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Sucesos

"Nos han podido matar y nadie paró": el relato de Sandra, Cristian y la perrita Nala, la familia de Cáceres que acabó contra el quitamiedos en la A-66

Viajaban hacia la piscina natural de La Granja cuando, según explica, un Hyundai blanco invadió su carril y la obligó a dar un volantazo. "Nos vio cómo nos estábamos chocando y se fue", asegura

Vídeo | «Nos han podido matar y nadie paró»: el relato de Sandra, Cristian y la perrita Nala, la familia de Cáceres que acabó contra el quitamiedos en la A-66

E. P. E.

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Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

Lo que iba a ser un domingo de piscina con su pareja y su perrita Nala terminó en plena A-66, con el coche destrozado contra el quitamiedos y el susto todavía metido en el cuerpo. Sandra es la conductora que este domingo 9 de agosto sufrió una salida de vía en la autovía a la altura de Jarilla y que ahora trata de localizar al Hyundai blanco que, según su testimonio, invadió el carril por el que circulaba y continuó su marcha sin detenerse.

«Nos han podido matar, no nos han socorrido y nos han dejado tirados», relata un día después del accidente. Ella, su pareja, Cristian, y Nala se dirigían hacia una piscina natural de La Granja cuando se encontraron con el otro vehículo.

«Íbamos hablando tranquilamente, conduciendo normal, cuando de repente el coche que estaba a la derecha invadió mi carril», explica. Sandra circulaba por el carril izquierdo de la A-66 y asegura que la maniobra del Hyundai fue tan repentina que apenas tuvo margen para reaccionar.

Así quedó el vehículo de la familia accidentada.

Así quedó el vehículo de la familia accidentada. / CEDIDA

«Mi reacción fue dar un volantazo y nos empotramos y rebotamos contra el quitamiedos durante varios metros. Fue una odisea», recuerda.

«Damos gracias de que estamos vivos»

El turismo en el que viajaban sufrió importantes desperfectos, especialmente en su lateral izquierdo, y permanece ahora en un taller. Sandra ha comenzado además a notar molestias físicas tras el impacto. «Hoy me duele un poco el cuello y el coche está destrozado», señala.

Pese a la violencia del accidente, ninguno de los ocupantes sufrió inicialmente heridas de gravedad. «Damos las gracias de que estamos vivos», resume.

La conductora insiste, sin embargo, en el comportamiento del vehículo al que atribuye la maniobra que desencadenó el siniestro. Según su versión, el Hyundai continuó circulando pese a haber presenciado cómo el turismo chocaba contra la mediana. «No paró, no pidió auxilio ni se preocupó por cómo estábamos», asegura.

La pareja solo pudo identificar algunos datos del vehículo. Se trataría de un Hyundai de color blanco cuya matrícula terminaría en las letras NDP, aunque no consiguieron ver la numeración completa.

Otro coche esquivó al turismo

Sandra recuerda además los segundos inmediatamente posteriores al impacto. Otro vehículo que circulaba detrás consiguió esquivar su coche accidentado, evitando una segunda colisión que, a su juicio, podría haber tenido consecuencias mucho más graves.

«Menos mal que nos esquivó porque, si no, ahí sí que se hubiera producido un accidente gordo», explica. Ese vehículo tampoco se detuvo. De hecho, según relata la afectada, ningún conductor que pasó inicialmente por el lugar paró para auxiliarles.

«Allí no paró nadie. Tienes un accidente en plena autovía, estás con los nervios, llamando a emergencias y dando gracias porque no te ha pasado prácticamente nada... Lo mínimo habría sido preguntar cómo estábamos o si necesitábamos una ambulancia», lamenta.

Los primeros en llegar al lugar fueron operarios de conservación de carreteras, que procedieron a señalizar la zona y controlar el tráfico. Posteriormente se realizaron las actuaciones correspondientes y la pareja fue trasladada hasta una gasolinera próxima para abandonar la calzada y esperar allí a sus familiares.

La búsqueda del Hyundai

La identificación del Hyundai se ha convertido ahora en la principal preocupación de la pareja. La familia difundió este domingo un llamamiento a través del grupo de Facebook Fotodenuncia Cáceres que ha comenzado a compartirse en redes sociales.

Sandra pide colaboración a cualquier persona que circulara por ese tramo de la A-66 en torno a las 11.20 horas del domingo, así como a gasolineras o establecimientos de la zona que pudieran conservar imágenes de cámaras de seguridad. «Si alguien ha visto algo nos serviría muchísimo», insiste.

La afectada explica que después del accidente acudieron a dependencias de la Guardia Civil. Según su testimonio, al no disponer de la matrícula completa no pudieron formalizar una denuncia contra una persona o vehículo plenamente identificado, aunque existe un atestado de lo ocurrido y los agentes les trasladaron que se intentaría averiguar la identidad del turismo.

Por el momento, asegura, no han recibido ninguna información que permita identificar al Hyundai.

Un coste que puede asumir ella

A las consecuencias del accidente se suma ahora la reparación del coche. Sandra explica que, mientras no pueda identificarse al otro vehículo y esclarecerse su posible responsabilidad, los daños materiales podrían acabar corriendo por su cuenta en función de la cobertura de su seguro.

Por eso confía en que la difusión del caso permita encontrar a alguien que viera el vehículo o conservara alguna imagen. La A-66 es además una vía de largo recorrido, lo que amplía considerablemente las posibilidades sobre la procedencia y el destino del Hyundai.

Sandra resume lo ocurrido todavía con incredulidad. «Nos íbamos un día tranquilamente a bañarnos. La rabia que me da es pensar que nos han podido matar y que nadie se preocupó siquiera de parar». Mientras el coche permanece en el taller y ella continúa recuperándose del susto, la búsqueda sigue centrada en los pocos datos disponibles: un Hyundai blanco y una matrícula cuyas tres últimas letras serían NDP.

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