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Club 18/99

Hierros Díaz: transformar lo que otros desechan en nuevas oportunidades

De una pequeña actividad familiar vinculada a la recuperación de materiales a un conjunto de sociedades con presencia en Extremadura y Salamanca. Hierros Díaz ha convertido la capacidad de adaptación, la apuesta por el reciclaje y el arraigo a Plasencia en las claves de una trayectoria que continúa mirando al futuro

Dos operarios en las instalaciones de Hierros Díaz.

Dos operarios en las instalaciones de Hierros Díaz. / HIERROS DÍAZ

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Irene Díaz

Plasencia

Tres generaciones después de que la familia comenzara su actividad, la empresa mantiene en Plasencia su principal vínculo con el territorio mientras combina la distribución de hierro, la recuperación de metales y el reciclaje de vehículos.

Julián Díaz, consejero de las cinco sociedades que integran Hierros Díaz, representa a la tercera generación de una familia cuya relación con la recuperación de materiales se remonta a sus abuelos. La historia comenzó con tres hermanos y un cuñado procedentes de La Nava de Béjar, Salamanca, que iniciaron su actividad con la compra de materiales que entonces tenían una segunda vida: cuero, chatarra, trapo o pelo.

Hierros Díaz: transformar lo que otros desechan en nuevas oportunidades

Hierros Díaz: transformar lo que otros desechan en nuevas oportunidades / HIERROS DÍAZ

Eran otros tiempos y también otra manera de entender los materiales. Aquello que hoy identificamos con conceptos como reutilización o economía circular formaba parte entonces de una actividad mucho más ligada a la necesidad y al aprovechamiento. La familia fue concentrando progresivamente su actividad en la chatarra y los metales, hasta combinar esta línea con el almacenamiento y distribución de hierro.

Durante años, el peso de ambas actividades fue muy diferente al actual: antes de la crisis de la construcción, aproximadamente el 80% del negocio estaba relacionado con el hierro y el 20% con la chatarra y el reciclaje. El cambio de ciclo económico obligó a replantear ese equilibrio, y Hierros Díaz decidió convertir la dificultad en una oportunidad para reforzar una actividad que ya conocía bien.

Staff de Hierros Díaz.

Staff de Hierros Díaz. / HIERROS DÍAZ

Del hierro al reciclaje: crecer cuando el mercado cambia

La crisis de la construcción provocó una fuerte caída en el consumo de hierro nuevo y, con ella, una transformación progresiva del modelo de negocio. La compañía comenzó a invertir más en la recuperación y el reciclaje de metales hasta conseguir que ambas áreas tengan hoy un peso prácticamente equilibrado. Aquella decisión acabaría abriendo nuevas posibilidades para la empresa y dando lugar a una de sus actuales líneas de actividad: el desguace de vehículos.

En 2015, Hierros Díaz puso en marcha en Plasencia un centro dedicado a la gestión de vehículos fuera de uso. El desguace permite completar el ciclo: la compañía tramita la baja de los vehículos, realiza su descontaminación y recupera los diferentes materiales para destinarlos posteriormente al reciclaje. “Todo ese producto que generamos se recicla en fundición o fragmentadora”, señala Díaz.

Fachada de Hierros Díaz.

Fachada de Hierros Díaz. / HIERROS DÍAZ

Actualmente, la actividad del grupo se estructura en torno a tres grandes áreas. La primera es la distribución y comercialización de hierro, tanto para particulares como para profesionales y clientes mayoristas. La segunda es la compra y venta de chatarra y metales, incluyendo el servicio de recogida para empresas y fábricas. Y la tercera es la gestión de vehículos fuera de uso a través de su desguace.

Con sus instalaciones en la avenida Martín Palomino de Plasencia, Hierros Díaz desarrolla su actividad en Extremadura y Salamanca. Solo en Plasencia cuenta con alrededor de 45 trabajadores, mientras que el conjunto de las sociedades supera el centenar de empleados.

Interior de las oficinas de Hierros Díaz.

Interior de las oficinas de Hierros Díaz. / HIERROS DÍAZ

Punto de inflexión

El crecimiento también ha ido acompañado de una progresiva modernización de los medios de trabajo. Tras la pandemia, la empresa encontró un momento especialmente favorable para acelerar su actividad. “Yo creo que estábamos posicionados en la línea de salida, en el momento justo para arrancar con mucha fuerza. Nos vino muy bien”, apunta Julián Díaz.

A ese impulso le siguieron nuevas incorporaciones de personal y diferentes inversiones en maquinaria para mejorar la eficiencia de los procesos. Entre ellas, una cizalla móvil que se convirtió en una apuesta especialmente significativa para la empresa, al tratarse de la primera unidad de una marca alemana que se comercializó en España.

La filosofía, explica Díaz, no ha sido sustituir lo que ya funcionaba, sino hacerlo mejor: incorporar tecnología, mejorar los procesos y ganar eficiencia sin perder la esencia del negocio.

Trabajos en las instalaciones de Hierros Díaz.

Trabajos en las instalaciones de Hierros Díaz. / HIERROS DÍAZ

Una empresa familiar con vocación local

El crecimiento de Hierros Díaz no ha supuesto, sin embargo, un distanciamiento de sus orígenes. Al contrario, el arraigo a Plasencia y la apuesta por el entorno forman parte de la manera en la que la compañía entiende su desarrollo. “Siempre lo tenemos en cuenta. A la hora de la contratación, apostamos por lo local”, señala Díaz. Una filosofía que se aplica también a la propia identidad de la empresa, que sigue considerándose profundamente vinculada a su tierra.

Aunque el grupo haya aumentado su dimensión y cuente actualmente con varias sociedades independientes —Hierros Díaz Badajoz, Hierros Díaz Cáceres, Hierros Díaz S.A., Hierros Díaz Salamanca y Hierros Díaz Climatización—, la estructura familiar continúa muy presente. Para la tercera generación, crecer no implica renunciar a esa identidad. “La empresa evoluciona, pero sus raíces no”, resume. La última de las empresas en incorporarse al grupo hace unos años fue Hierros Díaz Climatización, con todo el tratamiento del ciclo del agua, así como material de fontanería y riego.

Trabajos de compactación en Hierros Díaz.

Trabajos de compactación en Hierros Díaz. / HIERROS DÍAZ

El Club 18/99, un espacio para seguir creando relaciones

En este recorrido se enmarca también la presencia de Hierros Díazen el Club 18/99. La incorporación surgió a partir de relaciones profesionales que ya existían dentro del club y de la voluntad de la compañía de continuar generando vínculos con otras empresas y profesionales.

Para Díaz, formar parte de este espacio supone una oportunidad para ampliar relaciones profesionales y ganar visibilidad, pero también para compartir experiencias con otras empresas y conocer diferentes maneras de afrontar los retos que plantea el mercado. Es una mirada hacia fuera que encaja con el momento actual de la compañía. Después de unos años de crecimiento intenso, la prioridad ya no es avanzar a cualquier lugar. Hierros Díaz se encuentra ahora en una etapa de consolidación, de analizar lo conseguido y estudiar con detenimiento cuáles serán los siguientes pasos.

“Ahora es momento de ver lo que tenemos y pensar bien cuáles serán los siguientes pasos”, explica Díaz. La idea es clara: después de haber crecido con fuerza, toca asentar el proyecto antes de volver a dar otro salto. “Para que sean firmes, hay que estudiarlo bien”, añade.

Ese planteamiento resume también la forma en la que Hierros Díaz ha entendido su trayectoria. La empresa ha sabido reaccionar ante los cambios del mercado, diversificar su actividad, invertir en tecnología y aprovechar nuevas oportunidades, pero siempre desde una misma premisa: avanzar de manera sostenible y sin perder el vínculo con sus orígenes.

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