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Transformación del inmueble patrimonial

Las Corchuelas sigue esperando: el proyecto para recuperar el palacio cacereño continúa en estudio años después

La urbanización del acceso a la finca ya está finalizada, pero la recuperación del inmueble histórico de Las Corchuelas aún está pendiente de definición

Los propietarios del palacio de las Corchuelas descartaron destinarlo a hotel en 2020.

Los propietarios del palacio de las Corchuelas descartaron destinarlo a hotel en 2020. / EL PERIÓDICO

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Eduardo Villanueva

Eduardo Villanueva

Cáceres

La casa-palacio de Las Corchuelas, un inmueble del siglo XV situado en las proximidades de Aldea Moret, continúa a la espera de su transformación en el proyecto de centro de investigación y naturaleza que lleva años sobre la mesa. La Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno, propietaria del edificio, asegura que el proyecto se encuentra actualmente en estudio, mientras que la urbanización del acceso a la finca, al tratarse de un terreno de titularidad pública, ya ha sido finalizada.

Futuro incierto

El futuro de este inmueble histórico se arrastra desde la anterior legislatura municipal, cuando el Ayuntamiento de Cáceres impulsó los trámites urbanísticos necesarios para hacer posible la intervención. La iniciativa planteaba recuperar la casa-palacio y darle un nuevo uso vinculado a actividades formativas, sociales, culturales y de investigación, alejándolo del destino hotelero que se había contemplado inicialmente para el inmueble.

El proyecto tiene su origen en los trámites impulsados en 2020, cuando el Pleno del Ayuntamiento de Cáceres aprobó la declaración de la consulta de viabilidad de la transformación urbanizadora del Palacio-Casa de las Corchuelas, a petición de la propia Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno.

En aquel momento, la actuación requería modificar los usos previstos para el inmueble. La planificación urbanística contemplaba inicialmente un uso terciario hotelero, pero la Fundación había renunciado a esa posibilidad y apostaba por convertir el palacio en un espacio de carácter dotacional, ligado a actividades de interés social y formativo.

En 2022, desde el anterior Gobierno municipal socialista se señalaba que el Ayuntamiento estaba trabajando para facilitar el desarrollo de la actuación mediante la aprobación de un Plan Especial y un nuevo ordenamiento de los usos. El Ejecutivo local consideraba entonces que estos instrumentos permitirían desbloquear la iniciativa y confiaba en que las obras pudieran comenzar en un plazo breve.

La propia Fundación, sin embargo, mantenía entonces una posición más prudente y señalaba que todavía no se había presentado oficialmente el proyecto y que no existía una previsión concreta para el comienzo de las obras. Sí confirmaba su voluntad de intervenir en el inmueble y de darle un nuevo uso.

Urbanización

Ahora, la situación vuelve a situar el proyecto en una fase previa a la ejecución. Desde la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno explican que la urbanización del acceso a la finca ya está terminada, una actuación que debía ejecutarse al afectar a terreno público. El proyecto de recuperación del palacio, no obstante, continúa en estudio, sin que se haya comunicado por el momento una fecha para el inicio de las obras.

La actuación contempla la recuperación de un edificio histórico y su integración en un espacio destinado a diferentes actividades. La idea planteada en los últimos años pasa por combinar investigación, formación y usos culturales y sociales, con una orientación especialmente vinculada al entorno de Aldea Moret.

El proyecto también supondría incorporar una nueva dotación a una zona de la ciudad que ha sido objeto de diferentes iniciativas de regeneración y que cuenta con un importante patrimonio histórico y arqueológico. La recuperación de Las Corchuelas permitiría, además, poner en valor un inmueble de carácter palaciego que permanece actualmente alejado de un uso público estable.

La Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno ya está vinculada a la conservación y difusión del patrimonio histórico de Cáceres a través del Palacio de los Golfines de Abajo, en pleno conjunto monumental de la ciudad. El edificio abrió al público en 2015 y constituye uno de los principales proyectos patrimoniales desarrollados por la institución en la capital cacereña.

En el caso de Las Corchuelas, el proyecto sigue pendiente de dar el salto definitivo de la planificación a la ejecución. El avance del acceso público supone una parte ya completada de la actuación, pero la recuperación de la casa-palacio continúa sin fecha de inicio de obras y permanece, según la información facilitada actualmente por la Fundación, en fase de estudio.

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