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Club 18/99

GEFISCAL, raíces cacereñas para ayudar a las empresas a competir sin fronteras

La firma cuenta con equipos en Cáceres, Madrid y Barcelona y combina el conocimiento cercano del tejido empresarial con el respaldo internacional de ETL Global

Francisco Javier Benito Cordero, socio de GEFISCAL.

Francisco Javier Benito Cordero, socio de GEFISCAL. / J. VENTURA

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Juan José Ventura

Juan José Ventura

Cáceres

Cada mañana, más de un centenar de profesionales acude a trabajar a la sede de GEFISCAL en Cáceres. La cifra refleja la dimensión alcanzada por una empresa que nació en la capital cacereña hace medio siglo y que, sin renunciar a sus raíces, ha ampliado su presencia hasta Madrid y Barcelona, donde dispone de equipos de alrededor de 42 personas en cada ciudad. La compañía de origen extremeño está integrada en ETL Global.

Ese crecimiento no ha apartado a la compañía de su propósito original: acompañar a empresarios y organizaciones en sus decisiones. Su trabajo abarca desde el asesoramiento tributario, laboral y jurídico hasta los recursos humanos, la consultoría empresarial, la organización interna o el análisis de mercados.

Para Francisco Javier Benito Cordero, socio de GEFISCAL, el objetivo no consiste únicamente en resolver obligaciones administrativas. La aspiración es aportar al empresario una visión completa que le permita anticiparse a los problemas y elegir el mejor camino para su negocio.

«Intentamos ayudar desde un punto de vista global, dentro del entorno empresarial en el que nos movemos, para que el empresario pueda tomar sus mejores decisiones, ya sea en recursos humanos, materia tributaria, laboral o análisis de mercado», explica.

Interior de las oficinas de Gefiscal.

Interior de las oficinas de Gefiscal. / EL PERIÓDICO

Crecer para fortalecer el territorio

La sede cacereña continúa siendo el principal centro de actividad de la compañía y una muestra de su compromiso con Extremadura. GEFISCAL entiende que el crecimiento empresarial no solo beneficia a una organización concreta, sino que termina repercutiendo en el conjunto de la sociedad.

«Creemos que una parte de devolver a la sociedad el valor que nos aporta consiste en crear mejores empresas. Y, sobre todo, si pueden ser mejores empresas extremeñas, mucho mejor, porque la riqueza queda en nuestro territorio», sostiene Benito Cordero.

La firma acompaña tanto a autónomos y pequeños negocios como a empresas familiares, grandes grupos y entidades públicas. Puede intervenir en la gestión cotidiana de una compañía, pero también en operaciones de mayor complejidad, como reestructuraciones empresariales, reorganizaciones societarias, planificación fiscal avanzada, valoración de riesgos o procesos de compra y fusión.

Ese asesoramiento se completa con programas dirigidos a impulsar el crecimiento, la digitalización o la recuperación de empresas que atraviesan dificultades. Iniciativas como Un Autónomo, Un Empleo, Activa Crecimiento o RESET buscan convertir el diagnóstico y la consultoría en planes concretos de actuación.

Ángel Jiménez, socio Director de Operaciones;  Raúl Benito, socio y consejero delegado; José Ángel Benito, socio director Gexbrok;  y Francisco Javier Benito, CEO.

Ángel Jiménez, socio Director de Operaciones; Raúl Benito, socio y consejero delegado; José Ángel Benito, socio director Gexbrok; y Francisco Javier Benito, CEO. / EL PERIÓDICO

Del conocimiento local a la visión internacional

Uno de los principales puntos de inflexión en la trayectoria de GEFISCAL fue su integración en ETL Global, una red internacional presente en más de 50 países. La incorporación permitió mantener el asesoramiento cercano y, al mismo tiempo, responder a las necesidades de clientes que ya operaban o querían implantarse fuera de España.

«Fue algo positivo y disruptivo porque nos dio esa visión global: acercar un asesoramiento local, pero con una perspectiva internacional», señala el socio de la compañía.

La decisión surgió, precisamente, de la experiencia acumulada con empresas extremeñas que habían comenzado a exportar. Algunas necesitaban formalizar contratos, conocer la fiscalidad del país de destino o encontrar profesionales de confianza en otros mercados.

Hasta entonces, GEFISCAL debía recurrir a despachos externos. La red internacional le permitió ofrecer directamente ese acompañamiento y convertirse en un puente para las empresas que quieren abrirse camino fuera de Extremadura y de España.

La filosofía se resume en una idea: negocio local, visión global. El conocimiento de las particularidades de las empresas extremeñas convive así con la capacidad de ofrecer soporte en procesos de exportación, expansión o implantación internacional.

Francisco Javier Benito Cordero, socio de GEFISCAL.

Francisco Javier Benito Cordero, socio de GEFISCAL. / J. VENTURA

Perder el miedo a mirar fuera

Precisamente, la necesidad de ampliar horizontes es uno de los grandes retos que Benito Cordero identifica en el tejido empresarial regional. A su juicio, las empresas cacereñas y extremeñas deben dejar de contemplar su mercado únicamente desde una perspectiva local.

«Una empresa de Cáceres tiene que ser consciente de que no solo puede vender su producto o su servicio en Extremadura. Puede hacerlo en el resto de España e incluso fuera del país», afirma.

Su experiencia con empresarios de otros territorios le ha permitido comprobar que las compañías extremeñas disponen de conocimientos, capacidad y especialización suficientes para competir en cualquier mercado.

«Cuando sales fuera, te das cuenta de que los extremeños y los cacereños tenemos un conocimiento brutal sobre nuestras empresas y nuestros sectores. Podemos estar a la misma altura, o incluso por encima, de empresarios de Madrid, Barcelona o el norte de España», asegura.

Por eso, considera necesario desprenderse de cualquier complejo de inferioridad. El desafío no es solo disponer de buenos productos o servicios, sino confiar en ellos, dotar a las empresas de estructuras adecuadas y atreverse a buscar nuevos mercados.

Interior de las oficinas de GEFISCAL.

Interior de las oficinas de GEFISCAL. / EL PERIÓDICO

El Club 18/99 como espacio para compartir

En esa construcción de un tejido empresarial más sólido desempeñan también un papel relevante los espacios de encuentro. GEFISCAL forma parte del Club 18/99 de la Cámara de Comercio de Cáceres, una iniciativa que reúne a compañías con voluntad de colaborar, intercambiar experiencias y generar nuevas oportunidades.

Benito Cordero valora especialmente la posibilidad de que los empresarios compartan situaciones que, aunque en ocasiones se viven de manera individual, suelen ser comunes a muchas organizaciones.

«El networking, compartir experiencias y ayudarnos ante las distintas situaciones que hemos tenido hace que el empresario adquiera otra conciencia sobre cómo abordar las decisiones de su día a día», argumenta.

Una dificultad relacionada con la contratación, la organización de la plantilla, la apertura de un nuevo mercado o una inversión puede haber sido afrontada anteriormente por otro miembro. Conocer cómo actuó, qué errores cometió o qué soluciones encontró permite tomar decisiones con más información.

«Compartes una casuística con otro empresario y te dice que a él también le ocurre o que lo resolvería de otra forma. Es una manera de fortalecer a las empresas y al propio tejido empresarial», añade.

El Club 18/99 contribuye, además, a romper una de las barreras habituales entre los empresarios: la dificultad para reconocer y compartir los problemas. Frente a esa tendencia a afrontarlos en solitario, la cooperación permite detectar que muchas preocupaciones son compartidas y que pueden resolverse con el conocimiento colectivo.

Formación para atraer y conservar talento

Junto con la apertura a nuevos mercados, otro de los grandes retos de las empresas extremeñas es atraer y retener profesionales cualificados. En el caso de GEFISCAL, el tamaño de la plantilla ha permitido crear un departamento de recursos humanos encargado de diseñar un plan formativo anual.

La formación se adapta a las necesidades y habilidades de cada profesional e incluye materias tributarias, laborales, gestión de personas, consultoría empresarial o análisis de mercados. La empresa también facilita que parte de sus trabajadores pueda completar su preparación fuera de Extremadura.

A ello se suma la colaboración con universidades y centros de formación profesional, con el objetivo de que los jóvenes conozcan la compañía, realicen sus prácticas y encuentren oportunidades para desarrollar su carrera sin tener que abandonar necesariamente la región.

«Trabajamos mucho con las universidades y con los institutos de formación profesional para que el talento joven venga a prepararse o a realizar sus prácticas dentro del grupo», destaca Benito Cordero.

El futuro de un proyecto iniciado hace 50 años

Tras cinco décadas de trayectoria, los planes de GEFISCAL pasan por consolidar las bases construidas y mantener su papel como socio estratégico de las empresas. La compañía quiere seguir creciendo desde Extremadura, reforzar su actividad nacional y aprovechar su estructura internacional para acompañar a las organizaciones en mercados cada vez más amplios.

«Queremos seguir siendo el socio estratégico que toda empresa necesita, continuar trabajando por el tejido empresarial, no solo de Extremadura, sino de ámbito nacional, y fortalecer las bases del proyecto que comenzó hace 50 años», resume.

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