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Queja vecinal

Calles sin asfaltar, zonas sin luz y culebras en casa, así vive Charca Musia en Cáceres: "Estamos abandonados"

El Ayuntamiento argumenta que es una zona privada, mientras los empresarios esperan actuaciones integrales a partir de 2027

Vídeo | Calles sin asfaltar, zonas sin luz y culebras en casa, así vive Charca Musia en Cáceres

P.P.

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Cáceres

"Estamos abandonados". Existe una Cáceres que no sale en Instagram y que continúa en un estado propio del siglo XX: calles sin asfaltar, basura por el suelo, maleza seca y plagas de cucarachas, ratas o, incluso, culebras. Una zona que, según denuncian sus vecinos, lleva décadas sin recibir el cuidado del Ayuntamiento, si es que alguna vez lo ha recibido. Se trata de Charca Musia, al sur de la ciudad.

Pese a que el nombre de sus calles remite a océanos y mares, lo cierto es que el único mar que se ve es el de los polígonos. Pero no al estilo de Las Capellanías. Charca Musia fue el primer polígono de la ciudad, pero aquí también hay vecinos. Son, según calculan ellos mismos, alrededor de 35 familias.

Viendo el estado de las calles, que en algunos casos ni siquiera tienen acera, sorprende que haya familias que lleven 40 años instaladas allí. A escasos metros están las residencias de Casa Plata y, a la distancia, las torres de las iglesias de San Francisco Javier y San Mateo se divisan tímidamente, recordando que también dentro de Cáceres conviven realidades muy distintas.

La pesadilla de las lluvias

Los vecinos han visto recientemente la inauguración de la nueva parte de la Ronda Sureste, pero para ellos la obra ha traído más desventajas que ventajas. Denuncian que, si antes la zona ya quedaba inundada cuando llovía, ahora buena parte del agua termina bajando hacia la barriada.

"Antes había un pequeño regato que iba a la charca, pero con las obras han hecho un badén y ahora se dirige hacia nuestra calle", cuenta un vecino. "Sí hay un pequeño tragante, pero al final, cuando llueve, no es capaz de tragar todo y la calle se convierte en un río".

Cada episodio de lluvia se convierte así en una pesadilla. "Con los ríos, si no tienes el coche en la cochera no puedes salir a ningún sitio". Y donde ahora hay tierra, entonces aparece el barro.

La situación afecta especialmente a las personas mayores o con problemas de movilidad. Para encontrar un simple contenedor, algunos tienen que desplazarse hasta Casa Plata, atravesando maleza y subiendo cuestas. Camiones de la basura, pocos. Barrenderos, a cuentagotas.

El resultado, denuncian, es la proliferación de plagas. No solo de cucarachas y ratas, sino también de culebras que llegan a superar fácilmente el metro de longitud.

Los vecinos saben que levantar la voz no siempre ha servido de mucho. Y aseguran que no es una cuestión exclusiva del actual Consistorio: la sensación de abandono, dicen, se ha repetido con los distintos alcaldes que han pasado por la ciudad, independientemente del color político.

Un recorrido por la zona

Una vez dentro de Charca Musia aparecen los primeros polígonos y se llega a la propia charca. En pleno agosto, sin embargo, poco tiene de charca. Se encuentra junto a un pequeño parque con bancos a los que tampoco se puede acceder porque el recinto permanece cerrado.

A medida que uno se adentra por las calles, el asfalto comienza a mostrar baches, parches y desperfectos. Hasta que llega un momento en el que directamente desaparece y da paso a las piedras y la tierra. Algunas vías tienen un asfaltado deficiente, pero ni siquiera cubre toda la calle.

Hay una explicación para parte de ese asfaltado: lo han pagado los propios vecinos. "Este suelo fue asfaltado hace 10 o 12 años, y porque lo pagamos nosotros", cuenta una vecina. La calle continúa medianamente asfaltada hasta la casa de Macarena y su hija, que explican cómo es el día a día en la zona.

"Es un sitio muy tranquilo, porque es verdad que tenemos mucha tranquilidad, pero el Ayuntamiento no se acuerda de nosotros", cuenta.

Galería | Así es Charca Musia, en Cáceres

Galería | Así es Charca Musia, en Cáceres / Pablo Parra

Hay calles que ni siquiera tienen alumbrado, aunque los vecinos insisten en que "la zona no es insegura" porque "hay presencia policial". El problema es otro: el abandono.

Polvo, maleza y calles deterioradas forman parte del paisaje. Cada coche que pasa levanta una nube de tierra que termina entrando en las viviendas. "En verano por la noche podemos abrir de par en par, pero por el día... todo cerrado". Para los propios vehículos tampoco resulta agradable circular por allí y, según los residentes, las averías son frecuentes.

Una de las entradas más deterioradas es precisamente la que conecta con el puente que cruza la Ronda Sureste, en la calle Océano Atlántico. Allí no hay piedras ni un asfalto antiguo: hay directamente tierra roja.

Otro vecino señala que otras entradas también han dejado de recibir mantenimiento porque ahora tienen menos tráfico. "Antes pasaban más coches porque iban al ferial. Si había algún bache, lo arreglaban. Con la Ronda ya no pasan, así que ya no se arregla".

¿Hay futuro?

¿Y qué les dice el Ayuntamiento? Según los vecinos, que "es una zona privada". "No sé cuántos alcaldes llevamos ya, pero este nos dice que tenemos que hacer una asociación. Ya la hicimos, y hubo reuniones y todo, pero nada", explica Macarena.

Sí continúa activa la Asociación de Empresarios del Polígono de Charca Musia, que es la que mantiene el contacto con el Consistorio.

Los vecinos son conscientes de que la lista de necesidades es larga y de que una actuación integral tendría un coste importante. Pero también reclaman medidas más básicas. "Aunque sea cambiar las tuberías, que son de las antiguas y estamos hartos de las averías".

Galería | Así es Charca Musia, en Cáceres

Galería | Así es Charca Musia, en Cáceres / Pablo Parra

Para entender qué puede ocurrir en el futuro hay que mirar al pasado. Charca Musia ocupa más de 30 hectáreas, pero su desarrollo fue diferente al de Las Capellanías. Aquí primero se construyeron las viviendas y después llegó la industrialización de la zona. Una especie de casa construida por el tejado.

El Ayuntamiento, mientras tanto, ha mantenido en los últimos años su apuesta por el desarrollo empresarial, especialmente con la ampliación de suelo en Las Capellanías. Pero también ha mantenido contactos con los empresarios de Charca Musia, a los que se ha trasladado que, al tratarse de un recinto privado, deberían asumir parte del coste de una eventual reordenación.

El movimiento empresarial del polígono ha puesto en marcha un proyecto que puede resultar determinante para el futuro de la zona. La expectativa de los vecinos y empresarios es que las primeras actuaciones puedan comenzar, como muy tarde, en 2027.

En paralelo, el Ayuntamiento conoce también las quejas relacionadas con la conexión entre la Ronda Sureste y Charca Musia. Desde la Junta de Extremadura se ha precisado a este diario que el trazado al que se refieren las quejas corresponde al antiguo camino de Cáceres a Aldea del Cano, que partía de Charca Musia, pero que originalmente no tenía conexión con el resto de la red viaria. Por ello, la Administración autonómica sostiene que no funcionaba anteriormente como acceso al polígono industrial.

Andrés Borrego, presidente de la Asociación de Empresarios del polígono Charca Musia.

E. P.

La Consejería de Infraestructuras añade que, cuando se redactó el proyecto de la Ronda Sur y este fue sometido a información pública, no se presentó ninguna alegación relacionada con esta cuestión. Este viernes está prevista una reunión entre los empresarios y el Ayuntamiento para abordar este y otros asuntos relacionados con el polígono.

Mientras tanto, Charca Musia sigue mostrando dos caras de Cáceres que apenas están separadas por unos kilómetros. Una zona donde hay familias que llevan décadas viviendo, pero donde todavía quedan calles sin asfaltar, falta de servicios, problemas de iluminación, basura, maleza y plagas.

Una Cáceres que, para sus vecinos, lleva demasiado tiempo esperando a que alguien se acuerde de ella.

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