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Centro cacereño

Clavellinas: una escuela de música y la reforma de una corsetería histórica de Cáceres

Las obras avanzan en el antiguo auditorio de Caja Extremadura y en el establecimiento que ocupó Corsetería Betina, dos espacios muy reconocibles que afrontan ahora una nueva etapa

Obras en la calle Clavellinas de Cáceres.

M. A. M

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Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Cáceres

Contenedores de escombros, cristaleras cubiertas, operarios entrando y saliendo y estructuras interiores al descubierto. La calle Clavellinas, una de las vías más transitadas del centro de Cáceres, atraviesa estos días una transformación que se concentra en dos edificios ligados a la memoria reciente de la ciudad.

Por un lado, el histórico local que durante años ocupó Corsetería Betina está siendo rehabilitado para volver a alquilarse. A poca distancia, el edificio de la antigua Sala Clavellinas de Caja Extremadura ha quedado reducido en su interior a una estructura sostenida por la fachada, paso previo a su conversión en la futura Escuela de Música de Alto Rendimiento de la Fundación Atrium Musicae.

Son dos actuaciones distintas, con dimensiones y objetivos muy diferentes, pero que coinciden en un mismo punto: la recuperación de espacios cerrados o deteriorados en una calle que busca reforzar su actividad comercial y cultural.

Betina seguirá siendo un local comercial

Las obras en el antiguo establecimiento de Corsetería Betina habían despertado numerosas especulaciones durante los últimos días. La presencia de un contenedor en la entrada y de un cartel de un estudio de arquitectura sobre una de sus características cristaleras llevó a algunos viandantes a pensar que el bajo podría perder su uso comercial para convertirse en vivienda.

La empresa Práctico, encargada de ejecutar la reforma, ha descartado esa posibilidad. El inmueble seguirá destinado a actividad comercial y la intervención tiene como finalidad reparar los desperfectos acumulados después de muchos años de utilización.

"Lo estamos arreglando para volver a alquilarlo. Llevaba muchos años en uso y necesitaba una rehabilitación porque había desperfectos. El objetivo es ponerlo pronto de nuevo en el mercado", han señalado desde la constructora.

La actuación se centra, por tanto, en acondicionar el interior y mejorar el estado general del establecimiento sin modificar su uso urbanístico. El objetivo de la propiedad es dejar el bajo preparado para que pueda albergar un nuevo negocio cuanto antes.

La calle Clavellinas de Cáceres vive una transformación visible en dos de sus inmuebles más conocidos: el antiguo auditorio de Caja Extremadura se convertirá en una escuela de música, mientras el local de Corsetería Betina se rehabilita para regresar al mercado comercial

Un comercio ligado a la memoria del centro

El local forma parte de la imagen cotidiana de Clavellinas por haber acogido durante años a Corsetería Betina, uno de los comercios más conocidos del centro cacereño.

El negocio abandonó posteriormente ese emplazamiento para trasladarse al establecimiento que había ocupado "La Gitana" y terminó instalándose en otro local de la calle Rodríguez Moñino.

La reforma del antiguo Betina vuelve a poner el foco sobre la situación de los bajos tradicionales del centro, algunos de los cuales permanecen vacíos durante largos periodos pese a encontrarse en calles con un elevado tránsito peatonal.

En este caso, la intención de mantener el uso comercial evita que desaparezca otro escaparate de una vía que ha perdido establecimientos históricos, pero que al mismo tiempo trata de atraer nuevas iniciativas.

Una escuela de música en la antigua Sala Clavellinas

La transformación de mayor calado se desarrolla en el edificio que albergó la Sala Clavellinas de la antigua Caja de Ahorros de Extremadura. La empresa Placonsa trabaja en la rehabilitación del inmueble, cuyo interior ha sido desmontado casi por completo para adaptarlo a su nuevo destino.

El proyecto contempla convertirlo en la Escuela de Música de Alto Rendimiento de la Fundación Atrium Musicae, una iniciativa impulsada por José Polo y Toño Pérez dentro de la estrategia cultural vinculada a Atrio.

La previsión inicial es que el edificio pueda estar preparado en 2026. La futura escuela ofrecerá formación musical a niños y jóvenes y aspira a incorporar a Cáceres a los circuitos de enseñanza y creación musical de alto nivel.

Las obras ya permiten apreciar desde el exterior la profundidad de la intervención. Tras la fachada permanece ahora una estructura desnuda, con buena parte de las distribuciones interiores retiradas para acometer una reforma integral.

Un edificio con varias vidas

Atrio adquirió el inmueble el 28 de diciembre de 2024 a la diócesis de Coria-Cáceres. La operación se cerró por 1,84 millones de euros, el mismo precio con el que el edificio había salido al mercado, y necesitó la autorización de la Santa Sede.

La diócesis lo había comprado en los años 90 para destinarlo al Hogar Sacerdotal. Ese uso se mantuvo hasta 2017, cuando la reforma del Seminario Diocesano permitió trasladar allí parte de esa actividad.

Antes había albergado el auditorio de Caja Extremadura, un espacio muy presente en la memoria cultural de varias generaciones de cacereños. Entre sus actividades destacó el Aula de Cine, dirigida durante una etapa por María José López González.

El edificio fue proyectado en los años 70 por el arquitecto José Antonio Carbajal. La nueva intervención ha sido encargada al Estudio de Arquitectos de los Carbajal, vinculado al diseño original de 1974, con la intención de adaptar el inmueble sin borrar por completo su identidad arquitectónica.

El auditorio, clave para elegir Clavellinas

El edificio dispone de dos plantas de sótano y garaje, una planta central en la que se encuentra el auditorio, otras tres plantas con salas, una capilla y 30 habitaciones individuales con cuarto de baño, además de una terraza.

La existencia del auditorio fue uno de los elementos decisivos para que los promotores eligieran este inmueble como sede de la escuela.

La primera opción de la Fundación Atrium Musicae había sido adaptar el edificio de la antigua Demarcación de Carreteras, situado en la plaza de Santa María y también propiedad de Atrio. Ese plan quedó aparcado porque los trámites administrativos y las obras podían prolongarse entre cuatro y cinco años.

El destino del inmueble de la calle Golfines, número 6, continúa pendiente de concretarse.

La apuesta cultural de Atrio

La Fundación Atrium Musicae fue creada en diciembre de 2022 por los propietarios del Relais & Châteaux Atrio como una organización sin ánimo de lucro orientada a mejorar la calidad de vida de personas y comunidades mediante el arte y la música.

La entidad se financia a través de aportaciones de instituciones, grandes donantes y particulares, incluidas pequeñas contribuciones.

José Polo ha defendido en distintas ocasiones el valor educativo de la música y su influencia en el desarrollo de niños y jóvenes. Según ha señalado, la formación musical "contribuye al desarrollo del cerebro y mejora la capacidad de los más pequeños en el campo de las ciencias, las matemáticas o las lenguas".

La escuela se incorporará a una red de proyectos desarrollados por Atrio en Cáceres, entre los que se encuentran el restaurante y hotel de la plaza de San Mateo, Torre de Sande y la Casa Palacio Paredes Saavedra.

Comercio y cultura en una misma calle

Las dos rehabilitaciones llegan en un momento de cambio para Clavellinas, una vía recientemente peatonalizada y situada junto a algunos de los principales equipamientos culturales de la ciudad.

El Gran Teatro, el Museo de Arte Contemporáneo Helga de Alvear, la Galería Kermel, el entorno de Pizarro y Roso de Luna y el aparcamiento de Clara Campoamor forman parte de un eje que combina cultura, restauración, comercio y movilidad peatonal.

José Polo ha definido Clavellinas como un lugar "mu cacereñu", una expresión con la que resume el carácter céntrico y reconocible de esta calle.

La futura escuela puede reforzar ese perfil cultural, mientras la rehabilitación del antiguo local de Betina busca recuperar actividad comercial a pie de calle. Una gran intervención y otra de menor escala que, observadas en conjunto, muestran cómo Clavellinas comienza a cambiar sin desprenderse del todo de su memoria.

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