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Nuestro pasado

Así comenzó la ampliación de la avenida Virgen de la Montaña de Cáceres en 1946 con 400.000 pesetas

Ocho décadas después de su primera gran transformación, la avenida Virgen de la Montaña afronta una nueva reforma para consolidar su evolución urbana, un proyecto del que este periódico informó el pasado mes de abril

Avenida Virgen de la Montaña de Cáceres en el pasado.

Avenida Virgen de la Montaña de Cáceres en el pasado. / Archivo histórico municipal de Cáceres

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Esteban Valero Vizcano

Esteban Valero Vizcano

Cáceres

La avenida Virgen de la Montaña dio sus primeros pasos hacia su transformación urbana en enero de 1946. Aquel mes comenzaron las obras de ampliación de una de las principales vías de Cáceres, una actuación que contó con un presupuesto de 400.000 pesetas y que formó parte del crecimiento urbanístico que experimentaba la ciudad en la posguerra.

Según las informaciones publicadas entonces, las obras arrancaron ese mismo mes, coincidiendo con otro de los grandes proyectos urbanísticos de la época: el anuncio, el 7 de enero de 1946, de la construcción en la avenida de Cánovas del que estaba llamado a convertirse en el mayor edificio de Cáceres, destinado a albergar los servicios y dependencias del Instituto Nacional de Previsión.

Un proyecto para modernizar la vía

Ocho décadas después, la avenida Virgen de la Montaña volvió a situarse en el centro de la planificación urbanística municipal con un nuevo proyecto de remodelación integral. El Ayuntamiento de Cáceres sacó a licitación unas obras incluidas en el Plan de Actuación Integrado (PAI) Cáceres, la ciudad que queremos, cofinanciado por la Unión Europea a través de los fondos Feder.

La actuación, presupuestada en 2,7 millones de euros y con un plazo de ejecución de 18 meses, contempló una transformación completa de la configuración de la avenida. El proyecto redefinió los carriles de circulación, los sentidos del tráfico, las zonas de aparcamiento, los espacios de carga y descarga, la ubicación de los contenedores, así como la creación de nuevas áreas peatonales y estanciales, además de la renovación de los servicios municipales.

El objetivo de la intervención fue revalorizar el espacio urbano y mejorar la funcionalidad de una vía que presentaba problemas de accesibilidad, aceras estrechas, pavimentos deteriorados y deficiencias de seguridad en algunos pasos de peatones, consolidando así una nueva etapa en la evolución de una avenida cuya modernización había comenzado, precisamente, en enero de 1946.

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