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Blog del cronista

El sorprendente pueblo de Cáceres que esconde uno de los mayores museos de ordenadores del mundo

La localidad combina naturaleza, tradiciones y gastronomía con una colección de más de 800 equipos y un centenar de videoconsolas en su recientemente abierto Museo de la Computación

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Francesc Gómez Núñez

Francesc Gómez Núñez

Cáceres

¿Eres un friki de la tecnología? Entonces olvídate de los destinos de siempre. Hoy te acompaño en estas líneas al corazón de la provincia de Cáceres, a un lugar rodeado de dehesas infinitas y bajo el murmullo del río Tiétar: allí se esconde Majadas de Tiétar. Situado estratégicamente en la hermosa comarca del Campo Arañuelo, muy cerca de la autovía EX-A1 que conecta Plasencia con Navalmoral de la Mata, este rincón es considerado por muchos como la "puerta de entrada" perfecta a la región. Majadas de Tietar es un destino de contrastes fascinantes donde la naturaleza más virgen, las tradiciones ancestrales, la mejor gastronomía y un sorprendente oasis de tecnología retro que se dan la mano para ofrecerte un fin de semana único.

Del pastoreo medieval a una divertida confusión postal

El alma de Majadas de Tiétar está fuertemente ligada a su pasado ganadero. Nació en la Edad Media, cuando los pastores trashumantes construían chozos temporales para pasar las noches junto a sus rebaños. De ahí viene su nombre, Maxadas en castellano antiguo, que hace referencia a los recintos donde descansaba el ganado.

¿Y cómo consiguió su apellido "de Tiétar"? Se debe a un divertido error ocurrido en el año 1919, cuando un vecino mandó sus muebles por tren desde Mérida y acabaron, por equivocación, en el municipio de Miajadas. Para evitar futuros líos y enfados con las agencias de transporte, el propio afectado mandó imprimir sobres con el membrete exclusivo de "Majadas de Tiétar", una idea tan útil y popular que el Ayuntamiento acabó haciéndola oficial.

Al pasear por sus tranquilas calles, notarás una sobriedad monumental que resulta encantadora: no hay escudos de piedra en las fachadas ni palacios señoriales. Toda la atención patrimonial recae en la Iglesia de San Salvador (siglos XVI-XVII), que cuenta con un soberbio ábside de granito, una hermosa bóveda de crucería y una espectacular escalera de caracol labrada en piedra que te transportará de inmediato a otra época.

De la máquina Enigma a la PlayStation

La sorpresa más inesperada y espectacular de Majadas es su Museo de Historia de la Computación (MuseoHC). En medio de este precioso entorno rural, una antigua fábrica de muebles reconvertida alberga la colección de informática histórica más grande de España y la tercera a nivel mundial. Creado y dirigido por Carlos Izquierdo Hernández, el museo cuenta con un moderno espacio de 1.400 metros cuadrados que custodia más de 800 ordenadores y un centenar de videoconsolas.

Esta es una visita obligada en tu escapada: harás un viaje nostálgico alucinante. Verás desde una réplica de la famosa máquina criptográfica nazi Enigma hasta supercomputadores industriales de IBM y Cray. También se exhiben reliquias de la cultura pop como el Apple 1 o el Sol Terminal Computer de 1976, además del ordenador Sony NEWS con el que se grabó el primer CD-ROM de España. Para los amantes de los videojuegos, su sección retro, repleta de consolas clásicas como la Virtual Boy de Nintendo o juegos de Game & Watch, es simplemente imperdible.

Los mágicos Pinares del Tiétar

Para los amantes del senderismo y la fotografía, Majadas es un paraíso. El término municipal forma parte del Corredor Ecológico "Pinares del Tiétar", una zona protegida de gran valor ecológico conectada de manera directa con el Parque Nacional de Monfragüe. Su gran joya natural son los bosques de pino negral de origen autóctono, una maravillosa rareza botánica en la llanura extremeña.

A través de la cómoda Senda del Corredor Ecológico de Majadas, podrás adentrarte en este paraje tan singular y practicar birdwatching. Alzando la vista, descubrirás en el cielo especies tan valiosas como el águila calzada, el milano real o la esquiva cigüeña negra. Si prefieres la bicicleta, hay rutas cicloturistas fantásticas que te llevarán hasta el Embalse del Picazo, un humedal idílico rodeado de lomas suaves donde descansan numerosas comunidades de aves acuáticas.

Un festín extremeño para el paladar

Tanta actividad te va a abrir el apetito y, en eso, Majadas de Tiétar no defrauda. Su gastronomía es pura cocina tradicional de aprovechamiento, elaborada con ingredientes de proximidad derivados de la dehesa y de las ricas huertas del Tiétar. El plato estrella de los fogones locales es la Caldereta de cabrito, cocinada a fuego lento con un majado artesanal de ajo, pimientos secos e hígados. Tampoco te puedes perder sus clásicas y crujientes Migas extremeñas, servidas calientes con sus torreznos y pimientos fritos. Todo ello, aderezado con el toque insustituible del Pimentón de la Vera DOP y sus aceites de oliva locales, reconocidos con múltiples galardones.

Para el postre, prueba los tradicionales Sapillos de Semana Santa —un dulce de indudable origen sefardí hecho con pan, leche, huevo y canela— o las crujientes Perrunillas con un toque de aguardiente.

Fiestas con alma y conciencia verde

Si puedes elegir las fechas de tu viaje, intenta coincidir con sus ritos más queridos. Cada 20 de enero se celebra San Sebastián con la ancestral Danza de los Palos, un baile ritual de origen guerrero donde los danzantes golpean de forma acompasada varas de madera al son del tamborilero. Los espectaculares trajes tradicionales de gala que visten hombres y mujeres son una auténtica joya textil.

Por otra parte, el segundo sábado de mayo tiene lugar el Día de la Encina en la Dehesa Boyal. Es una preciosa jornada de convivencia donde vecinos y viajeros plantan nuevos ejemplares para conservar la dehesa, rindiendo honores a la "Encina Valeriana", el árbol monumental más querido de la comarca, y disfrutando de una paella gigante comunitaria.

En mi opinión, Majadas de Tiétar demuestra que es posible mantener vivas las raíces pastoriles, proteger un ecosistema único y, al mismo tiempo, abrirse al futuro digital con perspectiva e innovación. ¿A qué esperas para preparar tu escapada y dejarte sorprender por este pueblo cacereño?

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