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Suceso

"Se atreven con las personas mayores": indignación vecinal tras el robo a una mujer con andador en el centro de Cáceres

El ataque a plena luz del día ha despertado la preocupación entre algunos residentes después de que la víctima resultara herida y fuera trasladada en ambulancia

Vídeo | El lugar donde se ha producido el tirón de bolso a una mujer con andador en Cáceres

E. P. E.

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Cáceres

El tirón de bolso sufrido este miércoles por una mujer de unos 60 años y con problemas de movilidad en la calle Obispo Jesús Domínguez ha dejado preocupación e indignación entre vecinos y habituales de esta céntrica zona de Cáceres. El asalto se produjo a primera hora de la mañana, cuando la víctima caminaba cerca de su domicilio ayudada por un andador, y la violencia empleada hizo que perdiera el equilibrio y cayera al suelo. Como consecuencia, la mujer tuvo que ser atendida por los servicios sanitarios y trasladada en ambulancia al hospital para evaluar las posibles lesiones. Asimismo, el andador que utilizaba para desplazarse también quedó destrozado como consecuencia de la caída.

El suceso tuvo lugar entre las 8.30 y las 9.00 horas, cuando una persona se aproximó a la víctima y le arrebató violentamente el bolso. "Estaba tan tranquila y, de repente, he escuchado un grito. Al momento, alguien ha dicho: 'Se ha metido entre los coches'. Yo pensaba que había visto una rata y se había asustado, pero he salido y la he visto en el suelo", relata una de las mujeres que se encontraba en las inmediaciones y acudió rápidamente a comprobar qué había ocurrido. Varias personas se acercaron entonces para auxiliar a la vecina mientras se avisaba a los servicios de emergencia.

Según las primeras descripciones facilitadas por los testigos, el presunto autor sería un hombre joven vestido completamente de negro que, tras apoderarse del bolso, escapó corriendo entre los vehículos estacionados en dirección a la avenida Virgen de Guadalupe. Por el momento, no ha trascendido qué objetos o cantidad de dinero llevaba la mujer en su interior. La Policía Nacional se desplazó hasta la calle, recabó información sobre las características del sospechoso y la dirección de su huida y mantiene abierta una investigación para identificarlo y localizarlo.

Conmoción en la calle

Horas más tarde, lo ocurrido seguía siendo el principal tema de conversación entre quienes viven, trabajan o pasan habitualmente por este entorno. Algunos conocen personalmente a la víctima y lamentan que el autor actuara contra una persona con serias dificultades para moverse y reaccionar.

Entre ellos se encuentran Alfonso Mariscal y su mujer, un matrimonio también de avanzada edad que residió anteriormente en el entorno y sigue acudiendo con frecuencia porque uno de sus hijos regenta una peluquería cerca del lugar del robo. "Conocemos a la señora. Son tres hermanas y todas tienen ya una edad", explican ambos, que supieron lo ocurrido a través de una hermana de ella. Según cuentan, la víctima es una persona conocida en el vecindario y suele desplazarse habitualmente por estas calles con ayuda de un andador.

El andador de la víctima, abandonado junto a los contenedores después del suceso.

El andador de la víctima, abandonado junto a los contenedores después del suceso. / E.P.

Mariscal pone el foco en la gravedad que puede alcanzar un episodio de este tipo cuando la persona atacada apenas tiene capacidad para protegerse. En estos casos, advierte, las consecuencias pueden ir mucho más allá de la pérdida de las pertenencias. Su mujer resume el sentir de ambos tras conocer lo ocurrido: "Qué pena, qué horror. Siempre se atreven con los mayores".

Especialmente expuestos

A la preocupación por el estado de la vecina se suma la sorpresa por las circunstancias del asalto, cometido a primera hora de la mañana y a plena luz del día en una calle concurrida. Para el matrimonio, que conoce bien a la víctima, el suceso evidencia la indefensión de quienes no pueden reaccionar con rapidez ante una acción violenta.

Una inquietud que comparte Elena González, residente en las inmediaciones de la calle Obispo Jesús Domínguez. "Por desgracia, las personas mayores son más vulnerables ante este tipo de situaciones", señala. A su juicio, la edad y los problemas de movilidad reducen la capacidad de respuesta ante un robo repentino y colocan a quienes los padecen en una situación de especial exposición.

Víctima de un hurto reciente

La esposa de Alfonso recuerda que ella misma sufrió un hurto hace menos de un año mientras esperaba para pagar una compra. Había sacado el monedero para preparar el dinero y, al comprobar de nuevo dónde lo había dejado, descubrió que ya no estaba. "Cuando me di cuenta, había desaparecido", relata.

Tras denunciar lo ocurrido, asegura que coincidió en dependencias policiales con otros afectados que habían pasado por una situación similar. "Había cinco personas a las que les había ocurrido lo mismo", señala, una circunstancia que aumentó su sensación de inseguridad.

Tiempo después logró recuperar algunas fotografías que guardaba en el monedero, entre ellas una especialmente importante en la que aparecía junto a su padre. Sin embargo, no recuperó el dinero ni la documentación. "Las fotos sí me las dieron, pero lo demás no apareció", recuerda. Desde entonces, sus hijos le aconsejan que no lleve consigo recuerdos de tanto valor sentimental.

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