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Gastronomía

Toño Pérez, de Atrio, se rinde a los churros de Ronco Tovar en el Casar de Cáceres: "Te puedes pegar un desayuno de locura"

El chef tres estrellas Michelin ha señalado el establecimiento entre sus direcciones favoritas para desayunar en un recorrido gastronómico de El País

El negocio familiar cumplirá 33 años el próximo 31 de diciembre

El equipo de Ronco Tovar.

El equipo de Ronco Tovar. / Cedida a El Periódico

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Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Cáceres

De las mesas de Atrio, uno de los grandes templos gastronómicos de España, a una churrería que nació en un antiguo tinado de Casar de Cáceres. Toño Pérez no ha necesitado sofisticación para escoger uno de esos lugares a los que acudir cuando toca desayunar. El cocinero cacereño se ha rendido a Churrería Ronco Tovar y lo ha hecho con una frase difícil de mejorar: "Te puedes pegar un desayuno de locura".

El establecimiento casareño ha aparecido entre las recomendaciones recogidas por El Comidista, de El País, en una selección en la que reconocidos cocineros han compartido sus direcciones preferidas para desayunar en el interior de España. Y Pérez, responsable junto a José Polo de Atrio, lo ha tenido claro.

"Te puedes pegar un desayuno de locura: desde unos buenos churros a unos molletes con productos de Extremadura", ha afirmado el chef sobre este establecimiento situado en la calleja La Charca, 4, de Casar de Cáceres.

La recomendación adquiere especial dimensión por quien la firma. Atrio conserva en 2026 sus tres estrellas Michelin y la propia guía lo define como un referente de la cocina ibérica, con Toño Pérez al frente de una propuesta creativa profundamente ligada al producto extremeño.

De un tinado con cochinos a la recomendación de un tres estrellas Michelin

Detrás de ese desayuno que ha conquistado a Toño Pérez hay una historia que está a punto de cumplir 33 años. Fue el 31 de diciembre de 1993, a las seis de la tarde, cuando Vicente Ronco y su hijo Jesús Ronco Tovar abrieron la churrería. Casar de Cáceres hacía aproximadamente año y medio que se había quedado sin un establecimiento de este tipo y Rosa, mujer de Vicente, vio ahí una oportunidad.

Lo llamativo es que ninguno de ellos sabía entonces hacer churros.

Con la Selección Española.

Con la Selección Española. / Cedida a El Periódico

"Yo no tenía ni idea de churros. No había visto una churrería nunca y empezamos, contratamos a un señor para que nos enseñara los primeros pasos y hasta hoy", recordaba Vicente sobre aquellos comienzos en una entrevista para El Periódico.

El escenario tampoco podía ser más alejado de un negocio hostelero convencional. En la calleja La Charca, Rosa había heredado de su padre un antiguo tinado en el que se criaban cochinos, varias ovejas y un perro. Allí decidió la familia comenzar una aventura que tres décadas después ha terminado colándose entre las recomendaciones gastronómicas de uno de los cocineros más reconocidos del país.

Y el estreno tampoco fue precisamente sencillo. "El primer día que nos pusimos a funcionar no funcionaba nada. ¡Un 31 de diciembre por la tarde!", relataba Jesús. Tuvieron que regresar el electricista y el fontanero antes de que pudieran comenzar finalmente la producción.

Cuatro mesas, una masa y 33 años de desayunos

Aquel primer local comenzó con solo cuatro mesas. Hoy cuenta con doce y se ha convertido en un punto de encuentro al que acuden vecinos, pero también clientes procedentes de Cáceres, ciclistas, corredores y moteros que hacen parada en Casar de Cáceres.

"Lo mejor que tenemos es la clientela", han defendido siempre sus responsables.

La fama se ha construido fundamentalmente alrededor de sus churros, pero Ronco Tovar ha ampliado con los años su particular repertorio de desayunos. Entre los productos que más éxito han encontrado figura la tostada de tortilla y bacon, una idea de Jesús que se ha convertido en otro de los reclamos de la casa. Y es precisamente esa combinación entre churros y molletes con producto extremeño la que ha destacado ahora Toño Pérez.

La familia nunca ha escondido tampoco los fundamentos de su receta. Para ellos existen dos claves: cuidar el aceite de girasol para que permanezca limpio y a la temperatura correcta y conseguir el punto exacto de una masa elaborada con harina, agua, sal y un poco de levadura.

Luego está la experiencia. "Mi padre, que es el maestro, puede decir solo mirando: a esta masa le falta esto o aquello", ha explicado Jesús.

El salto de Casar de Cáceres a una selección nacional

Ronco Tovar llegará el próximo 31 de diciembre a sus 33 años de historia con una de esas recomendaciones que trascienden la comarca. No porque haya cambiado su receta ni porque haya abandonado el establecimiento en el que comenzó todo, sino porque uno de los nombres más reconocibles de la alta cocina española ha puesto el foco sobre un desayuno profundamente cotidiano.

Desde Atrio, donde la técnica y el producto extremeño conviven en un restaurante con tres estrellas Michelin, Pérez ha señalado hacia Casar de Cáceres y hacia una churrería familiar que comenzó sin saber prácticamente nada del oficio.

Toño Pérez, junto a Mercedes Milá.

Toño Pérez, junto a Mercedes Milá. / La 2

Más de tres décadas después, la historia ha dado una curiosa vuelta: aquel primer churro que Vicente Ronco no sabía cómo preparar ha terminado entre los desayunos recomendados por Toño Pérez. Y, en palabras del propio chef, allí todavía es posible pegarse "un desayuno de locura".

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