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La entrevista del domingo frente a frente

Manolo Bejarano, diestro de Cáceres: "Me quedan cinco meses para jubilarme como torero, con 14 cornadas y orgulloso de un trabajo que ha sido mi vida y mi pasión"

Orgulloso de su tierra y de su profesión, el célebre matador se despide de los ruedos tras una vida dedicada a la tauromaquia

Manolo Bejarano, diestro de Cáceres: "Me quedan cinco meses para jubilarme como torero, con 14 cornadas y orgulloso de un trabajo que ha sido mi vida y mi pasión"

Carlos Gil

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Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Cáceres

Mira como un torero, anda como un torero, huele a torero y estrecha la mano como un torero, de la misma forma que apenas siendo un niño Francisco Rivera Paquirri se la estrechó una tarde de mayo en la Era de los Mártires en la que, definitivamente, se dijo así mismo: "Quiero ser un héroe, como Paquirri". Y lo ha conseguido. Ha culminado una carrera en la tabla media del escalafón sin perder ni la torería ni la humildad. Manolo Bejarano Solana (febrero de 1974) recibió la alternativa en 1999 en Cáceres (la ciudad que define con un adjetivo certero: "grandiosa") y lo hizo de la mano de Juan Antonio Ruiz Espartaco y Juan Mora como testigo. Aquel día sufrió una grave cornada, una de las 14 que tatúan el cuerpo de un maestro pasional y verdadero que dentro de cinco meses pisará el feliz ruedo de la jubilación.

-Usted soñó con ser torero, como Paquirri.

-Así es. Y tengo una anécdota con él que hace escasos meses se la contaba a su hijo Francisco Rivera, con quien me une buena amistad. Parte de culpa de que yo haya sido torero la tiene el maestro Francisco Rivera Paquirri. Una tarde de feria en Cáceres, recuerdo que era muy niño, casi al acabar la corrida abrían las puertas y nos dejaban entrar a la plaza. Entonces me fui a ver al maestro; me dio la mano, me miró con esa cara tan torera. Un hombre tan atractivo... lo vi como un héroe. Y me dije: 'Quiero ser un héroe como Paquirri'.

Manolo Bejarano, torero cacereño.

Manolo Bejarano, torero cacereño. / Carlos Gil

-Y paseó su garbo por España y América.

-Sí; muchos años. Desde que tomé la alternativa no paré de torear tanto en España como en América (en Colombia, Ecuador, Perú...) Siempre he estado muy vinculado también a la cultura taurina americana. He tenido muchos amigos allí y me han tratado como a uno más, con lo cual estoy agradecido siempre a esos países.

-¿Qué es amar?

Es complicado de definir. Para mí es tener pasión por otra persona, por tu profesión... Es algo muy pasional, algo que si te falta, te falta vida.

Junto al torero cacereño Manolo Bejarano en La Refranería.

Junto al torero cacereño Manolo Bejarano en La Refranería. / Carlos Gil

-Ha sido un torero guapo.

-Bueno, dejémoslo en torero.

-Y cacereño de la calle Valdés.

-Sí, eso sí, muy cacereño, muy orgulloso de mi tierra, de mi ciudad, muy orgulloso de mis paisanos, donde me tienen muchísimo cariño y ese cariño es recíproco. Donde me tienen mucho respeto y ese respeto es recíproco, y donde me siento un triunfador, a pesar de no haber logrado ciertos objetivos que me marqué cuando empecé. Pero me siento un triunfador porque donde quiera que voy, me quieren, me respetan, me idolatran incluso en algunas ocasiones; y en mi tierra, en Cáceres, mucho más si cabe.

La torería y la tontería

-¿Qué es la torería?

-Que te vean andando y que digan: 'Ese es torero'. Es sentirse torero, andar como torero, hablar como un torero, oler a torero, mirar como un torero.

-¿Qué es la tontería?

-Cuando se te va un poco la pinza y te crees algo que no eres. Pienso que todos los toreros, todas las personas, tenemos un momento en nuestras vidas de esa cierta tontería que creemos que lo sabemos todo o que ya tenemos un rango. Gracias a Dios he intentado ser una persona humilde, amigo de mis amigos, y ser uno más. Cada cual tiene su profesión, yo elegí la mía siendo uno más.

Entrevista a Manolo Bejarano.

Entrevista a Manolo Bejarano. / Carlos Gil

-¿Y se nos ha ido en este país la pinza con la crítica a la fiesta nacional?

-Se ha politizado con el 'me gustan los toros' o el 'no me gustan los toros' y el aplauso fácil. El toreo siempre ha sido del pueblo y los toreros siempre hemos ido de pueblo en pueblo. Por lo menos aquí en Extremadura el 90% de las fiestas de los pueblos están muy cerca del toro. Creo que en nuestra tierra ese debate no ha repercutido en los espectáculos y las organizaciones taurinas.

-Un día colgó las botas y ahora está a punto de jubilarse.

A puntito. A cinco meses. Y me jubilo de lo que ha sido mi vida, mi profesión, de lo cual estoy súper orgulloso porque no es fácil mantenerte tantos años ahí (años mejores, otros peores), con esas incertidumbres que crea este mundo para los que hemos estado en la mitad de la tabla del escalafón. Pero he sabido seguir hacia adelante con mucha dignidad, de modo que jubilarme de mi profesión es una de las cosas que más me enorgullece. Monté una escuela taurina que está dando frutos, con Julio Méndez, que ha salido a hombros en Madrid, Darío Romero, Jorge Hurtado y tantos otros que hoy no son toreros. De unos y de otros estoy orgulloso porque he sabido transmitirles valores, educación y humildad.

Manolo Bejarano en la entrevista con este diario.

Manolo Bejarano en la entrevista con este diario. / Carlos Gil

-¿Y con cuántas cornadas se jubila?

-Forman parte del guión. El toreo es un espectáculo auténtico, un espectáculo verdadero, donde no hay nada premeditado, donde te coge y te mata un toro o te puede herir un toro. Me voy con catorce cornadas, con muchas operaciones, con muchos ligamentos rotos, pero lo he llevado muy bien porque sabía a lo que me exponía; y el toro, obvio, sale a coger. El toro te coge por errores o porque muchas veces pisas terrenos un poco comprometidos y en muchas ocasiones hay que tirar la moneda. Yo la he tirado, hay veces que ha salido cruz y, bueno, tengo las piernas como las tengo, pero estoy orgulloso de que los toros me han cogido toreando o queriendo matar un toro. Nunca me ha cogido un toro huyendo de él. Me han cogido pero de verdad, no de mentira. He sido sincero en mi profesión y en el ruedo.

-Defina Cáceres.

-Grandiosa. Es la ciudad más bonita del mundo, la ciudad con la gente más maravillosa del mundo.

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