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Memoria Democrática

Cáceres 2031 entra en el debate por la Cruz de la plaza de América: más de 60 voces de la cultura piden su retirada

Más de 60 profesionales de la cultura reclaman su retirada por ser un “símbolo del franquismo” incompatible con la candidatura a Capital Europea de la Cultura 2031

La Cruz de Plaza de América, de nuevo en el foco.

La Cruz de Plaza de América, de nuevo en el foco. / EP

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Eduardo Villanueva

Eduardo Villanueva

Cáceres

La Cruz de la Plaza de América de Cáceres, un día más, en el centro del debate público a las puertas de una decisión clave para la proyección cultural de la ciudad. Más de 60 profesionales de la cultura, entre escritores, historiadores, artistas, músicos, profesores e investigadores, han firmado un manifiesto en el que reclaman la retirada del monumento por considerarlo un “símbolo del franquismo", que resulta "incompatible" con el proyecto de Cáceres Capital Europea de la Cultura 2031.

De Luis Pastor a Inma Chacón

El documento, respaldado por figuras como el cantautor Luis Pastor, la escritora Inma Chacón, la poeta Ada Salas o los historiadores José María Lama y José Hinojosa, reclama a las instituciones que cumplan la Ley de Memoria Democrática y rechaza la iniciativa para declarar la cruz Bien de Interés Cultural (BIC), al entender que supondría “blindar” un elemento que el Gobierno de España ya ha incluido en el Catálogo de símbolos y elementos contrarios a la memoria democrática.

Los firmantes sostienen que la cruz, inaugurada el 10 de mayo de 1938 por Pilar Primo de Rivera, representa “el hito fundamental de la fabricación simbólica del franquismo en Cáceres”. Según el manifiesto, aunque con posterioridad se modificaron las inscripciones del monumento, este mantuvo su ubicación original y continuó desempeñando “la función propagandística para la que fue concebido”.

El texto incide en que la permanencia del monumento en el espacio público no puede interpretarse únicamente desde una perspectiva religiosa o patrimonial, sino que responde, según los firmantes, a un origen vinculado “exclusivamente a la voluntad de adoctrinamiento político de la dictadura”.

Protección cuestionada

Además, el manifiesto cuestiona que la Cruz de la Plaza de América reúna los valores necesarios para obtener la máxima protección patrimonial. “Un dispositivo de propaganda franquista no es arte, no es cultura y, por lo tanto, no merece la figura de protección de un BIC”, recoge el documento suscrito por los profesionales de la cultura.

La declaración sitúa el debate en el contexto de la candidatura de Cáceres 2031, al considerar que una ciudad que aspira a convertirse en Capital Europea de la Cultura debe proyectar una imagen basada en “el diálogo, la paz y la cohesión social”. En este sentido, los firmantes advierten de que la conservación de símbolos asociados a la dictadura resulta “éticamente incompatible” con ese objetivo.

El manifiesto también rechaza que la cruz pueda ser considerada un elemento representativo de la identidad colectiva de Cáceres y defiende que su retirada permitiría avanzar hacia un modelo de ciudad cultural “abierto, democrático e integrador”.

Entre las adhesiones iniciales figuran también la cantante Pilar Boyero, el profesor de la Universidad de Extremadura (UEx) César Rina, así como escritores, pintores, gestores culturales, docentes universitarios y periodistas vinculados al ámbito cultural extremeño. Los promotores mantienen abierto el proceso de recogida de nuevas firmas.

La iniciativa abre así un nuevo capítulo en la controversia sobre la Cruz de la Plaza de América, un debate que coincide con la carrera de Cáceres para convertirse en Capital Europea de la Cultura en 2031 y que enfrenta dos visiones contrapuestas sobre el valor histórico, patrimonial y simbólico del monumento.

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