto urbanístico

Los derribos de Alto de Fuente Fría comenzaron en febrero, después de que una empresa especializada retirara las placas de uralita de las viviendas deshabitadas. La mayoría de los inmuebles ya habían sido adquiridos por la Agrupación de Interés Urbanístico San Francisco 06, aunque algunas familias rechazaron las cantidades ofrecidas.

Trabajos de derribo en el Alto de Fuente Fría.

Trabajos de derribo en el Alto de Fuente Fría. / Carlos Gil

Las demoliciones forman parte del desarrollo urbanístico previsto entre las avenidas de Dulcinea y Cervantes, donde se proyecta la construcción de 415 apartamentos. A cambio, los promotores deben entregar al Ayuntamiento de Cáceres los terrenos necesarios para crear un corredor verde y un parque fluvial a lo largo de la Ribera del Marco.

Tracking Pixel Contents