Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Nuestro pasado

Antonio Ordóñez anunció su retirada mientras Cáceres acogía a las nuevas figuras del toreo

La retirada del torero rondeño marca un punto de inflexión en la tauromaquia, mientras nuevas figuras como Curro Romero y El Cordobés emergen

Antonio Ordóñez, torero español que falleció a los 66 años en Sevilla.

Antonio Ordóñez, torero español que falleció a los 66 años en Sevilla. / Cedida

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Esteban Valero Vizcano

Esteban Valero Vizcano

Cáceres

El mundo del toreo vivió aquel mes una noticia de gran repercusión: Antonio Ordóñez, una de las grandes figuras de la tauromaquia española, anunció su retirada de los ruedos. El torero rondeño, nacido en 1932, había destacado por su elegancia, temple y dominio de la lidia, convirtiéndose durante los años cincuenta en uno de los principales referentes del toreo clásico.

Poco después, con motivo de la Feria de San Miguel, Cáceres recibió a tres destacados matadores: Curro Romero, Manuel Benítez 'El Cordobés' y Luis Alviz.

Luis Alviz, torero de Cáceres.

Luis Alviz, torero de Cáceres. / El Periódico

Curro Romero, natural de Camas y entonces en plena consolidación de su carrera, comenzaba a hacerse un nombre gracias a su particular concepto del toreo, basado en la personalidad, la naturalidad y la inspiración. Por su parte, 'El Cordobés', procedente de Palma del Río, se había convertido en uno de los toreros más populares del momento. Su estilo espectacular y arriesgado y su enorme capacidad para conectar con el público le habían convertido en un auténtico fenómeno social.

Manuel Benítez 'El Cordobés', en una de sus corridas.

Manuel Benítez 'El Cordobés', en una de sus corridas. / Cedida

Una nueva generación tomaba el relevo

La presencia de estas figuras en Cáceres coincidió así con un momento de cambio en la tauromaquia española. Mientras Ordóñez anunciaba su retirada, nuevos nombres como Romero y 'El Cordobés' comenzaban a tomar el relevo y a protagonizar una nueva etapa de la Fiesta. La Feria de San Miguel permitió a los aficionados cacereños disfrutar de una terna de especial interés y convirtió a la ciudad, una vez más, en punto de encuentro para los seguidores de la tauromaquia.

Tracking Pixel Contents