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Agenda cultural

El trabajador social que da voz a una lengua viva del norte de Cáceres: "No pretendo agradar a todo el mundo, sino ser fiel a mi tierra"

El sencillo incorpora palabras de A Fala, lengua romance del Valle de Xálima, para visibilizar este patrimonio lingüístico

Emiliano José, junto a una encina, el árbol que da nombre a su primer sencillo.

Emiliano José, junto a una encina, el árbol que da nombre a su primer sencillo. / Cedida

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Esteban Valero Vizcano

Esteban Valero Vizcano

Cáceres

Emiliano José, afincado en Cáceres, acaba de publicar su primer sencillo, La encina, una canción que nace en el corazón de la dehesa extremeña y se presenta como una propuesta musical tan original como reconocible. El tema fusiona la esencia de la música de raíz con un pulso urbano contemporáneo, dando forma a un sonido propio que conecta la tradición con la modernidad.

El amor también vive en los pueblos

"La encina cuenta la historia de un chico que se enamora de otro durante las fiestas de su pueblo. Es un amor que no se esconde, que transcurre entre camisas blancas, encinas y el calor del verano extremeño. Quería hablar de una historia cotidiana, de esas que también suceden en los pueblos y que forman parte de la vida. Creo que todas las historias de amor merecen ser cantadas. Esta canción no nace desde el drama ni pretende ser una reivindicación panfletaria. Su propia existencia ya es una declaración: contar con naturalidad el amor entre dos hombres en un entorno rural, tratándolo simplemente como lo que es, una historia hermosa", explica Emiliano.

Un homenaje a la identidad del Valle de Xálima

Pero 'La encina' encierra una segunda dimensión identitaria que dota a la canción de un significado aún más profundo. El tema incorpora palabras y expresiones de A Fala, la lengua romance propia del Valle de Xálima, nombre con el que sus habitantes se refieren al Valle del Jálama, en el noroeste de la provincia de Cáceres. Se trata de un patrimonio lingüístico único, hablado por alrededor de 10.000 personas y dividido en tres variedades: el manegu, el valverdeiru y el lagarteiru, que conviven de forma natural con el castellano en el día a día de quienes han crecido en esta comarca.

Lejos de presentar ambos idiomas por separado, Emiliano José los entrelaza con total naturalidad, reproduciendo la forma de hablar de muchas personas del Valle de Xálima, que alternan castellano y Fala en una misma conversación. Esta elección no responde únicamente a un recurso artístico, sino que constituye una forma de poner en valor y dar visibilidad a un patrimonio cultural y lingüístico que apenas tiene presencia en la música actual. El protagonista se expresa en Fala porque es la lengua en la que nace su forma de sentir y de relacionarse con su entorno, pero recurre también al castellano para hacerse entender por quien acaba de llegar al pueblo. Ese diálogo entre dos lenguas refleja una realidad cotidiana en la comarca y convierte la canción en un homenaje a una identidad compartida, donde tradición, territorio y emoción conviven de manera inseparable.

La Fala, el territorio y el amor

"Quería retratar a una persona que no tiene que elegir entre sus lenguas porque ambas forman parte de su identidad. En el Valle de Xálima convivimos con naturalidad entre la Fala y el castellano; cambiamos de una a otra sin darnos cuenta, y esa manera de hablar también cuenta quiénes somos. Por eso quise que esa realidad estuviera presente en la canción. La Fala no solo necesita que se siga hablando, también necesita que se escuche más allá del valle. Que aparezca en una canción es una forma humilde, pero sincera, de decir que existe, que sigue viva y que forma parte del patrimonio cultural de Extremadura. Es una lengua hermosa y merece tener su espacio. La encina, el árbol que mejor representa la dehesa extremeña, da título a la canción y simboliza el lugar donde se encuentran los dos protagonistas: un refugio, un espacio de libertad y de amor. Con guitarras, percusión, la Fala y una historia de amor contada con absoluta naturalidad, 'La encima' es una carta de presentación que no pretende agradar a todo el mundo, sino ser fiel a quien soy, a mi tierra y a la forma en la que entiendo la música".

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