A vista de pájaro
El piloto que se cuela con su dron hecho a mano por los rincones imposibles de Cáceres: "Sueño con dedicarme a esto profesionalmente"
Asier Vaquero monta y repara sus propios aparatos FPV y sorprende en redes con vuelos en las apreturas del río Almonte y los arcos del puente viejo de Jaraicejo

E. P.

El dron desciende hacia el río, se aproxima a la pared de cuarcita y avanza por el estrecho desfiladero como si estuviera a punto de rozar la roca. Durante unos segundos, quien contempla el vídeo siente que viaja dentro del aparato. No observa el paisaje desde lejos: se introduce en él.
Detrás de esas imágenes está Asier Vaquero, piloto de drones y creador audiovisual que ha comenzado a llamar la atención en las redes sociales con sus vuelos por algunos de los rincones más espectaculares de la provincia de Cáceres. Sus últimas grabaciones muestran las apreturas del río Almonte, en el término municipal de Cabañas del Castillo, y el puente viejo de Jaraicejo, dos enclaves muy diferentes unidos ahora por una misma perspectiva: la que ofrece un pequeño aparato dirigido a través de unas gafas.
No son, sin embargo, los drones estabilizados que suelen utilizarse para obtener grandes panorámicas aéreas. Vaquero pilota dispositivos FPV, siglas de "vista en primera persona", que permiten contemplar en directo lo que registra la cámara instalada en la aeronave.
"Lo que llama la atención de estos drones es estar pegado a los sitios", explica. Volar demasiado alto, asegura, reduciría el impacto de unas imágenes construidas precisamente sobre la sensación de proximidad. "Parece que se va a chocar, que pasa cerca de una piedra o que se mete por un agujero. Eso engancha a la gente".
Un mes para aprender a construirlo
Su afición comenzó después de que su hermano comprara un dron estabilizado. Aquella primera toma de contacto despertó su curiosidad, aunque pronto descubrió que los FPV constituían un mundo completamente distinto. En lugar de limitarse a adquirir uno y comenzar a utilizarlo, tuvo que aprender a ensamblar sus propios aparatos.
Las piezas llegaron poco a poco, algunas desde China. Después vinieron los tutoriales, los foros especializados, las conexiones eléctricas y la configuración de cada motor mediante un programa informático de código abierto. Aprovechó unas vacaciones para sumergirse por completo en ese proceso.
"Me tiré un mes a tope para aprender a montarlo", recuerda. El reto no consiste únicamente en conseguir que despegue. Estos aparatos vuelan cerca del suelo, atraviesan espacios reducidos y están más expuestos a golpes, por lo que saber repararlos forma parte casi inevitable del aprendizaje.
"Para aprender a volar drones de estos tienes que ser también mecánico. Tienes que saber montarlo y desmontarlo porque vas a apurar mucho, lo vas a chocar y tendrás que repararlo", señala. Vaquero no procedía de la mecánica, aunque siempre le habían interesado la electricidad y la electrónica. Su verdadera formación está ligada al mundo audiovisual: estudió animación 3D y modelado, unos conocimientos que ahora combina con el pilotaje y la edición de las secuencias.
Antes de realizar sus primeros vuelos reales pasó muchas horas practicando con una emisora conectada a un simulador. El programa reproducía la física y los movimientos del aparato como si se tratara de un videojuego, pero con un objetivo muy diferente: aprender a dominar un dron que, según explica, no dispone de las ayudas habituales de otros modelos.
Vaquero cuenta además con la formación necesaria para pilotar y consulta antes de cada salida las limitaciones existentes en el espacio aéreo. AESA distingue diferentes categorías y requisitos para las operaciones con drones, mientras que la herramienta de Enaire permite comprobar zonas restringidas, avisos y circunstancias que pueden afectar al vuelo.
Un vuelo por una herida abierta en la montaña
Uno de los vídeos que más impacto ha generado es el grabado en las apreturas del río Almonte. El dron avanza se interna entre las paredes rocosas, dejando a ambos lados un paisaje que parece diseñado para ser recorrido a ras de piedra.

Asier Vaquero pilota un dron. / E. P.
Las apreturas, también conocidas como Portilla del Almonte, se encuentran al norte de Cabañas del Castillo y forman parte del Geoparque Mundial de la Unesco Villuercas-Ibores-Jara. El río abrió allí una salida entre las duras capas de cuarcita antes de continuar hacia la penillanura cacereña y desembocar finalmente en el Tajo.
El desfiladero alcanza unos 2,7 kilómetros de longitud y presenta puntos con una incisión cercana a los 200 metros. El entorno reúne además grandes pliegues geológicos, crestas cuarcíticas y una rica biodiversidad asociada a los riscos y la ribera. En sus paredes encuentran refugio especies como el buitre leonado, el alimoche, la cigüeña negra, el águila perdicera o el halcón peregrino.
Desde el aire, toda esa explicación geológica se convierte en una experiencia de apenas unos segundos. El dron permite seguir el recorrido del agua, acercarse a las paredes y descubrir las verdaderas dimensiones de una abertura que, contemplada desde la carretera o desde el sendero, ofrece una perspectiva completamente distinta.
La toma perfecta bajo el puente
La grabación del puente viejo de Jaraicejo necesitó más planificación. Vaquero acudió una primera vez al enclave, trazó la línea de vuelo y registró varias imágenes, pero no quedó satisfecho. El cielo estaba nublado y la luz no ayudaba a resaltar la piedra. Después de enseñar el resultado a otros aficionados, decidió regresar al atardecer. Incorporó además a una joven que aparece corriendo sobre el puente mientras el dron asciende, la sigue durante unos instantes y termina atravesando uno de los arcos. "Me recomendaron que ella subiera y que buscara una luz cálida. Hicimos dos o tres tomas porque a esa hora la luz se va enseguida", explica.
El escenario elegido acumula casi seis siglos de historia. El puente del Cardenal, que une los términos municipales de Jaraicejo y Torrecillas de la Tiesa, comenzó a levantarse en 1440 para facilitar el paso sobre el Almonte. Su construcción se amplió durante el siglo XVII y quedó terminada en 1634. Está realizado con sillares de granito, cuenta con diez arcos y conserva un templete decorado con los escudos de quienes promovieron la obra.
Por allí discurrían el antiguo camino real entre Madrid y Badajoz y la Cañada Real Leonesa Occidental. El puente, declarado Bien de Interés Cultural con categoría de monumento en 2019, dejó de soportar el tráfico hace años, pero continúa siendo uno de los grandes referentes históricos y paisajísticos del río Almonte.
Vaquero todavía no vive de estas grabaciones, aunque no descarta convertirlas en su profesión. Considera que existe mercado para pilotos capaces de ofrecer imágenes diferentes y ve en sus vídeos una forma de construir poco a poco su propia carta de presentación.
Mientras llega esa oportunidad, continúa recorriendo la provincia en busca de nuevas localizaciones. Después vienen el estudio del terreno, la elección de la luz, las pruebas, el vuelo y las horas de edición. El resultado aparece finalmente en su perfil, @asiervak, convertido en una ventana desde la que los espectadores no solo contemplan el paisaje cacereño. Durante unos segundos, también vuelan a través de él.
- Ángel Martín Chapinal, párroco de Cáceres: 'Regularizar a más de un millón de personas será positivo para nuestra sociedad
- Declarado insolvente el policía condenado por la muerte del preso fugado en Cáceres
- Un coche pierde el control y se empotra contra el escaparate de una charcutería Mostazo en Cáceres
- Los mejores lugares de Cáceres para ver el eclipse de Sol y cómo planificarse
- Los Peloto, la familia que vivió de la cal y cuya historia vuelve a emerger en Cáceres
- Arden de madrugada cuatro hectáreas entre Mejostilla, Cáceres el Viejo y Gredos
- Este pueblo medieval de Cáceres tiene piscina natural, castillo y noches llenas de estrellas
- La ITV de Capellanías de Cáceres cambia de ubicación cuatro meses después de su apertura